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martes, 2 de octubre de 2012

Louis Jolliet, (Nació en Quebec, el 21 de septiembre de 1645 – y falleció en mayo de 1700)

Louis Jolliet, (Nació en Quebec, el 21 de septiembre de 1645 – y falleció en mayo de 1700), fue un explorador francocanadiense del actual territorio quebequés. A pedido del conde de Frontenac, gobernador de Canadá, entonces colonia francesa, Jolliet con el misionero jesuita Jacques Marquette fueron en 1673 los primeros en recorrer y levantar mapas del curso alto río Misisipi, al que llegaron viajando desde Nueva Francia, el territorio del actual Canadá (recordemos que desde el sur, el río ya había sido explorado por los españoles de la expedición de Hernando de Soto).

Jolliet emprendió sus primeros estudios en el Seminario de Quebec, con el deseo de convertirse después miembro del clero, recibiendo las órdenes menores el 16 de agosto de 1662, a la edad de 17 años. Por sus dotes musicales también se convirtió en el primer organista de la Catedral de Quebec.

Posteriormente, por causas que se desconocen abandonó el seminario. En 1672 el nuevo gobernador de la Nueva Francia (Canadá) Louis de Buade de Frontenac, invitó a Louis Jolliet para que al mando de una expedición explorara el curso del río Misisipi, (Misisipi, en lengua nativa quiere decir “Gran Río” o “Padre de las Aguas”), el joven explorador se lanzó a la aventura con entusiasmo, ya que su audacia y su determinación eran bastante conocidas en ese momento.

El 8 de diciembre de 1672, Jolliet ya se encuentra navegando por el lago Hurón, llevaba una carta del padre Claude Dablon al jesuita Jacques Marquette, en la cual le pedía que se uniera a la expedición, el religioso sería de mucha ayuda porque conocía varias lenguas de las tribus indígenas de la región. Durante el invierno iniciaron los preparativos y el 15 de mayo de 1673 partieron de Saint Marie, en el estrecho de Mackinac, en dos canoas siete hombres dispuestos a descubrir los misterios del Misisipi. Durante un tiempo navegaron por aguas del lago Michigan y la costa occidental de Green Bay, remontaron el río Fox y llegaron a la misión de San Francisco Javier. Allí, mediante los indios del lugar supieron de la existencia, tres millas adelante, de un afluente del río Misisipi. Llevando a cuestas sus canoas a través de pantanos y bosques de roble alcanzaron el río Meskousing (hoy río Wisconsin), mientras se deslizaban Jolliet y Marquette apuntaban en sus respectivos diarios las maravillas naturales del lugar, el 17 de junio por fin se encontraron con una gran corriente de más de un kilómetro de ancho, estaban en el Misisipi, con toda su grandesa, más que río parecía un mar, y siguiendo aguas abajo llegaron al primer poblado indígena en la desembocadura del río Iowa, se trataba de una tribu de indios Illinois que los recibieron bien. Allí comieron pescados, carne asada de perro y de bisonte.

En septiembre de ese mismo año fueron los primeros blancos en cruzar el río Chicago. Luego descubrieron las desembocaduras de los ríos Misuri y Quabouskigou (hoy Ohio), los dos principales afluentes del Misisipi. Con mucha acuciosidad iban levantando un mapa del territorio que travesaba el río Misisipi. Hasta entonces ya habían recorrido casi 2.000 Km. No se atrevieron a seguir avanzando ya que los indios se volvieron hostiles, y había además, el temor de toparse con alguna posesión española. Aguas abajo, de la frontera actual de los estados de Arkansas y Luisiana, a más de 1.100 km se encontraba la desembocadura del gran río en el golfo de México.

Decidieron dar término a la expedición a mediados de julio de 1673. Navegar contra la corriente del Misisipi resultó más difícil de lo esperado, sorteando estas dificultades llegaron hasta la desembocadura del río Illinois, luego al lago Michigan, finalmente, Jolliet y Marquete, gravemente enfermo, arribaron a la misión de San Francisco Javier en Green Bay (Wisconsin) a mediados de octubre. Marquette se quedo en la misión, mientras que Jolliet continuó su regreso a Quebec para informa noticias de sus descubrimientos.

Por desgracia, a su regreso a Montreal, en mayo de 1674, naufragó en SaultSaintLouis, en los rápidos de la Chine, salvó la vida por milagro, pero sus anotaciones y mapas desaparecieron en el agua. Como en un incendio en SaultSaintMarie. Maltrecho y deprimido se presentó ante el gobernador, conde de Frontenac, para dar cuenta de su impresionante viaje por el río Misisipi.

El 17 de octubre de 1675 Jolliet se casó con ClaireFrancoise Byssot, una canadiense de 19 años. Tres años después recibió tierras en la región de Septiles, donde se estableció. En 1679 entabló contactos comerciales con los ingleses y con los indios del Norte. En 1694, Louis Jolliet exploró la costa del Labrador, describiendo y levantando mapas de la costa entre el cabo Charles y Zoar.

En mayo de 1700, se trasladó a la isla de Anticosti donde se presume que murió entre el 4 de mayo y el 15 de septiembre, ya que su cuerpo nunca fue encontrado, solamente se le celebró una misa.

Jolliet obtuvo amplio reconocimiento por su valioso aporte al conocimiento de un extenso territorio al norte de los Estados Unidos, por entonces desconocido. Ciudades y escuelas secundarias en Illinois llevan el nombre de este valiente explorador.

ALEJANDRO FLEMING. Médico inglés (1883 - 1955).

Revolucionó la ciencia médica del mundo. El descubrimiento de la penicilina se debió a los trabajos de Fleming sobre un hongo (del género Penicillium notatum), que se puede encontrar en el pan y en el queso descompuesto.

Al observar estos hongos vio con sorpresa que destruían a los microbios, entonces se dio cuenta que una dosis del Penicillium podría servir como antibiótico eficaz contra las enfermedades infecciosas. En un gesto digno de mencionar, el doctor Fleming cedió su descubrimiento a la humanidad, negándose a recibir beneficio alguno al comercializarse la penicilina. Recibió el premio Nobel de medicina en 1945, junto a Chain y Florey.

LUIS PASTEUR. Químico y biólogo francés, nació en Dole (1822 - 1895).

El investigador más célebre de todos los tiempos. Fue el creador de la microbiología, sus trabajos sobre la fermentación y putrefacción lo llevaron al descubrimiento de gérmenes, y para frenar su acción ideó la pasteurización. También hizo estudios sobre las enfermedades contagiosas, la profilaxis de la rabia y del carbunco. Su aporte a la humanidad fue la elaboración de la vacuna antirrábica (1885), fruto de arduas investigaciones. Su primer paciente fue un muchacho de nueve años afectado por la rabia, que se salvó de morir gracias a la vacuna de Pasteur.

martes, 24 de abril de 2012

Da­vid Li­vings­to­ne, el gran ex­plo­ra­dor y mi­sio­ne­ro es­co­cés (1813-1873)

Da­vid Li­vings­to­ne, el gran ex­plo­ra­dor y mi­sio­ne­ro es­co­cés (1813-1873), fue el pri­me­ro en in­ter­nar­se en el en­ton­ces des­co­no­ci­do con­ti­nen­te ne­gro, Afri­ca. Un día, al fren­te de una ex­pe­di­ción ca­mi­na­ba por la es­pe­sa sel­va cuan­do cre­yó es­cu­char un fuer­te ru­mor, apre­su­ró el ca­mi­no y no tar­dó en des­cu­brir la cau­sa: era el enor­me vo­lu­men de agua del río Zam­be­ze que se pre­ci­pi­ta­ba en un abis­mo des­de 130 me­tros de al­tu­ra. ¡Li­vings­to­ne ha­bía des­cu­bier­to la ca­ta­ra­ta más gran­de del mun­do! La bau­ti­zó con el nom­bre de “La gran rei­na Vic­to­ria” en ho­me­na­je a la rei­na Vic­to­ria de In­gla­te­rra.

martes, 10 de abril de 2012

Maquiavelo Fue considerado como “el abogado del diablo”

Durante mucho tiempo la imagen de Nicolás Maquiavelo estuvo enmarcada con hechos tan dramáticos como “la noche de San Bartolomé”, 24 de agosto de 1572 y los crímenes de los Borgia en Italia. Presenció también la lucha por el poder del Papa Alejandro VI y de su hijo César Borgia, personajes que ocupan un gran espacio en El Príncipe. Solo con el paso del tiempo se comprendió la complicada personalidad de este político renacentista. Por entonces Europa sufría la amenaza de la embestida islámica y una Italia disputada por España, Austria y Francia. Estas tres potencias dirigían sus dardos contra Florencia, ciudad rica pero dividida e inestable.

Maquiavelo nació en el pequeño pueblo de San Casciano in Val di Pesa, muy cerca de Florencia, el 3 de mayo de 1469. También por esa época Lorenzo de Médicis había tomado la supremacía del poder. Aunque se tienen pocos datos de Maquiavelo sobre su niñez, su juventud coincidió con la grandeza de Florencia, España y Portugal descubrían tierras desconocidas más allá del Mar Tenebroso, presenció también en 1494 la expulsión de los Médicis (familia que poseía gran poder económico en Florencia) y en 1498 ocurre la ejecución en la hoguera de Jerónimo Savonarola, el monje revolucionario que con encendidos sermones cuestionaba la corrupción de la Iglesia y del clero bajo el reinado del Papa Alejandro VI.

