

Via Mundial 2010

La Paz / BBC Mundo.- “ Nos reservamos el derecho de admisión” suele leerse en bares o restaurantes de Bolivia. En muchos otros, si bien no existe el cartelito, no todos los clientes son bienvenidos.
Gitana, un bar-restaurante ubicado en la zona Sur paceña, es uno de esos locales que suele rechazar a sus clientes según su apariencia o el color de su piel.
El columnista Fernando Molina se declara víctima de racismo y discriminación porque hace poco no le permitieron el ingreso a ese local. En cambio, le dieron vía libre a sus amigos extranjeros que, por razones obvias, se marcharon del lugar.
Lo mismo le ocurrió al menos a dos amigos suyos de origen aimara. Tuvieron que marcharse del mismo sitio porque les dijeron que no eran clientes habituales o que el local estaba tan lleno que no había mesas para ellos, aunque evidentemente sí para los “blancos”.
Molina cuenta que “no entras si no eres del biotipo que a ellos les gusta. En cambio, si eres rubio, ingresas”.
Uno de los propietarios de Gitana, Gerardo Sanz, dijo a BBC Mundo que “como en todo local, hay derecho de admisión. No puede entrar una persona en estado de ebriedad o en buzo deportivo”. Asegura que no hay discriminación racial sino algunas reglas. Y cuando le pregunto sobre el caso de Fernando Molina, dice que “si no lo dejaron entrar es por algo”.
En otros lugares, la discriminación es más explícita. Por ejemplo, en una zona frecuentada por turistas en el barrio antiguo de La Paz hay un bar que detrás de la puerta exhibe un dibujo de una llama metida en el símbolo de prohibido.
En el cartel se lee “no llamas”. Ésa es la forma más despectiva de referirse a los indígenas o descendientes de ellos.
La presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Marianela Paco, dice que estos letreros y comportamientos “evidencian una actitud racista que significa que si eres moreno, o eres bajito (de estatura), o no te vistes como ellos esperan, entonces no puedes entrar”.
La parlamentaria elaboró un proyecto de ley contra el racismo y la discriminación, que tipifica delitos de ocho formas de discriminación racial. Entre esas formas se encuentra el “derecho de admisión”.
“Se prohíbe, bajo sanción, a todos los establecimientos públicos y privados de atención al público fijar carteles que restrinjan el ‘derecho de admisión’, salvo los casos que se relacionen con la normativa de protección del menor y la seguridad de las personas”, dice el proyecto de ley, que ya fue enviado a la Presidencia de Diputados para su debate.
Las sanciones que impone el proyecto van desde las multas pecuniarias hasta la reclusión por seis años y, si hubiera agravantes, la pena puede subir hasta nueve años.
Molina dice que “hay discriminación racial en la vida cotidiana”, y por eso cree que es hora de pasar de los discursos a los hechos. “Me parece que hay que traducir el discurso en realidad”, menciona en alusión a las autoridades estatales que pregonan la igualdad de todos los bolivianos.
Cuenta que en los barrios amurallados de La Paz, los taxistas deben presentar su licencia de conducir si desean ingresar, pero no ocurre lo mismo con los conductores de vehículos particulares, que entran sin ninguna restricción.
La diputada Paco también relata que es común en Bolivia que se exija “buena presencia” a las señoritas que postulan a determinado cargo.
La diputada Paco reflexiona en que el racismo existía desde siempre, aunque “la polarización política ha coadyuvado a visibilizarlo, pero lo ha hecho con una violación a los derechos humanos exacerbada”.
De hecho, la ley que irá próximamente a debate ha sido inspirada en una pelea política hace dos años en Sucre, cuando opositores al Gobierno humillaron a campesinos indígenas seguidores de Morales. Les quitaron sus ropas y les obligaron a besar el suelo de Sucre.
Derechos
El local Gitana, en la plaza Humboldt, fue identificado como un sitio en el que no se acepta el ingreso de ciertas personas.
En la puerta existen funcionarios que observan el porte de la persona para dejarla entrar o negarle el paso.
Un columnista de periódicos fue víctima de esta discriminación, pese a hallarse con un grupo de amigos extranjeros.
A sus amigos les permitieron el paso, pero a él le dijeron que no podía ingresar, sin darle explicaciones de esa decisión.
Hay locales en los que existen carteles que establecen que la empresa se guardará “el derecho de admisión”.
Los empresarios explican que esta advertencia es principalmente para evitar la presencia de personas ebrias.
Sin embargo se utiliza como excusa para discriminar a personas con rasgos indígenas y de bajos recursos.
Actualmente existe una norma sobre discriminación, que se encuentra en tratamiento en la Asamblea Plurinacional.
La propia ONG irlandesa informó instantes antes a través de su 'twitter' que al menos dos buques de guerra israelíes se aproximaban hacia ellos y que las comunicaciones habían sido inhibidas. El barco formaba parte de la flotilla solidaria asaltada por la Armada israelí el pasado lunes pero tuvo que separarse del resto del convoy humanitario días antes por cuestiones logísticas.
