El país registra un consumo per capita de alcohol, de 8,3 litros por año, superior al promedio de América Latina, que es de 5,7. Estos porcentajes fueron revelados por el ministro de Gobierno, Carlos Romero, en la presentación del plan de seguridad ciudadana, citando como fuente a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los datos repercuten en personas que han perdido familia y empleo por culpa de la bebida. Es el caso de Francisco, que se dio cuenta de que era un adicto al alcohol cuando efectivos de Tránsito le quitaron su licencia de conducir por manejar en estado de ebriedad y para recuperarlo debía asistir a Alcohólicos Anónimos (AA). “Llegué a AA para recuperar mi documento, pero acabé recuperando mi vida”, afirmó este hombre de 44 años, 26 de los que han estado ligados al alcohol, porque empezó a consumir a los 18.
La bebida le trajo problemas, como la pérdida de su trabajo y angustia en sus hijos y su madre. Hoy lleva un año y medio sobrio y siente que valió la pena llegar a AA.
Ángel es otro ejemplo de que es posible superar esta adicción, siempre y cuando uno acepte su condición y tenga deseos de dejar la bebida.
“Cada vez que bebía terminaba en peleas y al día siguiente no me acordaba de nada”, dice este hombre que lleva 21 años sin beber alcohol y que recuperó lo más importante para él: la confianza de sus padres. Cree que el problema radica en que la gente desconoce que el alcoholismo es una enfermedad. Lorena, de 33 años, lleva un año sin probar alcohol. Hoy ha recuperado a sus hijos y tiene una nueva vida.
El Consejo Nacional de Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Drogas (Conaltid) señala que en Bolivia las bebidas alcohólicas son la droga de mayor consumo. De acuerdo con este informe del Conaltid realizado en 2011, 6 de cada 10 personas adultas han consumido alguna vez alcohol.
AA surgió hace 70 años
La institución fue creada el 10 de junio de 1943 y hace 44 años que opera en Bolivia, tiempo en el cual ha logrado la rehabilitación gratuita de unas 4.000 personas, entre hombres y mujeres, explicó Jorge, miembro de la comunidad AA
Para saber
1 El bebedor social controla el consumo de alcohol y no permite que esto afecte a su actividad laboral, familiar ni su entorno social. El alcohólico no es capaz de controlar su manera de beber porque está enfermo de cuerpo y mente; además tiene lagunas mentales, después de consumir bebidas enfrenta problemas y se resiste a creer que es alcohólico y siempre promete que dejará de tomar, pero no cumple.
2 El alcoholismo es una enfermedad progresiva que no puede curarse, pero, como otros males, puede ser detenido o tratado.
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martes, 11 de junio de 2013
viernes, 17 de mayo de 2013
Mujeres que dejaron el alcoholismo
Estuvieron a punto de llegar a lo más hondo de su vida y destruir por completo su hogar, pero su voluntad les permitió salir del mundo del alcoholismo que las mantenía presas a ese vicio. En la ciudad de La Paz, dos mujeres alcohólicas se recuperan gracias a un plan de rescatar sencillas normas de vida.
Cecilia de 32 años, de profesión secretaria y Ema de 30 años, forman parte del grupo AA y se sometieron a un programa de 12 pasos basados fundamentalmente en aceptar que uno es alcohólico. "Asumí que lo era, que tenía una vida desastrosa, con deudas, hijos abandonados, problemas familiares y que rendía mal en el trabajo. Con el programa de reintegración entendemos que sufrimos de una enfermedad incurable y progresiva que nos puede llevar a la muerte sino lo detenemos”, acotó Cecilia.
Cecilia de 32 años, de profesión secretaria y Ema de 30 años, forman parte del grupo AA y se sometieron a un programa de 12 pasos basados fundamentalmente en aceptar que uno es alcohólico. "Asumí que lo era, que tenía una vida desastrosa, con deudas, hijos abandonados, problemas familiares y que rendía mal en el trabajo. Con el programa de reintegración entendemos que sufrimos de una enfermedad incurable y progresiva que nos puede llevar a la muerte sino lo detenemos”, acotó Cecilia.