En 1498, cuando Maquiavelo cumplía los 29 años, llegó a formar parte del gobierno de su ciudad, trabajando como secretario de la Segunda Cancillería de Florencia y de la asociación de “Los Diez de la Libertad y de la Paz”. Su lucidez, erudición y su elocuencia le permitieron cumplir numerosas misiones de gran responsabilidad de la República florentina durante 14 años. En el curso de la segunda misión asistió, en Senigalia, a los crueles asesinatos de Oliverio de Fermo, de Vitelio Vitelli, del duque de Gravina y de Pablo Orsini, que fueron salvajemente asesinados por orden de César, hermano de Lucrecia Borgia. Estos sangrientos episodios no cambiaron en nada el pensamiento de Maquiavelo.

En uno de sus viajes conoció a Leonardo da Vinci, con quien entabló una estrecha amistad. En 1500 fue enviado a Francia para convencer a Luis XII la conve niencia de continuar la guerra contra Pisa. En 1507 Maquiavelo se dirigió a Alemania como diplomático para parlamentar con el emperador Maximiliano I, sobre sus pretensiones expansionistas y es convencido de no invadir territorios italianos y menos aún Florencia. Un año después se formó la Liga Cambrai entre las tres potencias europeas y el Papa, con el objeto de destruir a la república Veneciana. Después de la caída de Florencia en la batalla de Agnadello, el Papa Julio II, electo en 1503, dispuso el regreso de los Médicis, en septiembre de 1512, lo que provocó también el despido de Maquiavelo de los cargós públicos, porque había cuestionado la elección del Papa, este sería el fin de su carrera como diplomático. Había desarrollado 14 años de actividad constante en todos los sucesos políticos de Italia y Europa.

Como la desgracia no viene sola, poco después, Maquiavelo fue apresado y torturado, estaba acusado de conspirar contra la tiranía de los Médicis. El nuevo pontífice, León X, medió para liberarlo, se había comprobado su inocencia. Sin embargo, había perdido prestigio y fue obligado a abandonar la ciudad de Florencia y a vivir en el campo, en una especie de residencia forzosa. Cerca de San Casciano poseía una pequeña propiedad, y allí se refugió en compañía de su mujer y de sus hijos. Aquí vive penurias, talando árboles, se dedica a la agricultura y convive con gente del pueblo. Sus amigos de la ciudad le dan la espalda, son los peores años de su vida.

Maquiavelo tiene en las noches un espacio para leer a sus poetas preferidos: Dante, Tíbulo y Ovidio. En la soledad de su habitación se dedica a escribir. Las obras que lo inmortalizaron son productos de largas meditaciones. Citaremos: Discursos de la primera década de Tito Livio, interrumpidos antes del final del primer libro y terminados en 1519. El Príncipe y la novela Belfagor archidiablo; las comedias La mandrágora y Clizia y el pequeño poema El asno de oro, Diálogo sobre el idioma y los Capítulos. Antes de su exilio a San Casciano había escrito ya el Primer decenal y el Segundo decenal. Entre 1519 y 1520 terminó los Diálogos sobre el arte de la guerra. Pese a estos años de penuria, Maquiavelo sacó lo mejor de su talento.

En 1521 recibió la amnistía y volvió a Florencia donde le encargaron misiones de poca importancia. Los florentinos derrocaron a los poderosos Médicis y se proclamó la república, pero ya no había lugar para Maquiavelo, entonces, frustrado en sus aspiraciones de obtener alguna nominación pública cayó enfermo y se retiró a su casa de Oltrarno donde murió el 22 de junio de 1527, según su hijo, una medicina fue la causa, según algún historiador, la pena.

EL PENSAMIENTO POLÍTICO DE MAQUIAVELO

Se considera a Maquiavelo como uno de los teóricos de la política más notables del Renacimiento, pues con su aporte se abre camino a la modernidad en su concepción de la política y el Estado. Sus pensamientos sutiles y tortuosos originaron el adjetivo “maquiavélico” que se incorporó a todos los vocabularios del mundo.

Aunque Maquiavelo nunca lo dijo, se le atribuye la frase "el fin justifica los medios", donde se resume que todos los medios sirven para alcanzar el fin que se persigue.

Escribe Maquiavelo: Es necesario, pues, que el príncipe que quiere sostenerse aprenda a no ser bueno, para obrar después conforme convenga a sus intereses.

No debe preocuparse tampoco por aquellas infamias que son necesarias para la conservación del Estado, pues, reflexionándolo bien, hay cosas que parecen virtudes y que pueden arruinarle si las practica, y otras que parecen vicios, son causa de su seguridad y fortuna (...)

Aquí surge una cuestión: ¿Vale más ser amado que temido o bien, es preferible hacerse temer a ser amado? Contestaré que se debe ser ambas cosas a la vez: pero que, como es difícil reunirlas y hay que renunciar a lo uno o lo otro, vale más ser temido que ser amado. (...)

Todos comprenden cuán digno de alabanza es un príncipe que cumple su palabra, que obra con sinceridad y no con astucia, pero la experiencia de nuestros tiempos nos demuestra que tan solo han realizado grandes empresas los príncipes que en poco tienen su palabra, que saben engañar con destreza a los demás y que vencen, al cabo, a los que confían en su lealtad.

Dos maneras hay de combatir: una con las leyes, otra con la fuerza. La primera es la de los hombres; la segunda la de las bestias. Pero como a menudo no basta lo primero, hay que recurrir a la segunda. El príncipe debe, pues, necesariamente saber portarse como hombre y como bestia.

Compréndase que un príncipe, y sobre todo un príncipe nuevo, no puede practicar todas las virtudes que hacen pasar a un hombre por bueno, porque, obligado a conservar su Estado, debe, a veces, obrar contra la fe, la caridad, la humanidad y la religión.

Es preciso, pues, que tenga una inteligencia capaz de adaptarse a todas las circunstancias y plegarse a todas las dificultades, y, como he dicho antes, que no se aparte de la senda del bien mientras pueda; pero que penetre en la del mal si así se lo pide la seguridad del Estado.

El príncipe debe tener pues, gran cuidado en no decir nada que vaya contra las cualidades que he citado; de modo que, viéndole y oyéndole, parezca que es la clemencia, la fidelidad, la integridad, la humanidad y la religión mismas. (...Todos ven lo que parece ser, pero pocos conocen lo que eres. (...)

De El príncipe, obra maestra de Maquiavelo.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Nicolás Suárez Callaú (1851-1940) y José Mercado Aguado (1826-1894)

Dos hombres talentosos y creadores, que con méritos propios hicieron grandes fortunas, pero que además tuvieron la sensibilidad social que les permitió volcar parte de su patrimonio en beneficio de los más débiles o hacia causas nacionales importantes. Hoy destacamos a estos personajes, AMBOS CRUCEÑOS, FEROCES BUSCADORES DEL DINERO, PERO DOTADOS DEL FRECUENTE TOQUE DE AMOR hacia los menos favorecidos por la vida.
José Mercado Aguado
Personaje del siglo XIX, conocido como el ‘filántropo’ y por su enorme riqueza. Actuó cuando Santa Cruz de la Sierra tenía 177 manzanos y una población de 12.000 almas en 1890. En ese entonces, ya era propietario de 70 casas y varios hatos en las provincias de Cordillera y Chiquitos, como también de gruesas sumas de dinero en bonos públicos y acciones en sociedades mercantiles. Su mayor fortuna la fue acumulando a través de la intensa actividad comercial que realizó con las provincias del norte argentino, llevando ganado y trayendo artículos manufacturados.


Este hombre de bien, a la edad de 68 años, dispuso mediante testamento el reparto de sus bienes y destinó un quinto de su masa hereditaria (dinero en efectivo, bonos y acciones) para la construcción de un asilo para los niños huérfanos. Hecha la liquidación, el quinto de los bienes resultó con un valor equivalente en ese entonces a más de 200.000 dólares americanos. Además de instituir un fondo que funcionaría con el valor de los alquileres de 35 casas para beneficio de los niños huérfanos de Santa Cruz, según el historiador Hernando Sanabria Fernández.


Es oportuno resaltar que sus hijos, Nemesio, Eusebio y Segunda Mercado, cumplieron al pie de la letra la voluntad de su progenitor al llevar adelante la costosa edificación de un inmenso caserón sobre un manzano en 1918. Además de ser celosos custodios de los alquileres de 35 casas que se encuentran ubicadas dentro del Casco Viejo de la ciudad.

Antes de morir en 1920, Nemesio Mercado, temeroso de que la obra benéfica de su padre pudiese ser afectada o desvirtuada por intereses políticos, transfiere el edificio y los numerosos inmuebles a su confesor en calidad de albacea particular a Monseñor Daniel Rivero. Posteriormente el legado de José Mercado Aguado fue manejado por algún tiempo por el Concejo Municipal y luego la dirección y administración de esos bienes a las Escuelas Cristianas La Salle. Lo cierto es que esos bienes representan actualmente varios millones de dólares que por indiferencia o corrupción han ido mermando.
Retrato. José Manuel Mercado Aguado, un benefactor. Su espíritu de empresa lo convirtió en millonario












Nicolás Suárez Callaú
Hombre extremadamente rico. C. Post, corresponsal de The India Rubber World (New York, abril 1905) decía: “Lo que Rockefeller es en el mundo del petróleo, lo es Suárez en el mundo de la goma”. La misma publicación en 1924 comentaba que don Nicolás Suárez había rechazado en Londres entre 40 y 45 millones de dólares por su gigantesca empresa de goma y ganado.

En 20 años había construido junto con sus hermanos un verdadero imperio económico que al comenzar el siglo XX movilizaba el 60% de la producción de caucho a escala mundial.