A bordo viajan, al menos, cinco activistas malasios y otros cinco irlandeses, entre ellos la premio Nobel de la Paz norirlandesa Maireád Corrigan Maguire y Denis Halliday, ex asisente del secretario general de Naciones Unidas.En el Día del Padre, la Criatura de Dios, nombre del luchador Cresencio Choque, de 90 cm de estatura, esperaba su turno para pelear en el coliseo de Villa Victoria, pero al recibir la llamada telefónica de su suegra que le decía que su esposa iba a dar a luz, corrió al hospital.
Esa tarde, su contrincante y el público podían esperar, pero no el nacimiento de su primogénito Saúl Benjamín —nombre que ya había elegido con su esposa, Isabel Ramallo—, en el Hospital de la Mujer. A las 21.30, Cresencio recibió lo que él mismo considera el regalo más grande que Dios le haya podido dar.
“Tanta fue mi preocupación que dejé de lado mi presentación. Me fui al hospital y allí nació mi hijo mediante una cesárea. Mi esposa estaba mal, le hicieron la intervención porque el bebé era grande”, cuenta.
Cresencio, que debutó a los 21 años en la lucha libre, ahora dice que el ser papá es un orgullo. “Yo me siento muy feliz. Creo que mi hijo siempre me va a acompañar”.
El sábado 19 de diciembre del 2009, el flamante papá se casó con Isabel Ramallo, nieta del luchador Conde. No obstante, este enlace estuvo a punto de cancelarse porque algunos familiares de la novia no aprobaban la unión entre Cresencio y la estudiante, que mide 1,55 metros. “Pero nuestro amor pudo más, porque estamos enamorados”, señaló.
Ayer, en una visita a la casa del luchador, en Ciudad Satélite (El Alto), se encontró al bebé Saúl Benjamín durmiendo sobre la cama, mientras su madre lo cuidaba. Doña Isabel recordó que antes de dar a luz “tenía miedo. Todo el camino al quirófano me puse a rezar. El parto fue doloroso, tenía la pelvis muy pequeña y la cabeza del bebé no podía salir, pero en cuanto escuché su llanto me llené de alegría”.
Según Cresencio, el médico le aseguró que su bebé está bien y tiene la estatura normal. “Me dijo que soy pequeño, pero que mi hijo no puede ser igual que yo. Aunque si lo es, los dos podemos ser famosos. Él mide 49 centímetros y pesa tres kilos con 140 gramos”, detalló. Durante la gestación, Cresencio recuerda que su esposa sentía mareos y que le pedía una sopa de maní a la medianoche. Él sueña con que su hijo sea un famoso luchador, músico o futbolista. “Aunque si sigue mis pasos, preferiría que sea otra cosa porque es riesgoso”.
La rutina cambió totalmente
“Ya no es como antes, que salíamos, íbamos a bailar con mi esposo. Ahora somos más responsables porque hay que cuidar al bebé. En el día, Saúl está tranquilo, toma leche y se duerme. Pero en la noche está despierto (el lunes despertó a las 2.00) y no quiere dormir. Hay que cambiarle los pañales. Yo soy hija única y él es el primer nieto. Mi familia me ayuda”, dice Isabel.
Ricardo Arteaga Bonilla
La herencia no siempre es directa
Existe más de una veintena de padecimientos que soportan enanismo. La herencia no siempre es directa, es decir, padre enano - hijo enano, todo depende del tipo que sea.
El enanismo es el subdesarrollo corporal caracterizado fundamentalmente por la estatura muy baja, este trastorno se puede asociar a muchos defectos y, a veces, al retraso mental. Siendo el clásico la acondroplasia, cuya incidencia en la población general es de una persona por cada 15 a 27 mil habitantes.
La acondroplasia se caracteriza porque el tronco y las extremidades son cortas, dichas extremidades están arqueadas, la cabeza siempre es grande durante toda la vida y con una frente altamente protuberante. La acondroplasia se hereda a través de un carácter autosónico dominante, de tal forma que el 50 por ciento de los hijos podría cursar con la enfermedad. El enano es aquel individuo anormalmente bajo.
Por otra parte, cabe aclarar que cuando la madre o el padre sufre de enanismo y su pareja es de talla normal, existe la posibilidad de que ese niño obtenga la estatura normal en un 50 por ciento. Debido a esto, para identificar la causa del enanismo se debe encontrar los rasgos de la persona que sufre el enanismo desde el punto de vista clínico. Una vez identificado se hacen las pruebas de laboratorio y el paciente debe ser identificado por un equipo multidisciplinario donde intervengan el genetista, el endocrinólogo y el ortopedista. Para establecer que un niño padece de enanismo, debe evaluarse el crecimiento y desarrollo cada mes.
Ricardo Arteaga Bonilla,
médico pediatra