La rehabilitación de alcohólicos se basa en 12 pasos
Los enfermos deben contar con la ayuda de un padrino para superar las fases del tratamiento.
“Como alcohólicos, debemos aceptar que se tiene una vida complicada y desastrosa, pues se tiene problemas familiares, deudas, hijos abandonados y un mal rendimiento en el trabajo”, es el testimonio de Cecilia (nombre ficticio), una secretaria de 32 años, quien se rehabilitó gracias a los 12 pasos de recuperación que brinda Alcohólicos Anónimos (AA).
Los pasos son el núcleo del programa de recuperación de AA, pues están basados en las experiencias y errores de los primeros miembros de la institución, quienes describen las actitudes y actividades que fueron importantes para alcanzar la sobriedad.
Los 12 remedios. De acuerdo con la información proporcionada por Ema, nombre ficticio, miembro de la sociedad, el primer paso se centra en admitir que “somos alcohólicos y que nuestras vidas son totalmente desastrosas; es decir, tenemos deudas, somos infieles, no podemos conseguir trabajo, que nuestras familias están a punto de echarnos de nuestras casas y que prácticamente no podemos tomar buenas decisiones”.
El segundo y tercer pasos, dijo, se basan en creer que un poder superior a nosotros nos devuelve al sano juicio o salud mental. “Cabe mencionar que en la comunidad de AA no imponemos ningún credo o religión, cada persona puede creer en algo superior a ella misma”.
Por otro lado, aseveró, el cuarto y quinto pasos se trasladan a la raíz de la enfermedad. “Desmenuzamos en detalle cada uno de nuestros miedos y resentimientos, pues la literatura de Alcohólicos Anónimos menciona que estos sentimientos nos llevan a beber. Algunos calificamos a esta experiencia como una limpia”.
“En los pasos sexto y séptimo, vemos y analizamos la naturaleza de nuestra enfermedad y trabajamos para superarla, a fin de asumir nuestros roles de padres, hijos, esposas y profesionales”, dijo Ema.
El octavo y noveno pasos, detalló, tienen que ver con reparar los daños que se causaron al entorno familiar y social. “Pedimos de forma indirecta o directa perdón a todos los que perjudicamos cuando bebíamos”.
Mencionó que luego de cumplir estos pasos hay un cambio total, pues la persona que estaba desahuciada y no tenía ninguna probabilidad de recuperarse del alcoholismo está sana. “En esta etapa entran los tres últimos pasos que se centran en pasar este mensaje a otras personas que sufren de la enfermedad”.
Ema detalló que estos pasos deben tener la guía de un padrino o madrina, un alcohólico con más de un año de sobriedad, que brinde toda su experiencia al recién llegado. “Yo visité psicólogos, doctores, brujos y ninguna de estas soluciones me ayudó a dejar el alcohol. Sólo mi padrino, mediante estos pasos, hizo que llegue a los cuatro años sin beber”, concluyó.
Ema mencionó que una persona que padece de la enfermedad del alcoholismo, en la mayoría de los casos, es rencorosa, tiene celos injustificados, miedos o mantiene una sexualidad libertina. El programa de rehabilitación, mediante un inventario personal, puede ayudar a superar dichos problemas para llevar una vida tranquila.
“Como alcohólicos, debemos aceptar que se tiene una vida complicada y desastrosa, pues se tiene problemas familiares, deudas, hijos abandonados y un mal rendimiento en el trabajo”, es el testimonio de Cecilia (nombre ficticio), una secretaria de 32 años, quien se rehabilitó gracias a los 12 pasos de recuperación que brinda Alcohólicos Anónimos (AA).
Los pasos son el núcleo del programa de recuperación de AA, pues están basados en las experiencias y errores de los primeros miembros de la institución, quienes describen las actitudes y actividades que fueron importantes para alcanzar la sobriedad.
Los 12 remedios. De acuerdo con la información proporcionada por Ema, nombre ficticio, miembro de la sociedad, el primer paso se centra en admitir que “somos alcohólicos y que nuestras vidas son totalmente desastrosas; es decir, tenemos deudas, somos infieles, no podemos conseguir trabajo, que nuestras familias están a punto de echarnos de nuestras casas y que prácticamente no podemos tomar buenas decisiones”.