Gran explorador, siguiendo el histórico viaje de Heath aguas abajo del río Beni pudo comprobar su confluencia con el Mamoré. Allí fijó su residencia y su centro de poder: Cachuela Esperanza (1882) convertida en un verdadero enclave de modernidad al ser dotada, en plena Amazonia, de adelantada como el telégrafo, la electricidad, el agua potable, un ferrocarril y un moderno hospital con rayos X que recibía enfermos de la zona gomera, además de villas de lujo, hotel, restaurantes, cine, teatro, club, biblioteca, campos de deporte, tiendas, oficinas, almacenes y otras comodidades. En dicha ciudadela se alojaban más de 2.000 empleados de la firma, administrando la mercancía que se exportaba a Europa y que llegaba por vía fluvial desde Europa hasta el Pará.
Defensor de la integridad territorial, de su propio peculio costeó gran parte de su fortuna en la contienda del Acre, y fueron los empleados y siringueros de la Casa Suárez, aglutinados en la famosa Columna Porvenir, los que rescataron Bahía (ahora Cobija), del poder de los brasileños. Con este triunfo se afianzó definitivamente nuestra soberanía en esta región. Sin este esfuerzo patriótico otra habría sido la suerte de los territorios que hoy forman los departamentos de Pando y Beni.

El año 1932 sobrevino la guerra con Paraguay y al producirse este acontecimiento se pusieron nuevamente en evidencia las virtudes cívicas de don Nicolás Suárez. Pese a su avanzada edad, puso al servicio del país su notable concurso moral y material en el equipamiento de los voluntarios benianos que se movilizaron desde Beni y Pando hacia el Chaco boliviano.
Falleció el 9 de enero de 1940 en Cachuela Esperanza, primer hito de avanzada civilizadora.

Dejó este ilustre personaje escrito su nombre en las páginas de la historia nacional. Apreciando los eminentes servicios prestados al país, el Honorable Senado Nacional lo declaró Benemérito de la Patria en 1928; el Ejército Nacional le otorgó la Medalla al Mérito Militar en el grado de Caballero en 1936 y el Supremo Gobierno el Cóndor de los Andes en el grado de Comendador, en 1937.
Imagen. Nicolás Suárez, en la época en que fundó Cachuela Esperanza. A la izquierda, Los huérfanos, donado por Mercado Aguado

domingo, 31 de julio de 2011

Cristobal Colón, ¿de origen judío?

Los libros de Historia de bachillerato consagran el año de 1492 como aquel en el que España vivió una de sus grandes glorias. Los reyes católicos, Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla, le dieron la bendición a Cristóbal Colón para llevar a cabo un viaje expedicionario. Y gracias a esa aventura el reino español, décadas más tarde, terminó conquistando un continente.

Para los judíos, sin embargo, este no fue un año de victorias. Un decreto de la reina Isabel ordenó la expulsión de 120.000 de ellos. El fanatismo religioso de esa época había creado la Inquisición española, en la cual todo el que no fuera católico estaba en peligro de muerte. Quienes quisieron quedarse en ese territorio tuvieron que convertirse u ocultar su religión. Ahora, una colección de piezas históricas parece demostrar que “el descubridor de América” era uno de estos y pertenecía realmente al judaísmo.

Esta es la tesis central de la exposición Colón y la contribución judía a los viajes del descubrimiento, realizada por la organización del Samson Trust, propiedad de la familia de Elie Schalit. Allí se exhiben la correspondencia privada de Colón y los decretos de la Corona, que nunca antes habían salido de la Biblioteca Real. Esta muestra ha estado instalada en Estados Unidos y Europa y estará disponible en forma permanente en el Netanya Academic College, en Israel. Su contenido ha levantado importantes reacciones. De hecho, la familia Schalit fue recibida por el rey Juan Carlos de España y fue autorizada para fotografiar el decreto de expulsión de los judíos, que es exclusivo de la monarquía, para apoyar su juicioso estudio de la historia.

El rey Juan Carlos no es el primero en reconocer la pertinencia de que se estudien elementos históricos de la comunidad judía en la época del descubrimiento de América. De hecho, el general Franco, quien gobernó el país entre 1939 y 1975, reconoció públicamente que la expulsión había sido un error y concedió, casi cinco siglos después, ciudadanía española a todos los descendientes de este destierro que la solicitaran.

Según los nuevos hallazgos la expulsión de los judíos habría aumentado el interés de esa comunidad de embarcarse en la empresa expedicionaria de nuevas tierras para escapar a la persecución española. Décadas atrás, las ordenanzas reales los habían forzado a vivir en guetos, les habían prohibido ejercer cualquier cargo público (a menos que se convirtieran al cristianismo) y hasta los habían obligado a llevar la barba larga para ser identificados. Quienes decidieron camuflarse entre los católicos eran conocidos

como judíos conversos, muchos de ellos parte de la élite más culta y adinerada de la región. En la exposición se exhibe una serie de nombres de este grupo, quienes habrían llegado a la conclusión de que, ante la crueldad de la Inquisición, el sufrimiento judío podría sólo resolverse con su reubicación en nuevos territorios.

Uno de los grandes desafíos de la exposición es acabar, o por lo menos minimizar, el mito de que la reina Isabel habría patrocinado el viaje financiándolo con sus propias joyas. La nueva documentación demuestra que importantes judíos conversos, muchos de ellos incorporados en la alta sociedad, habrían suministrado buena parte de los recursos para la aventura de Colón y habrían influido para que la reina Isabel I le diera la bendición al viaje. Existen evidencias de que dos de ellos, Luis de Santangel y Gabriel Sánchez, miembros del “staff” de la Casa Real, aportaron importantes sumas de dinero. Se calcula que para ese entonces, en España vivían entre el 30 y el 40 por ciento de la totalidad de judíos del planeta. Y en la exposición se encuentran unos documentos que demostrarían que no sólo la mayoría de los tripulantes que zarparon en la carabela La Pinta eran de origen judío, sino que también lo era el jefe de la expedición: ni más ni menos que Cristóbal Colón.

Uno de los textos más significativos es una carta que Colón les escribe a los reyes católicos relatando su primer viaje.

En ésta, él hace referencias al rey David y a la expulsión de los judíos, dos temas que no tenían que ver con los resultados de la expedición. Otro indicio es una inscripción que se encuentra en la correspondencia que intercambiaba con su hijo, en la que el descubridor habría escrito en la parte superior de todas las hojas "Bet Hei", la forma judía de decir "con la ayuda de Dios". Los organizadores llevaron estos documentos a la Policía madrileña, que luego de una prueba grafológica determinó que habían sido escritos de derecha a izquierda, como se escribe en hebreo.

Algunos historiadores ya habían señalado la posibilidad de que Cristóbal Colón tuviera este origen. Hace algunos meses fue noticia una conferencia en España de Abraham Haim, doctor en Historia por la Universidad de Tel-Aviv, quien asegura que la fecha de inicio del viaje de Colón había sido escogida así "para respetar el aniversario de la destrucción de los dos templos de Jerusalén, el 2 de agosto". Una profesora de la Universidad de Georgetown, Estelle Irizarry, publicó un libro titulado El ADN de los escritos de Cristóbal Colón, en el que señala que un análisis de sus cartas demuestra que el español no era su lengua materna. Sin embargo, todos estos datos habían sido considerados más anecdóticos que sustanciales. Con la documentación hecha pública en la exposición, en este momento están siendo interpretados como piezas de un engranaje sobre la nueva teoría del origen de Colón.

Muchas incógnitas

A propósito de los 500 años de su muerte, el diario El País de España publicó un artículo sobre los detalles desconocidos de su travesía. En éste señaló que "la única certeza sobre el pasado de Colón es que viajó siempre, desde niño". El reportaje concluye que alrededor de éste "existen incógnitas nunca despejadas". Y destaca la pregunta: "¿Por qué ocultó Colón todos los datos de su nacimiento y de su pasado?".

El líder detrás de esta investigación es Eli Schalit, un reconocido empresario judío que hoy vive en Israel y que le ha puesto alma y corazón -y mucha plata- a aclarar este interrogante histórico.

Schalit y los organizadores de la exposición no pretenden ser dueños de la verdad absoluta. Son cautos y en ningún momento hacen afirmaciones categóricas. Esta prudencia se puede ver claramente en la forma como ellos concluyen su presentación en los textos escritos que acompañan la exposición: "El que Colón haya sido judío es algo sobre lo que aún no existe consenso entre los historiadores. Lo que intenta presentar esta exposición es la evidencia existente de que este hecho es muy posible. El público llegará a su propia conclusión al finalizar la visita".

domingo, 24 de julio de 2011

Natalicio del Libertador Simon Bolivar

Hoy 24 de julio se conmemoran 228 años del natalicio de Simón Bolívar, el Libertador y padre de la patria. Fueron apenas cuatro meses que estuvo en Bolivia, pero su presencia fue trascendental para el destino del nuevo país. Y es que en el complejo proceso de consolidación de la República gravitaron factores externos e internos de gran trascendencia que repercutieron a largo plazo en la conformación de la sociedad y el territorio.

La consolidación como Estado independiente significó para Bolivia, después de los movimientos independentistas de 1809 en Sucre y La Paz, que inflamaron al continente con aires de libertad, una larga y penosa etapa de conflictos con los países vecinos y confrontaciones internas. A Bolívar le tocó un papel destacado en la fase de la edificación institucional y en los cambios socioeconómicos. La paz fue para él tan difícil como la guerra.

Como reconocimiento de gratitud, fue en honor al general venezolano que en 1825 se decidió la denominación del nuevo Estado como República Bolívar. La Bolivia de aquel tiempo expresó al continente entero que, en razón de su ilimitada confianza en el Libertador de Colombia y del Perú, le reconoció como su buen padre y como el mejor apoyo contra los peligros del desorden, la anarquía, la tiranía y las invasiones injustas.