El segundo y tercer pasos, dijo, se basan en creer que un poder superior a nosotros nos devuelve al sano juicio o salud mental. “Cabe mencionar que en la comunidad de AA no imponemos ningún credo o religión, cada persona puede creer en algo superior a ella misma”.
Por otro lado, aseveró, el cuarto y quinto pasos se trasladan a la raíz de la enfermedad. “Desmenuzamos en detalle cada uno de nuestros miedos y resentimientos, pues la literatura de Alcohólicos Anónimos menciona que estos sentimientos nos llevan a beber. Algunos calificamos a esta experiencia como una limpia”.
“En los pasos sexto y séptimo, vemos y analizamos la naturaleza de nuestra enfermedad y trabajamos para superarla, a fin de asumir nuestros roles de padres, hijos, esposas y profesionales”, dijo Ema.
El octavo y noveno pasos, detalló, tienen que ver con reparar los daños que se causaron al entorno familiar y social. “Pedimos de forma indirecta o directa perdón a todos los que perjudicamos cuando bebíamos”.
Mencionó que luego de cumplir estos pasos hay un cambio total, pues la persona que estaba desahuciada y no tenía ninguna probabilidad de recuperarse del alcoholismo está sana. “En esta etapa entran los tres últimos pasos que se centran en pasar este mensaje a otras personas que sufren de la enfermedad”.
Ema detalló que estos pasos deben tener la guía de un padrino o madrina, un alcohólico con más de un año de sobriedad, que brinde toda su experiencia al recién llegado. “Yo visité psicólogos, doctores, brujos y ninguna de estas soluciones me ayudó a dejar el alcohol. Sólo mi padrino, mediante estos pasos, hizo que llegue a los cuatro años sin beber”, concluyó.
Ema mencionó que una persona que padece de la enfermedad del alcoholismo, en la mayoría de los casos, es rencorosa, tiene celos injustificados, miedos o mantiene una sexualidad libertina. El programa de rehabilitación, mediante un inventario personal, puede ayudar a superar dichos problemas para llevar una vida tranquila.
sábado, 27 de abril de 2013
Aumenta consumo de licores de mala calidad entre los jóvenes
“El más barato que tomé es el espumoso, de alcohol, soda y yogur”, cuenta una joven de 22 años que, como muchos de su edad, ha consumido alguna vez bebidas alcohólicas de dudosa calidad. Cuando se le pregunta por los denominados combos o preparados responde que “ésos son infames, pero no tanto”.
El combo consiste en una botella de ron o vodka, generalmente de 750 mililitros y con un costo de entre siete y 12 bolivianos, que viene acompañado de un refresco que cuesta cinco bolivianos.
Los preparados son tragos mezclados con saborizantes y listos para consumirse. La botella plástica de tres litros cuesta 15 bolivianos en promedio.
Esas bebidas son de industria boliviana y en sus etiquetas llevan un código de registro, señal de que son aptas para el consumo. Sin embargo, médicos consultados por este medio coinciden en que pueden ocasionar riesgos en la salud de los consumidores asiduos.
Los fines de semana, entre ocho y diez personas llegan a la sala de emergencias del Hospital de Clínicas intoxicados, inconscientes o con heridas ocasionadas por el excesivo consumo de bebidas alcohólicas.
Igor Toco Olivares, médico neurocirujano, dice que esos pacientes son generalmente jóvenes de entre 20 y 30 años.
Por su parte, el responsable de la Cruz Roja Boliviana, José Alarcón, considera que el problema está en las bebidas de dudosa calidad, que a veces no tienen registro sanitario.
Dichas bebidas baratas también son mal destiladas y pueden contener metanol, un tipo de alcohol tóxico que afecta a la vista y al hígado, y que con el tiempo ocasiona cirrosis, según asegura el médico Gabriel Ballón.
Si bien el código de registro garantiza que un producto pasó las pruebas que las normas vigentes exigen para aprobar su comercialización, expertos advierten que en Bolivia muchos laboratorios no cuentan con los instrumentos necesarios para realizar un análisis exhaustivo que permita detectar sustancias nocivas.
“Estamos sujetos a lo que tengan y generalmente no son completos”, explica José Pérez, coordinador departamental del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag).
Una vez obtenidos los resultados de las muestras de los productos, se verifica que éstos no contengan elementos tóxicos, garantizando su inocuidad. Posteriormente se otorga el registro sanitario.
El malestar que muchas personas sienten al día siguiente de haber bebido es consecuencia de la mala calidad de la bebida y no así de su inocuidad, sostiene Guerrero.
El hecho de que la mayoría de los pacientes que llegan a las salas de emergencias con afecciones derivadas del excesivo consumo de alcohol sean jóvenes, confirma que buena parte de los bebedores en el medio optan por tragos de dudosa calidad.
El excesivo consumo genera polineuritis
En la Asistencia Pública, la doctora Marta Cariaga comenta que cada vez atienden a más jóvenes con polineuritis postalcohólica por consumo excesivo de alcohol.
Entre los síntomas de esta afección están el entumecimiento de los brazos y piernas, dolores y calambres en las extremidades, debilidad y contracción muscular.
Unos de los varios casos que Cariaga atendió fue el de un joven menor de edad en completo estado de ebriedad que llegó al centro médico con su padre.
La doctora se impresionó por la inmutabilidad del hombre ante el estado de su hijo, que necesitó de medicamentos para reponerse.
Hay jóvenes que hasta dan indicaciones al médico sobre qué medicina necesitan, lo que muestra que ya antes padecieron estos síntomas.
El combo consiste en una botella de ron o vodka, generalmente de 750 mililitros y con un costo de entre siete y 12 bolivianos, que viene acompañado de un refresco que cuesta cinco bolivianos.
Los preparados son tragos mezclados con saborizantes y listos para consumirse. La botella plástica de tres litros cuesta 15 bolivianos en promedio.
Esas bebidas son de industria boliviana y en sus etiquetas llevan un código de registro, señal de que son aptas para el consumo. Sin embargo, médicos consultados por este medio coinciden en que pueden ocasionar riesgos en la salud de los consumidores asiduos.
Los fines de semana, entre ocho y diez personas llegan a la sala de emergencias del Hospital de Clínicas intoxicados, inconscientes o con heridas ocasionadas por el excesivo consumo de bebidas alcohólicas.
Igor Toco Olivares, médico neurocirujano, dice que esos pacientes son generalmente jóvenes de entre 20 y 30 años.
Por su parte, el responsable de la Cruz Roja Boliviana, José Alarcón, considera que el problema está en las bebidas de dudosa calidad, que a veces no tienen registro sanitario.
Dichas bebidas baratas también son mal destiladas y pueden contener metanol, un tipo de alcohol tóxico que afecta a la vista y al hígado, y que con el tiempo ocasiona cirrosis, según asegura el médico Gabriel Ballón.
Si bien el código de registro garantiza que un producto pasó las pruebas que las normas vigentes exigen para aprobar su comercialización, expertos advierten que en Bolivia muchos laboratorios no cuentan con los instrumentos necesarios para realizar un análisis exhaustivo que permita detectar sustancias nocivas.
“Estamos sujetos a lo que tengan y generalmente no son completos”, explica José Pérez, coordinador departamental del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag).
Una vez obtenidos los resultados de las muestras de los productos, se verifica que éstos no contengan elementos tóxicos, garantizando su inocuidad. Posteriormente se otorga el registro sanitario.
El malestar que muchas personas sienten al día siguiente de haber bebido es consecuencia de la mala calidad de la bebida y no así de su inocuidad, sostiene Guerrero.
El hecho de que la mayoría de los pacientes que llegan a las salas de emergencias con afecciones derivadas del excesivo consumo de alcohol sean jóvenes, confirma que buena parte de los bebedores en el medio optan por tragos de dudosa calidad.
El excesivo consumo genera polineuritis
En la Asistencia Pública, la doctora Marta Cariaga comenta que cada vez atienden a más jóvenes con polineuritis postalcohólica por consumo excesivo de alcohol.
Entre los síntomas de esta afección están el entumecimiento de los brazos y piernas, dolores y calambres en las extremidades, debilidad y contracción muscular.