A pesar de haber sostenido una campaña tan activa como fatigosa, el Libertador asumió la Presidencia en cuanto llegó al país, gobernó durante cuatro meses y buscó implantar una nueva base social, dictó algunas medidas que atacaron las estructuras que mantenían a los indígenas marginados de la sociedad.

Durante su corto mandato, emitió más de cincuenta decretos, resoluciones y órdenes referentes a una variedad inmensa de asuntos que incluían minería, impuestos, organización de nuevas instituciones y cuestiones administrativas.

Y es que el gran prócer latinoamericano estaba empeñado en alcanzar “la dicha de la República”. Así, con ese título, el Cóndor de Bolivia, el 14 de diciembre de 1825, reflejaba la titánica labor del general venezolano: “Su Excelencia, el Libertador Simón Bolívar, y el Gran Mariscal, general Antonio José de Sucre, consagrados absolutamente a hacer la dicha de Bolivia, han firmado varios documentos sobre el arreglo de la Hacienda Pública, el pago al Ejército Auxiliar de Colombia, la enseñanza, la minería y otros objetos de suma importancia”.

A su marcha del país, Bolívar logró el reconocimiento del nuevo Estado como nación independiente y entregó la “Constitución más liberal del mundo”. Fue el 25 de mayo de 1826, en la quinta de Magdalena de Lima, donde el Libertador terminó de redactar la primera Ley Constitucional para Bolivia. Debido a la característica vitalicia del cargo presidencial, aquella Carta Magna ha sido llamada Constitución Vitalicia.

Junto con el documento, que inmediatamente discutió el Congreso Constituyente, el general Bolívar envió una comunicación a los legisladores bolivianos en la que explica que la Carta Social que entrega a los pueblos que el Ejército liberó, no se limita a los tres clásicos poderes —Legislativo, Ejecutivo y Judicial— sino que introdujo un cuarto, el Electoral, sin complicar por esto la división clásica de cada uno de los otros. En La “Constitución Vitalicia”, Bolívar no contempló ningún artículo sobre la profesión religiosa, porque —en su conciencia— ésta no debe prescribirse en una Constitución Política.

“La religión gobierna al hombre en la casa, en el gabinete dentro de sí mismo. Sólo ella tiene derecho de examinar su conciencia íntima”, reflexionó el Padre Fundador de Bolivia en la comunicación dirigida a los legisladores bolivianos.

En ella expresa también su gratitud hacia la República de su nombre y asegura que jamás alcanzará a expresar, ni débilmente, la bondad recibida de sus ciudadanos.

“Sólo Dios tenía potestad para llamar a esa tierra Bolivia: ¿Qué quiere decir Bolivia? Un amor desenfrenado de libertad”.


Como reconocimiento de gratitud, fue en honor al general venezolano que en 1825 se decidió la denominación del nuevo Estado como República Bolívar. “¿Qué quiere decir Bolivia? Un amor desenfrenado de libertad”.

miércoles, 20 de julio de 2011

Reconstruir la figura de Murillo

Mauricio Murillo es escritor. Desciende de Pedro Domingo Murillo
En 1977, la editorial de la Casa Municipal de la Cultura Franz Tamayo publicó el libro Estirpe y genealogía del protomártir Pedro Domingo Murillo, de Arturo Costa de la Torre. En este libro, antes de realizar el estudio genealógico de la figura histórica, el autor se detiene en ciertas descripciones sobre la apariencia de Pedro Domingo Murillo que recaba de distintas fuentes escritas. Una de estas descripciones es la realizada por Pedro José Yáñez de Montenegro, quien dice lo siguiente: “Murillo era hombre alto, de una regular gordura, trigueño amarillento, con algunas pecas en la cara, frente común, ojos grandes, de buena cara; algo taimado, reservado en su trato íntimo y locuaz cuando se dirigía al público”. También cita a Dámaso Bilbao la Vieja, que se detiene en la vestimenta utilizada por el caudillo paceño: “Era delicado y escrupuloso en el vestir, y como particular, siguió siempre la modalidad de la época con elegancia; como funcionario de la revolución y coronel se acomodó al traje oficial en uso: golilla irreprochable y siempre alba, calzón de paño con medias de seda, cuyo color variaba con frecuencia, y zapatos hasta el empeine”. Más breve, pero más iluminadora, es la descripción de Nicolás Ortiz de Ariñez: “Era de estatura regular y un tanto rechoncho”.

Entre otros escritores más que cita De la Torre para ilustrar (de manera fragmentaria y dispersa) la figura de Murillo, también se encuentra Sabino Pinilla, quien explica que “su cabello era negrísimo y un tanto áspero, peinado y recogido sobre el occipucio, en una gruesa trenza, cuidadosamente anudada con cintas, lo cual dejaba limpia y en forma semicuadrada su frente”. Más adelante este autor además nos dice que “el labio inferior era grueso y un tanto caído, bigote corto y escaso, que alguna vez se afeitaba completamente, la barba puntiaguda y las orejas bien formadas, siempre fuera del cabello”. Finalmente, Gustavo Adolfo Otero escribe lo siguiente: “Hacia los cincuenta años ofrecía el aspecto de un hombre achaparrado, grandes espaldas de forjador que había acumulado grasa sin quemar en el abdomen”.

Es así, que a partir del libro de De la Torre —deteniéndonos en estas referencias preliminares al estudio genealógico— podemos reconstruir imaginaria y gráficamente la apariencia de Pedro Domingo Murillo. En este sentido, y a estas alturas del partido, se me hace más productivo reconstruir ambiguamente los devenires del prócer en vez de tratar de ubicar fielmente los sucesos del pasado. Habría, entonces, que proyectar el personaje histórico desde su posible y esencial figura ficcional. Repensar, reversionar y resemantizar lugares comunes, o no tanto, que completan la imagen de Murillo. Por ejemplo pensar en el origen de su retrato pictórico que para unos no es pintado fiel al modelo original, sino que es la construcción que se basa en supuestos y en rumores de boca en boca.

O hablar de la estatua de la plaza Murillo que, según la leyenda urbana, es un torero, mientras la efigie del mártir reposa en algún pueblo perdido de España. Describir (sin importar la veracidad o no del hecho) la fuga intensa y difícil que la viuda de Murillo debe realizar con su hijo y su hija a cuestas, así como el inevitable delirio en el que cae la mujer y del cual no sale nunca más. Imaginar a Murillo, así, en su relación con la moda, o su atractivo físico, o su prominente panza que retrata a un amante de la buena comida. O, por ejemplo, me pregunto: ¿Dónde habrá quedado el pedazo de cuerda que permaneció atado al cuello del mártir hasta que éste dejó de respirar?

domingo, 3 de julio de 2011

General de Brigada Aérea JORGE JORDÁN MERCADO

Nació en Cochabamba. Realizó estudios de pilotaje en Staaken, Alemania. El Presidente Ismael Montes fundó la primera Escuela Militar de Aviación en 1916 (EMA). Uno de los primeros ex alumnos fue el Mayor Jorge Jordán Mercado y fue su primer comandante en 1931. Fue aviador militar de destacada actuación. Comandó la aviación boliviana como Primer Comandante de la Fuerza Aérea en Campaña durante la Guerra del Chaco (1932-1935). La gran escalada bélica durante la Guerra del Chaco obligó a la escuela y a la mayor parte de la fuerza aérea boliviana a ubicarse en Villamontes. Durante la campaña, el escuadrón llamado PATRULLA DE CAZA estaba compuesto por 18 aviadores, entre ellos Jordán. Más adelante, el grupo se llamó GRUPO AEREO DE COMBATE y lo componían 40 aviadores. Participó en las operaciones de apoyo a los fortines Corrales y Toledo. Recibió el Mérito Militar en el Grado de “Comendador”. Más adelante desempeñó la función de Director de Aeronáutica en el Ministerio de Defensa. Fue Vocal del Tribunal Supremo de Justicia Militar y Jefe del Estado Mayor de Aviación hasta su deceso acaecido en un accidente aéreo en la Quebrada de Patani, Cochabamba, el 3 de junio de 1955.

PARTICIPACION DEL CABO MIGUEZ, AGUSTÍN MIGUEZ TORRICO EN LA GUERRA DEL CHACO 1932 - 1935

“La batalla requiere de hombres, no de niños”, mas Míguez, pequeño en edad pero de actuación decidida y valiente, hizo oídos sordos. Burlando controles logró avanzar a Villamontes. Los jefes al no poder retornarlo a casa, lo incorporaron al ejército en calidad de estafeta. Por su admirable actuación fue designado telefonista y asumiendo concienzudamente su posición, tomó prisionero nada menos que a un teléfono paraguayo. Cuando se realizó el ataque paraguayo al Fortín Laguna Chuquisaca, Míguez tan solo contaba con 13 años. El 2 de octubre de 1932, fue ascendido al grado de Cabo. Participó en las contiendas de Platanillos, Corrales, Fernández, Bolívar, Loa, Picuiba, Irindague, Boyuibe, Mandaya-pecua, La Penca, Camacho. Perteneció a los regimientos Colorados, Chorolque y Castrillo donde permaneció hasta el año 1935 cuando finalizó la guerra. Ni el ardiente clima, ni la hostil vegetación, ni el hambre, ni la sed y menos el temor a los combates, doblegaron al soldado niño que cumplió 34 meses y 18 días de servicio activo, cambiando los juegos infantiles para constituirse en el soldado más joven de las trincheras bolivianas. La historia del Cabito Miguez merece ser conocida porque es una historia para la historia. Falleció en 1997. En Sucre, la ciudad natal de Miguez, una hermosa avenida lleva su nombre. La Calle 3 de la zona 12 de Octubre de El Alto también hace honor al cabo Miguez. En la zona de Achumani de la ciudad de La Paz, Agustín Miguez forma parte de un monumento a los Niños Héroes de Bolivia.

miércoles, 19 de enero de 2011

Luis Pasteur

Benefactores de la humanidad

Luis Pasteur nació en Dole (Francia) el 27 de diciembre de 1822. Un gran regalo de Navidad para la humanidad.

Con mucho sacrificio y dedicación obtuvo su Doctorado en Ciencias en la Ecole Normale de París. Para él este doctorado sólo significaba la preparación necesaria para empezar sus trabajos; lo que realmente le interesaba era las investigaciones científicas tanto de importancia médica como económica.

Los primeros descubrimientos de Pasteur ganaron renombre entre los químicos de aquella época por sus importantes trabajos teóricos. Como resultado de estos descubrimientos en 1854, fue nombrado profesor de Ciencias y Decano de la Facultad de la Universidad de Lille, en el norte de Francia. Fue allí donde se interesó por el proceso de la fermentación de la cerveza y el vino. Después de comprobar que la fermentación es producto de la presencia de microorganismos demostró que la diferencia entre la fermentación que produce el vino y la que produce el vinagre radicaba en el tipo de microorganismos presentes.

También ideó un proceso, con el cual, aplicando calor de 50 a 60 grados centígrados, durante un corto periodo de tiempo, destruía algunos gérmenes nocivos y evitaba que estropeara el producto sin quitarle el sabor. A este proceso se le llamó “pasteurización”. Luego, este procedimiento fue utilizado con la leche para evitar la contaminación, entre otras, de tuberculosis y aftosa, cosa que suele ocurrir con la leche cruda.

Algún tiempo después, fue invitado para investigar una plaga que infectaba los gusanos de seda en el sur de Francia. En cuatro mes consiguió descubrir un método para inmunizar los gusanos. Trabajando en esto, llegó a la conclusión de que inoculando los microbios causantes de las enfermedades, en forma atenuada, se obtenía la inmunización. Esto es lo que hoy llamamos vacunas.

Desde ahí hasta su muerte, sus estudios giraron alrededor de la especialización en esta teoría. Encontró la forma de inmunizar contra el cólera avícola y contra el carbunco, que atacaba al ganado.

Sin duda, uno de los descubrimientos más importantes de Pasteur fue la forma de contrarrestar los efectos de la rabia, una enfermedad fatal tanto para los animales como para las personas. Con largos y cuidadosos trabajos estableció primero la forma en que la rabia actuaba sobre el cuerpo. Logró debilitar el virus que la provocaba e inmunizar a perros con éxito. Después intentó utilizar este virus atenuado para proteger a las víctimas atacadas por el animal rabioso. Una vez que estuvo casi seguro de los resultados aplicó este procedimiento a un niño que había sufrido la mordedura de un perro. Era la hora de la verdad. Pasaron día tras día... ¿Moriría o no aquel niño? Se salvó. Como se salvarían miles y miles de niños y mayores después del descubrimiento de Pasteur.

En el año 1895, a la edad de 72 años, rodeado de amigos y discípulos murió, aconsejando a los que le rodeaban lo que había sido su constante inspiración durante toda su vida, “Es necesario trabajar”.

martes, 4 de enero de 2011

Capitán Ñuflo de Chaves | Fundador de Santa Cruz de la Sierra. 1518-1568

En los 450 años de fundación de Santa Cruz de la Sierra recordamos a los personajes que hicieron historia con sus hazañas, por su lucha por la independencia y por sus obras para esta tierra.
Ñuflo de Chaves nació en 1518 en la villa de Santa Cruz de la Sierra, comarca de Trujillo, en la región española de Extremadura. Se casó en Asunción con Elvira de Mendoza, con la que procreó cuatro hijos.
Chaves configuró en un admirable proceso de ideas visionarias y acciones memorables un ambicioso proyecto político que comenzó haciendo prevalecer su talento diplomático ante los virreyes hasta obtener en Lima el reconocimiento y el derecho sobre todos los territorios que había descubierto, recorrido y colonizado mediante cédula real que crea la gobernación independiente de Moxos, en 1560.
Luego de dos años de homérica jornada se produce la fundación de Santa Cruz de la Sierra a orillas del arroyo Sutó en las tierras de los indígenas Quirabacoas. Había llegado a la región el 26 de febrero de 1561 y con ello al nacimiento de la ciudad capitana de la flamante gobernación del mismo hombre.
Con el propósito de consolidar su obra civilizadora trajo a su esposa e hijos que había dejado en Asunción, regresando incluso con una frondosa comitiva. La ciudad ñufleña progresaba bajo el mando de su fundador cuando éste fue muerto por un cacique de los indios itatines, el 3 de octubre de 1568.
Probado está que el torrente civilizador hispánico lo trajo a estas tierras con vigoroso impulso al recibir la herencia de un idioma, una cultura propia y costumbre imperdibles que gestarían un recio mestizaje.

domingo, 23 de noviembre de 2008

IVAN PAVLOV


(Ivan Petrovich Pavlov; Riazán, actual Rusia, 1849-Leningrado, hoy San Petersburgo, id., 1936) Fisiólogo ruso. Hijo de un pope ortodoxo, cursó estudios de teología, que abandonó para ingresar en la Universidad de San Petersburgo y estudiar medicina y química. Una vez doctorado, amplió sus conocimientos en Alemania, donde se especializó en fisiología intestinal y en el sistema circulatorio. En 1890 sentó plaza de profesor de fisiología en la Academia Médica Imperial.

Ivan Pavlov
Al mismo tiempo dirigía los laboratorios del Instituto de Medicina experimental, en los cuales trabajó más de cuarenta y cinco años en diversas investigaciones, entre las que resultaron célebres las que se referían al aparato digestivo y a los reflejos condicionados. Muy joven aún le causó viva impresión la obra de Sechenov sobre los reflejos cerebrales, y empezó sus trabajos acerca de la inervación cardiaca y sobre la autorregulación de la presión sanguínea.
A partir de 1888 se consagró al estudio de las funciones digestivas. Inventó y elaboró técnicas fisiológicas asombrosas en su época, y pudo, gracias al método de la "experimentación crónica", llevar a cabo importantes investigaciones sobre el páncreas, el hígado y las glándulas salivales. Pero las más notables fueron las concernientes a la actividad secretora del estómago, para lo cual aisló una parte de este órgano ("el pequeño estómago de Pavlov"); tales investigaciones representan una de las más importantes conquistas científicas del siglo XIX y valieron a Pavlov el premio Nobel en 1904.

Pavlov es conocido, sobre todo, por la formulación de la ley del reflejo condicionado, que desarrolló después de advertir que la salivación de los perros que utilizaba en sus experimentos podía ser resultado de una actividad psíquica. Al efecto, realizó el famoso experimento consistente en tañer una campana inmediatamente antes de dar el alimento a un perro, para concluir que, cuando el animal estaba hambriento, empezaba a salivar en cuanto oía el sonido habitual.
Al permitir un análisis psíquico del animal, es decir, al estudiar su capacidad de diferenciar los estímulos y de responder a ellos, Pavlov abrió nuevos caminos a la psicología, a la psiquiatría e inclusive la pedagogía, ya que pudo considerarse toda forma de educación como esencialmente basada en la formación de los reflejos condicionados. Se elaboraron así teorías en que el proceso de aprendizaje y del conocimiento eran el resultado de una multitud de reflejos condicionados a lo largo de la vida.
Estas tesis se extendieron con rapidez en Estados Unidos, abriendo una profunda brecha con la concepción freudiana de la voluntad. La visión fisiológica de la psicología había sido ya iniciada por el filósofo alemán Ernst Heinrich Weber en la primera mitad del siglo XIX, con los ensayos que analizaban las respuestas humanas a su entorno y la interpretación de sus propias impresiones sensoriales recogidas en la llamada ley de Weber, relativa a la existencia de un umbral absoluto y a una respuesta logarítmica en el caso de las sensaciones.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Porfirio: Diaz Machicao

PORFIRIO DIAZ MACHICAO nació en La Paz en 1909. Cursó sus estudios en La Paz, dedicándose a las letras desde muy joven. Fue director de EL PAIS, diario publicado en Cochabamba desde 1937 hasta 1953.
Ha publicado entre otras interesantes obras de genero narrativo: "Cuentos de Dos Climas", "El Estudiante Enfermo", novela, "Tropico", en colaboracion con el poeta Gregorio Reynolds. Ademas de sobresalir en el cuento, se ha posesionado con certera penetracion en el tema biografico, "Nataniel Aguirre", "Salamanca", "Melgarejo y Saavedra", son muestras de solidez y acendramiento. A traves de la pluma de Diaz Machicao, descubrimos los mas nitidos perfiles de la historia, que otros autores no han sabido valorar en su magnitud, ni imprimir su exacta significacion historica.
Entre sus obras figuran: CUENTOS DE DOS CLIMAS, 1936; 'EL ESTUDIANTE ENFERMO, 1939; HISTORIA: SALAMANCA, LA GUERRA DEL CHACO, TEJA DA SORZANO, 1955; PROSA y VERSO DE BOLIVIA, 4 tomos, 1966, 1967 Y 1968.