Unos de los varios casos que Cariaga atendió fue el de un joven menor de edad en completo estado de ebriedad que llegó al centro médico con su padre.
La doctora se impresionó por la inmutabilidad del hombre ante el estado de su hijo, que necesitó de medicamentos para reponerse.
Hay jóvenes que hasta dan indicaciones al médico sobre qué medicina necesitan, lo que muestra que ya antes padecieron estos síntomas.
martes, 12 de marzo de 2013
Los ingleses beben mucho más de lo que ellos creen
Los habitantes de Inglaterra beben mucho más alcohol que lo que realmente creen, una situación que tiene peligrosas consecuencias para la salud pública del país, según concluyó un estudio del University College London (UCL).
Los expertos, que compararon las cifras por venta de unidades alcohólicas con los sondeos acerca de cuánto se bebe en Inglaterra, indicaron que el volumen de bebidas alcohólicas consumidas es muy superior a la previamente estimada.
Según la investigación, los niveles de consumo de bebidas alcohólicas en el país son muy superiores a los previamente estimados. En ese sentido, destacó que al menos un 75% de los habitantes de Inglaterra bebe por sobre el límite diario recomendado por las autoridades.
Los investigadores indicaron que las fuertes variaciones en el consumo de alcohol se deben a que muchos bebedores no admiten cuánto suelen consumir semanalmente. El estudio destacó que un 19% más de hombres y un 26% más de mujeres que lo estimado inicialmente superan el límite diario de consumo de alcohol.
Según el estudio, “cuando la gente sale a los pubs y bares no cuenta la cantidad de vasos que puede llegar a tomar”.
Los expertos, que compararon las cifras por venta de unidades alcohólicas con los sondeos acerca de cuánto se bebe en Inglaterra, indicaron que el volumen de bebidas alcohólicas consumidas es muy superior a la previamente estimada.
Según la investigación, los niveles de consumo de bebidas alcohólicas en el país son muy superiores a los previamente estimados. En ese sentido, destacó que al menos un 75% de los habitantes de Inglaterra bebe por sobre el límite diario recomendado por las autoridades.
Los investigadores indicaron que las fuertes variaciones en el consumo de alcohol se deben a que muchos bebedores no admiten cuánto suelen consumir semanalmente. El estudio destacó que un 19% más de hombres y un 26% más de mujeres que lo estimado inicialmente superan el límite diario de consumo de alcohol.
Según el estudio, “cuando la gente sale a los pubs y bares no cuenta la cantidad de vasos que puede llegar a tomar”.
viernes, 1 de marzo de 2013
PASADO DE COPAS Con su aliento, rompe medidor de alcoholemia
Un holandés de 44 años tenía tanto alcohol corriendo en sus venas que, con sólo un soplido, hizo que la pipeta medidora de alcoholemia deje de funcionar.
Cuando finalmente la máquina volvió a arrancar, el aliento del beodo hizo que el medidor arrojara valor fuera del rango de control. Luego un médico determinó que el conductor tenía siete veces más alcohol del permitido para manejar.
Cuando finalmente la máquina volvió a arrancar, el aliento del beodo hizo que el medidor arrojara valor fuera del rango de control. Luego un médico determinó que el conductor tenía siete veces más alcohol del permitido para manejar.
viernes, 22 de febrero de 2013
El alcohol, más nocivo en la vejez
El alcohol es ingerido, por la mayoría de las personas, como una forma de escape a una realidad difícil de asumir. En la tercera edad puede ser la soledad, la tristeza, la falta de atención, etc. "Actualmente es más evidente que los abuelitos ingieran bebidas alcohólicas", dice el psicólogo Willan Villagómez, especialista en geriatría. "El consumo de esta bebida incide de manera negativa desde pequeñas cosas, como la pérdida de memoria hasta aislarlos de la realidad", indica el experto.
El alcohol, enemigo para cuadros de enfermedad. Sus efectos son más desfavorables en la tercera edad, dice el profesional, quien señala que para evitar esta situación se debe buscar actividades para el anciano, ya que la principal causa para que ellos recurran a las bebidas es el descuido de la familia. "Muchas veces se deja al anciano viendo tele, pensando que se distraerá con este aparato, pero no es así, porque lo que emiten por ella está direccionado para personas jóvenes", dice el profesional.
Continuo, pero no cansador. La nutricionista Tania García Callaú asegura que el alcohol afecta todo el organismo del bebedor, el sistema nervioso central, el digestivo, el circulatorio, el respiratorio y el sistema reproductor.
La experta señala que las enfermedades frecuentes que se presentan en la tercera edad, como la hipertensión arterial, diabetes mellitus y hasta las úlceras secundarias a una vida sedentaria, empeoran si el paciente ingiere alcohol. "Algunas medicinas pueden provocar graves efectos si se ingieren a la vez que el alcohol", resalta el profesional, al agregar que "es bastante frecuente en las personas mayores de 60 años tomar al menos dos fármacos diarios".
García señala que pueden causar grandes problemas, especialmente en el estómago, el hígado, el corazón y el sistema nervioso central.
Consecuencias
1 Gastroenteritis. Es la información simultánea de la mucosa gástrica y del intestino delgado. Se produce generalmente por ingestión de tóxicos como el alcohol, causando, vómitos, ardor, retorcijones y diarrea.
2 Úlceras. Son llagas que se forman tanto en el estómago como en el intestino delgado por la irritación de estos. Se da en gran parte por la irritación de los tejidos que al tocar un vaso sanguíneo causan una hemorragia y hacen vomitar sangre. Pueden producir la muerte.
3 Cirrosis. Son las cicatrices en el hígado. Cada vez que se toma alcohol se matan células del hígado, estas se renuevan algunas veces, otras veces no, formándose la enfermedad. La evolución de la cirrosis es lenta pero fatal. El apetito disminuye, el sujeto queda satisfecho con solo beber.
4 Problemas de respiración. El consumo desemboca en el mal funcionamiento del sistema de inmunización. Por ello son muy común la neumonía, la tuberculosis, la bronquitis crónica, las enfisemas y los carcinomas en el pulmón.
5 El corazón. El corazón se dilata. Puede ocasionar ataques al corazón debido a la alta presión arterial.
6 Sistema nervioso. Puede ocasionar ataques, especie de locura, se puede ver imágenes espantosas y alucinantes, además de ocasionar la muerte. También ilusiones y alucinaciones auditivas frecuentemente acusadoras y amenazadoras.
El alcohol, enemigo para cuadros de enfermedad. Sus efectos son más desfavorables en la tercera edad, dice el profesional, quien señala que para evitar esta situación se debe buscar actividades para el anciano, ya que la principal causa para que ellos recurran a las bebidas es el descuido de la familia. "Muchas veces se deja al anciano viendo tele, pensando que se distraerá con este aparato, pero no es así, porque lo que emiten por ella está direccionado para personas jóvenes", dice el profesional.
Continuo, pero no cansador. La nutricionista Tania García Callaú asegura que el alcohol afecta todo el organismo del bebedor, el sistema nervioso central, el digestivo, el circulatorio, el respiratorio y el sistema reproductor.
La experta señala que las enfermedades frecuentes que se presentan en la tercera edad, como la hipertensión arterial, diabetes mellitus y hasta las úlceras secundarias a una vida sedentaria, empeoran si el paciente ingiere alcohol. "Algunas medicinas pueden provocar graves efectos si se ingieren a la vez que el alcohol", resalta el profesional, al agregar que "es bastante frecuente en las personas mayores de 60 años tomar al menos dos fármacos diarios".
García señala que pueden causar grandes problemas, especialmente en el estómago, el hígado, el corazón y el sistema nervioso central.
Consecuencias
1 Gastroenteritis. Es la información simultánea de la mucosa gástrica y del intestino delgado. Se produce generalmente por ingestión de tóxicos como el alcohol, causando, vómitos, ardor, retorcijones y diarrea.
2 Úlceras. Son llagas que se forman tanto en el estómago como en el intestino delgado por la irritación de estos. Se da en gran parte por la irritación de los tejidos que al tocar un vaso sanguíneo causan una hemorragia y hacen vomitar sangre. Pueden producir la muerte.