"Quilco en la raya del horizonte" es un cuento logrado, que apareció en CUENTOS DE DOS CLIMAS, boliviano por excelencia puesto que no sólo narra hechos netamente nacionales, sino que con sutil delicadeza bosqueja el orgullo auténtico del indio que descubre su identidad, boliviana e india.
Se trata de una historia lineal donde el autor presenta al indio boliviano: sus anhelos, sus esfuerzos, su trabajo y su idiosincrasia. Presenta al indio que salido del Altiplano llega a la gran urbe y asiste a la escuela. A una escuela donde se le inculcan ideas y anhelos europeos. Sus condiscípulos se burlan de él porque es indio: "¿Qué hará Quilco en la vida?" le dicen y se ríen "por arañarle el alma".
Quilco sueña quimeras. Se imagina ser un magnate de "Wall Street" pero la sangre y la tierra le llaman. Se imagina dejar la pampa altiplánica y surcar por los mares infinitos, mas la sangre y la tierra le llaman. Se imagina poder olvidar a los suyos y poder enamorar y amar a una mujer blanca; dejar los "phullos" (vestimenta de la indígena boliviana), y gozar de "la caricia de la seda sensual" de la mujer blanca, mas la sangre y la tierra le llaman. Ha estudiado, es diferente a los blancos y a los indios. Tiene derecho a olvidar a los suyos e incorporarse a los blancos, pensar como europeo, actuar como acaudalado. Mas otra vez la sangre y la tierra le llaman mientras sus compañeros le hieren 'las entrañas: "¿Qué hará Quilco en la vida?".
Finalmente, resuelto responde: "Nada" y vuelve a sus campos y hablando con su padre le dice: "Tatay, me he regresado...".
El cuento no presenta lo indio como algo exótico, sino presenta un indio real, de carne y hueso, que sufre y ama, que sueña y medita. Sobre todo que medita y dejando de lado posibles fortunas, mujer blanca, viajes y otros, prefiere volver a los suyos, a su apacible tierra.
QUILCO EN LA RAYA DEL HORIZONTE
Claro, como era nieto de indios le llamaban Quilco, por burlarse de él, por arañarle el alma. El no hacía caso. Le sacaba joroba, como los gatos, a sus impulsos y contestaba con el brillo de sus ojos. Y nada más. Un gato asustado de los ratones... Luego, entraba resbalando, despacio, con susto, en su desolación.
-¿Qué hará Quilco en la vida?
-¡Bah, a lo mejor nada!
Es muy difícil, en veces, llegar a la dificultosa y horrible decisión de no hacer, nada. A Quilco lo sujetaba su raza, amarrado a la contemplación. Dentro de sí había algo que era como una dentadura que masticase coca. De rato en rato escupía un deseo. Pero era un deseo tan absurdo...
-¿Qué hará Quilco en la vida? -Los colegiales reían.
Entonces él sacaba una uña interior y rasguñaba un anhelo:
Navegar... Pero no entre las totoras del lago milenario y sagrado de su pampa, ni en la barquita frágil de las pajas secas, sino en los buques grandes, mecidos por la bravura de las olas en unos mares enormes, enormes como el tiempo, como su ansia, como él... y despegarse de las orillas para ir fraternalmente con el aire infinito, encerrado por muros de horizontes y de charla con el agua frenética, vestida de experiencia y encanecida de espumas. Ir por el mar..
Quilco solía repetir...
-Ir por el mar...
Sin embargo su pena inútil volvía a mascar sus hojas de coca. Ninguno de los suyos, hombres envueltos en el viento helado de las cordilleras, conoció el mar. El mar de los indios estaba seco, muerto bajo el cielo azul: el Altiplano. Sin espumas, sin olas, sin playas, mar de tierra gris, rayado por la paciencia de los bueyes. Mar con mortaja. Por eso él quería navegar en los barcos de hierro, para matar la angustia de su mar muerto y cambiar la coca por el licor marinero. Para dejar de ser lombriz y convertirse en pez. Si él pudiera abrazar un paisaje nuevo... Si él pudiera enredar su corazón entre las algas mojadas y escuchar el secreto de otros mundos...Quilco sería Colón, o Pizarro, o simplemente el último vagabundo de la tripulación, el que obedece, el que sufre, el que se retuerce con la espina de la impotencia y del silencio. ¡Aunque fue así! Pero del fondo de la sombra, algo le tiraba fuertemente a la entraña de la tierra. Quilco se quedaba...y la nave de ilusión se iba, se perdía en el confín, cayéndose y levantándose entre las olas. Los marineros limpiaban la sal de mar de sus frentes sudorosas y reían sus corazones una carcajada de muchos cielos y tenían un ademán para recordar todos los puertos en! donde habían anclado. Quilco, abandonado en el puerto, guardaba el pañuelo de la despedida.
-¿Qué hará Quilco en la vida?
Derrochar... Sí, derrochar locuras y riquezas. Llegar un día a Nueva York, comprar acciones, venderlas, volverlas a comprar según el diagnóstico de los juegos de bolsa. y subir en un coche y correr la carrera de fiebre de la vida moderna, quitándose un segundo de tiempo para sonreír por un recuerdo romántico, o dedicando nada más que tres minutos para pensar en la humildad, el amor y la belleza. y saludar a Dios si el buen humor se lo permitía. Y ponerle al cocktail unas gotas de transacción V la alegría de un 10% al cigarrillo. Mientras tanto él vería crecer su fortuna como a un nene robusto, con mejillas de crédito, ojos de prosperidad y abdomen de cuenta corriente... ¡Mister Kilko!, el qran Mr. Kilko, el Rey de las Maderas... Mr. Kilko.- Quinta Avenlida, Nueva York. Estados Unidos de Norteamérica -metiendo las manos en una bolsa de oro! Y echando también el oro por las ventanas del rascacielos, con cimientos de sindicato o de sociedad anónima. Mr. Kilko asegurado, Mr. Kilko la astilla viviente de la Bolívian Madera, Society Corp. ¡Mr. Kilko un hombre de oro!... Pero una mano insistente le atraía para abrazarlo a traición: la raza, la raza fuerte, imperdonable, asesina del ensueño. Ninguno de los suyos fue usufructuario, ni jamás conoció el derroche, menos aun la locura. Eran indios que para recorrer un camino vacío, ponían en él la humildad de una pisada esclava. Y tenían por reloj al sol en las jornadas sin fin de las penas largas. No hubo nunca en sus vidas el más leve intento de locura. Al contrario: pequeños de acción, no comerciaban porque horadaban la tierra para hacerla germinar con una lágrima en el tiempo de un silencio crecido. ¡Indios, pobres indios!...Quilco entraba sobresaltado, huraño, en el ritmo doliente de la realidad.
-¿Qué hará Quilco en la vida?
Amar... Amar con todas las fuerzas. Vivir entregado a una pasión. Conquistar a una mujer, como fruta extraordinaria, y saborearla en el triunfo de una nueva independencia. Una mujer blanca, una castellana de gran mundo, una dama... Nó la Lurpila del campo, ni la Kantuta pastora, con los dedos pegados a la rueca, recortándose en el confín del yermo. Nó. Quilco quería una señora, una matrona. Ya no serían para él los roces de los phullus tejidos con lana de las ovejas, sino la caricia de la seda sensual... Mas, nuevamente, con tenacidad, volvía a hundirse en la miseria de su resignación. Todos sus ensueños se deshacían. La sangre oculta en su carne bronceada lo llamaba a la cordura, al retorno paciente. Nunca un corazón aymara había latido por mujer de otra raza. Nunca. Ni fue cálida la mente para abandonar su frontera de siglos. ¡Ay de aquel que deseara ver atrás del horizonte límite! Solamente la Lurpila y la Kantuta, la rueca v las ovejas para los hombres rudos de la raza fuerte. Mientras se vá tejiendo un poncho, se vá, a la par, tejiendo un destino. Y el que reniega del destino, va sin poncho, desnudo. a la intemperie del olvido...
-¿Qué hará Quilco en la vida?
-¡Bah, a lo mejor nada!-. Los colegiales reían de la timidez del compañero.
Entonces él, crucificado a los suyos, hincó las rodillas en su tercera caída, y su alma absorbió el polvo del suelo.
-¿Qué hará Quilco en la vida?
-El respondió resuelto:
-¡Nada!
Y tomó el camino de regreso, entregándose a los brazos abiertos de su solar nativo. Surcó con pies recios el lomo de mar endurecido de la pampa, se peinó la cabellera con el viento y aplacó su sed en el arroyo tímido. Se santiguó con la cruz de los cuatro puntos cardinales y se santificó con el aire de las cordilleras. Se envolvió de pampa y se puso frente al horizonte, camino de su hogar.
Entonces el asno le mostró su fatiga y la majada le contó los secretos de la pastora.
Y cuando Quilco se hubo reintegrado a sus campos, puso las manos en los hombros de su padre y le habló en aymara:
-Tatay, me he regresado...

martes, 18 de noviembre de 2008

Denis Diderot

(Langre, Francia, 1713-París, 1784) Filósofo y escritor francés. Fue el hijo mayor de un acomodado cuchillero, cuyas virtudes burguesas de honradez y amor al trabajo había de recordar más tarde con admiración.


Diderot
A los diez años ingresó en el colegio de los jesuitas en Langres y en 1726 recibió la tonsura por imposición de su familia con el propósito -luego frustrado- de que sucediera como canónigo a un tío materno. En 1728 marchó a París para continuar sus estudios; por la universidad parisiense se licenció en artes en 1732, e inició entonces una década de vida bohemia en la que se pierde el hilo de sus actividades.
En 1741 conoció a la costurera Antoinette Champion, que no tardó en convertirse en su amante y con la cual se casaría dos años más tarde contra la voluntad de su padre, quien trató de recluirlo en un convento para abortar sus planes. Fue un matrimonio desdichado, marcado por la muerte de los tres primeros hijos en la infancia (sólo sobrevivió la cuarta hija, más tarde autora de la biografía de su padre). En 1745, inició una relación amorosa con Madame de Puisieux, la primera de una serie de amantes que terminaría con Sophie Volland, de la que se enamoró en 1755 y con quien mantuvo un intercambio epistolar que constituye la parte más notable de su correspondencia.
En 1746, la publicación de sus Pensamientos filosóficos, en los que proclama su deísmo naturalista, le acarreó la condena del Parlamento de París. Ese mismo año entró en contacto con el editor Le Breton, quien le encargó la dirección, compartida con D'Alembert, de la Enciclopedia. Durante más de veinte años, Diderot dedicó sus energías a hacer realidad la que fue, sin duda, la obra más emblemática de la Ilustración, a la cual contribuyó con la redacción de más de mil artículos y, sobre todo, con sus esfuerzos por superar las múltiples dificultades con que tropezó el proyecto.
En 1749, la aparición de su Carta sobre los ciegos para uso de los que pueden ver le valió ser encarcelado durante un mes en Vincennes por «libertinaje intelectual», a causa del tono escéptico del texto y sus tesis agnósticas; en la cárcel recibió la visita de Rousseau, a quien conocía desde 1742 y que en 1758 acabó por distanciarse de él.
En 1750 apareció el prospecto divulgador destinado a captar suscriptores para la Enciclopedia, redactado por Diderot; pero en enero de 1752 el Consejo Real prohibió que continuara la publicación de la obra, cuando ya habían aparecido los dos primeros volúmenes, aunque la intercesión de Madame de Pompadour facilitó la revocación tácita del decreto.
En 1759, el Parlamento de París, sumándose a la condena de la Santa Sede, ordenó una nueva suspensión; D'Alembert, intimidado, abandonó la empresa, pero el apoyo de Malesherbes permitió que la impresión prosiguiera oficiosamente. En 1764, Diderot comprobó que el editor censuraba sus escritos; tras conseguir que los diez últimos volúmenes del texto se publicaran en 1765, abandonó las responsabilidades de la edición.
Inició entonces un período de intensa producción literaria, que había dado ya frutos notables durante sus años de dedicación al proyecto enciclopédico. A finales de 1753 habían aparecido sus Pensamientos sobre la interpretación de la naturaleza, donde proclamaba la superioridad de la filosofía experimental sobre el racionalismo cartesiano. Lo más notable de su producción lo integraron obras que permanecieron inéditas hasta después de su muerte, aunque fueron conocidas por sus amigos. Entre ellas destacan, sobre todo, dos novelas filosóficas: La religiosa y Jacques el fatalista, así como el magistral diálogo El sobrino de Rameau, traducido al alemán por Goethe en 1805.

domingo, 16 de noviembre de 2008

DATOS BIOGRÁFICOS DE CARLOS MARX

Nació el 11 de Mayo de 1818, en Tréveris y murió en Londres en 1883. su padre abogado de renombre, de origen judío. Después de haber realizado estudios brillantes en el liceo de su ciudad. Carlos Marx entró en la universidad de su ciudad y luego en la de Berlín. El 15 de Abril de 1841 Marx pone fin a su vida de estudiante al recibirse de Doctor en Filosofía en la universidad de Jena.
¿QUÉ ES EL MARXISMO?
Por marxismo se ha entendido:
 El pensamiento de Carlos Marx. Este pensamiento incluye un método, una serie de supuestos, un conjunto de ideas de muy diversa índole y numerosas reglas de aplicación, tanto teórica como práctica.
 Un grupo de doctrinas filosóficas, sociales, económicas, políticas, etc. este grupo de doctrinas adquirió forma definida en Engels y fue transformado por Lenin, dando origen luego al llamado “marxismo ortodoxo”.
 Una muy variada serie de interpretaciones procedentes de diversas épocas y formadas según distintas tradiciones, temperamentos, circunstancias históricas.
 En algunos casos se ha llamado marxismo a los métodos, doctrinas e ideales políticos adoptados en varios países y por numerosos grupos en la época de la lucha contra el imperialismo y el colonialismo, e inclusive se ha llamado marxismo a todo programa político revolucionario.
EL MATERIALISMO HISTÓRICO
El materialismo dialéctico de Marx es un análisis del progreso histórico de la humanidad. Es un análisis que tiene como base la producción y la materia. Según Marx, la materia es el principio de todo.


La comunidad primitiva.
Los medios de producción son los útiles o herramientas de piedra, al comienzo: luego el arco y la flecha. Existe una unidad entre todos.
El régimen de la esclavitud.
Los medios de producción son los instrumentos de metal que permiten cultivar la tierra.
El régimen feudal.
Se caracteriza por un derecho limitado de propiedad del señor feudal sobre sus siervos. El señor feudal es dueño de las tierras y de los siervos.
La sociedad capitalista o burguesa.
Los medios de producción son las fábricas que pueden producir con bastante rapidez. El capitalista que posee las fábricas necesita libertad para poder, sin obstáculos, comprar materias primas y vender sus productos manufacturados.
El régimen socialista.
Bajo el régimen socialista es la sociedad la que posee los medios de producción. El socialismo en una sociedad sin clases. El socialismo es el fin de la lucha de clases y con ello desaparecen las clases antagónicas: la de los explotados y la de los explotadores.
LA TEORÍA DE LA ALIENACIÓN
Según Carlos Marx, existiendo tres tipos de alienación enajenan al hombre; es decir, son tres formas que le quitan su verdadera identidad y les reducen a suceder indefenso. Estas alineaciones son 1) la ideología; 2) la proletaria; 3) la religiosa.
La alienación ideológica.-
Se origina en la lucha de clases. Las ideas predominantes de una determinada época son siempre las ideas de la clase aquí dominado y la clase que domina un número siempre es la clase capitalista o burguesa. El capitalista cuida sus intereses y para eso utiliza la religión y la moral para dominar a la clase trabajadora, al pueblo. Las leyes morales y las practicas religiosas hacen al hombre sumiso e indefenso.
La alineación religiosa.-
La religión, según Marx, hace que el hombre pierda confianza en si mismo. La religión hace que el hombre renuncie a la libertad y a la felicidad, aquí en la tierra. Por medio al pecado, el hombre no se defiende, tampoco reacciona y se convierte en un ser dulce, humilde y temeroso. La religión introduce en la mente del hombre la resignación y la renuncia a los bienes.
La alineación del proletario.-
El proletario se aliena en el momento en que dedica su vida a hacer las cosas que no son para él, que él no consume, el proletario vale mientras sirva para producir; cuando ya no produzca, dejara de ser trabajador. Pero para mantenerse en el puesto debe aceptar las imposiciones de su empleador, el capitalista.
LA HISTORIA: PERMANENTE
LUCHA DE CLASES
El hombre es producto de su época y de su lugar en una sociedad que es la mansión propia del hombre. Esta sociedad tiene una dimensión histórica y las condiciones objetivas de la existencia. En esta sociedad el hombre es producto de su época y de su lugar.
La historia.
El hombre vive para trabajar y producir dentro de la historia. Nada de lo que dice y hace está al margen de lo se ha dicho y hecho antes. El presente descansa sobre el pasado, como el futuro descansa sobre el presente. La historia se hace a partir de las necesidades inmediatas de la vida humana. Esta historia transcurre en el plano material y su fuerza impulsora no es la critica, sino la revolución. La historia tiene cuatro factores:
Primer Factor.
Es la producción de los medios con que el hombre debe sostener su vida material. El hombre para vivir necesita satisfacer sus necesidades de alimentación, vestimenta y vivienda.
Segundo factor.
Es la producción de medios para satisfacer nuevas necesidades de orden mas complejo: salud, educación.
Tercer Factor.
Es la familia, el hombre para cubrir sus necesidades tiene que unirse a otros individuos. El hombre necesita del “otro” para poder vivir y hacer historia.
Cuarto Factor.
Es la conciencia. Esta conciencia no es una conciencia preformada, independiente y acabada. Es una conciencia con asiento material y que, desde un comienzo, es producto social. La conciencia nace y se forma al ritmo de las condiciones materiales de la existencia.
Permanente lucha de clases.
Según Marx, la historia es una permanente lucha de clases sociales antagónicas. En toda la sociedad siempre hubo opresores y oprimidos: amos y esclavos; explotadores y explotados. En cada periodo esa relación de arriba y de abajo ha tenido distintas formas. Así se presentaron las distintas sociedades de la historia de la humanidad.
Toda sociedad se manifiesta en dos grandes clases:
En la Edad Antigua: amos y esclavos
En la Edad Media: señores y siervos
En la Edad Moderna: burgueses y proletarios
En la actualidad: opresores y oprimidos

sábado, 15 de noviembre de 2008

Gottfried Leibniz

Gottfried Wilhelm von Leibniz (1 de julio, 1646 - 14 de noviembre, 1716) fue un filósofo, matemático, jurista y político alemán nacido en Leipzig en 1646.
Durante su infancia, su educación se realizó, casi exclusivamente, gracias a la lectura de la biblioteca paterna. A los 12 años, hablaba latín y comprendía griego. Su primera formación oficial la recibe en la Nikolai Schule, Leipzig, donde sentirá gran interés por la lógica aristotélica de influencia escolástica. En 1661, entró en la universidad de Leipzig. Posteriormente, en 1663, defendió su tesis Disputatio metaphysica de principio individui, obra muy influenciada por la lectura del pensador jesuita Francisco Suárez. Aquel mismo año, Leibniz partió hacia Jena, donde siguió el curso de matemáticas de Weigel al tiempo que estudiaba historia y jurisprudencia.
En 1672, el elector de Maguncia envió a Leibniz a París. Fue un viaje decisivo para el filósofo, en donde conoció a Arnauld y a Huygens, este último le inició en las matemáticas de los pensadores modernos. La estancia en Paris le permitió no sólo conocer manuscritos inéditos de la obra de Pascal y del propio Descartes, sino también la utilidad práctica que posee el saber. De hecho, sintió gran admiración por la Real Academia de las Ciencias de Paris y de la Royal Society. Fue miembro de esta última. Leibniz descubrió poco después el cálculo diferencial y en 1676 inventó el cálculo infinitesimal. Junto a Sir Isaac Newton es considerado el padre del cálculo moderno.
También se le adjudica haber utilizado por primera vez la palabra función que proviene del latín functo que significa acto de realizar. Dominaba el latín, griego, francés, inglés y alemán e incluso llegó a interesarse por la escritura china, manteniendo importante correspondencia con jesuitas que misionaron en China.
Con todo, Leibniz, es sin lugar a dudas, el máximo exponente del pensamiento barroco, puesto que llegó a destacarse en todas las áreas a las cuales se dedicó: filosofía, matemáticas, teología, derecho, historia, física, por nombrar las más importantes. En el plano estrictamente filosófico, Leibniz desarrolló el concepto de mónada, especie de reinterpretación de la noción aristotélica de sustancia.
Nacido en Leipzig en 1646, hijo de un profesor de universidad, se formó en su localidad natal en Filosofía y en Derecho en Jena y Altdorf, doctorándose a los veinte años. Erudito, sus contribuciones tocan los campos de la historia, las leyes, la lengua, la teología, la física y la filosofía. Al mismo tiempo que Newton descubre el cálculo infinitesimal. Continuador de la filosofía de Descartes, para quien existían dos clases de sustancias -corporal y espiritual-, para Leibniz sólo existe la segunda, que además será simple, indivisible y actuante, es decir, motor de la acción.
Establece que el mundo está compuesto de "mónadas", unidades mínimas cargadas de atributos, con capacidad para percibir y actuar. Cada una de ellas es única y refleja en sí el universo, configurando a su vez un universo en pequeño. Las mónadas no se influyen o interactúan entre sí, sino que actúan de manera independiente y sin comunicación.
Por otro lado, Leibniz postula la teoría de la armonía preestablecida, según la cual Dios es el creador de las cosas que hay en el universo, pero son las cosas las que, dotadas de movimiento, se mueven por sí mismas. Defensor de Dios en su "Teodicea", critica los argumentos de Bayle según los cuales un mundo imperfecto, en el que existe el mal, no puede haber sido realizado por un Dios perfecto y bien supremo.
Leibniz argumenta que, si bien el mundo no es absolutamente perfecto, sí es el más perfecto de los posibles, como expresa un famoso personaje del "Cándido" de Voltaire. El "optimismo metafísico leibniziano" se formula también preguntas acerca del origen del mal y de la relación entre predestinación y libre albedrío,
concluyendo que Dios permite la existencia del mal, si bien no la quiere, y que el destino y la libertad del individuo funcionan conjuntamente. En el campo de la matemática, realizó contribuciones a la teoría de los números, al cálculo mecánico, álgebra, etc. Es el iniciador de la lógica matemática y de la topología. Enuncia el principio según el cual la masa por el cuadrado de la velocidad se mantiene constante.
Falleció en Hannover el 14 de noviembre de 1716, siendo el primer filósofo alemán de repercusión universal.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Modesto Omiste, gracias a su legado se recuerda el Día del Maestro

Un 6 de junio de 1840 nació en Potosí Modesto Omiste Tinajeros, un esclarecido hombre que dedicó su vida a la educación popular. Su personalidad y su talante lo llevaron a crear y orientar las escuelas municipales.
La voluntad que impuso en su tarea educadora lo llevó a erigirse como un ejemplo para las generaciones posteriores. En tal sentido, con motivo de la fundación de la Primera Escuela Normal de Maestros de Sucre, el Gobierno Constitucional del Presidente Ismael Saracho encomendó a los doctores Misael Saracho y Daniel Sánchez Bustamante, entre otros, establecer la fecha para tal designación.
En ese marco, se escogió la fecha de fundación de la normal el 6 de junio como un sentido homenaje al que fuera autor de la Reforma de la Instrucción Primaria en Potosí. Durante el gobierno del doctor Bautista Saavedra se declaró oficialmente como Día del Maestro el 6 de junio gracias al Decreto Supremo del mes de mayo de 1924.
Todo un pedagogo
Como presidente del municipio de Potosí, Omiste creó las escuelas: 1 de abril para los niños y Juana Azurduy de Padilla para las niñas en el año 1883. Gracias a la implementación de las Asambleas de Maestro de la que fue gestor, pudo impartir sus modernos métodos pedagógicos a través de conferencias, convirtiendo a las escuelas municipales en las abanderadas del país.
Las escuelas municipales funcionaron hasta el 9 de abril de 1952 y se reactivaron gracias a la Ley de Participación Popular.
Algunos escritores como Subieta Sagárnaga lo llamaron "El Sarmiento Boliviano" por su consagración a la enseñanza libre en todos sus grados y la influencia que tuvo en la Ley de Libertad de Enseñanza aprobada un 22 de noviembre de 1872.
Hombre de varias profesiones
Al margen de su dotes de educador, Omiste fue periodista, abogado, historiador, diplomático y político. Como periodista fundó el periódico El Tiempo el 1 de enero de 1883 gracias a la imprenta que trajo consigo desde Filadelfia, Estados Unidos..
Fue considerado precursor del periodismo nacional debido a las múltiples tareas que desempeñó como funcionario de gobierno. En su imprenta tuvo la opción de publicar libros traducidos del inglés y del francés, cuya distribución fue gratuita en las escuelas municipales.
Como historiador sobresalió con obras como "Crónicas Potosinas", "Caracas Cuna del Libertador", "Historia de Potosí 1811 y 1812" y "Monografía de la Ciudad de Potosí"; éste último fue presentado en la Feria Internacional de Chicago en conmemoración del primer centenario de la creación de los Estados Unidos.
Asimismo, representa a Bolivia como enviado especial en países como Brasil, México y Estados Unidos. También fue Ministro Plenipotenciario en Argentina y Venezuela, al margen de ser presidente del Congreso Bolivariano.
En el ámbito literario funda la Sociedad Cortez y el Centro de Estudios de Potosí. Convirtió el Salón Prefectural en centro cultural cuando ejerció como Prefecto de Potosí. Fue diputado y senador de la República en los años 1874, 1889 y 1892, presidente del Concejo Municipal.
Lo que dejó
Con tan sólo 18 años de edad fungió como profesor en el Colegio Nacional de Pichincha,, después de rendir exámenes de competencia en la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca.
Fue el primer alcalde que hizo empedrar las calles de Potosí y realizó las gestiones correspondientes para que el edificio de las "Casas Reales" pase a poder del municipio para convertirse en lo que hoy es el Palacio Consistorial.
El 20 de octubre de 1890 logró la repatriación de los restos del expresidente del Bolivia, Tomás Frías. Gran parte de su vida se dedicó a trabajar por su país a través de, no sólo el enriquecimiento cultural e histórico del mismo, sino a través de la ejecución de diversas políticas y obras que su legado dejó en bien de Potosí y Bolivia.
Fuente: Alfredo Omiste

jueves, 13 de noviembre de 2008

Biografía de José Eustasio Rivera

JOSÉ EUSTASIO RIVERA
(1889 - 1928)



José Eustasio Rivera nace en Neiva, Colombia, en l889, y muere en Nueva York en diciembre de l928. Fue maestro normal en l909 y doctor en derecho por la Universidad Nacional de Bogotá en l9l7. Después de ser diputado al Congreso desempeñó el cargo de inspector del gobierno en las explotaciones petrolíferas de la región del Magdalena y, posteriormente, formó parte de la comisión delimitadora de fronteras entre su país y Venezuela. Estos encargos lo llevaron de nuevo a la misma selva que había sido fronteriza con su ciudad natal, y es esta selva lo que inspira la creación literaria del autor, recuperando en él las raíces de su infancia y la fantasía de su juventud.

Su primera obra es un libro de poemas Tierra de promisión (l92l), con la que alcanza cierta notoriedad. Pero es su segunda y última obra, La Vorágine, la que hace de Rivera un clásico de la narrativa realista pre-mágica, hasta el punto de ser considerada por muchos como la gran novela de la selva latinoamericana.

"...Los que un tiempo creyeron que mi inteligencia irradiaría extraordinariamente, cual una aureola de mi juventud; los que se olvidaron de mí apenas mi planta descendió al infortunio; los que al recordarme alguna vez piensen en mi fracaso y se pregunten por qué no fui lo que pude haber sido, sepan que el destino implacable me desarraigó de la prosperidad incipiente y me lanzó a las pampas, para que ambulara vagando, como los vientos, y me extinguiera, como ellos, sin dejar más que ruido y desolación".
Estudiós en los colegios de Santa Librada, de San Luis Gonzaga de Elías, y después en la Escuela Normal Central de Bogotá, así como en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia, alcanzado el grado de doctor en Derecho y Ciencias Políticas el 3 de marzo de 1917.

Fue autor de la novela La Vorágine (1924),de corte naturalista, y considerada una de más importantes no solo de la literatura colombiana sino de la literatura hispanoamericana. Escribió Oda a san Mateo, en honor del héroe de la independencia Antonio Ricaurte, y de más de 168 sonetos de corte parnasiano, que expresan su amor y admiración por la naturaleza, publicados, en parte, en el libro Tierra de promisión (1921).

Trabajó como abogado, fue parlamentario, inspector del gobierno en las explotaciones petrolíferas de la región del Magdalena. Fue representante de su país en México (1921), Perú (1924) y Cuba (1928). Participó en la fijación de los límites entre Venezuela y Colombia lo que le permitió conocer Los Llanos y también la selva tropical.

Temas
Romanticismo
Obras
Tierra de promisión (1921, libro de sonetos)
La vorágine (1924, su obra más conocida)