3 Cirrosis. Son las cicatrices en el hígado. Cada vez que se toma alcohol se matan células del hígado, estas se renuevan algunas veces, otras veces no, formándose la enfermedad. La evolución de la cirrosis es lenta pero fatal. El apetito disminuye, el sujeto queda satisfecho con solo beber.
4 Problemas de respiración. El consumo desemboca en el mal funcionamiento del sistema de inmunización. Por ello son muy común la neumonía, la tuberculosis, la bronquitis crónica, las enfisemas y los carcinomas en el pulmón.
5 El corazón. El corazón se dilata. Puede ocasionar ataques al corazón debido a la alta presión arterial.
6 Sistema nervioso. Puede ocasionar ataques, especie de locura, se puede ver imágenes espantosas y alucinantes, además de ocasionar la muerte. También ilusiones y alucinaciones auditivas frecuentemente acusadoras y amenazadoras.
domingo, 17 de febrero de 2013
El alcohol caro reduce muertes
En Canadá, científicos dicen que subir el precio del alcohol ha tenido un efecto dramático para salvar vidas.
Afirman que cifras de la provincia de Columbia Británica entre 2002 y 2009 muestran que un aumento del 10% en el precio mínimo de las bebidas causó un descenso en las muertes relacionadas con el alcohol en casi un tercio.
Según los expertos de la Universidad Victoria, el impacto de esta medida, la reducción de las muertes en un 32%, fue mucho mayor del esperado.
“Este estudio se suma a la evidencia científica de que, a pesar de que la gente piense lo contrario, incluso los mayores consumidores de alcohol reducen la ingesta de bebidas cuando se sube el precio mínimo de los tragos. De otra manera, es difícil explicar los numerosos cambios en la tasa de muertes por alcohol en la Columbia Británica”, dijo Tim Stockwell, director de la investigación.
Los científicos, que escribieron en la revista Addiction, señalan que los bebedores empedernidos no son los únicos afectados; el consumo total de alcohol en toda la población también cayó en más de 3%.
El estudio se centró en muertes que pueden ser “por completo atribuibles al alcohol”, que incluye causas como el envenenamiento, psicosis, problemas de corazón, pancreatitis y gastritis.
“Más licorerías, más muertes”
A la vez, la apertura de tiendas en la región con licencia para la venta de alcohol tuvo un efecto contrario al esperado, de acuerdo con los autores.
Un incremento del 10% en el número de tiendas abiertas se asoció con un aumento del 2% en las muertes relacionadas con el alcohol.
Antes de los cambios en la legislación de esta región canadiense, el alcohol sólo se podía vender de manera directa al público en un pequeño número de tiendas de propiedad del Gobierno.
Debate en otros países
El periodista de la BBC Tom Esslemont explicó que esta investigación será importante también para otros países.
Por ejemplo, en Inglaterra, Gales y Escocia se debate instaurar un precio mínimo para el alcohol, pero los productores de vino y licores aseguran que no hay una relación directa probada con la tasa de mortalidad.
“En general, este estudio muestra algunos impactos positivos del precio mínimo, así que debería suponer una importante contribución al debate actual sobre la medida en el Reino Unido”, dijo James Nicholls, de la organización no gubernamental Alcohol Research UK.
Sin embargo, Nicholls advirtió que todavía no está claro el efecto que el precio de las bebidas tiene en una serie de enfermedades crónicas agudas relacionadas con el exceso de consumo de alcohol.
Una prueba
Los científicos británicos crearon un análisis de sangre que muestra si el hígado ha sufrido daños debido al consumo de alcohol.
La prueba, que utiliza el código de semáforo para revelar el nivel del daño, podrá ofrecerse a las personas que beben regularmente más alcohol del nivel que se recomienda como seguro, afirman los científicos.
Según los expertos, será una herramienta valiosa porque muchas personas no suelen reconocer que beben en exceso y los daños causados en el hígado sólo son aparentes cuando están en niveles avanzados y el órgano comienza a fallar.
Incluso cuando un paciente con daño hepático deja de beber totalmente, suele ser demasiado tarde y las complicaciones son mortales, aseguran los expertos.
Afirman que cifras de la provincia de Columbia Británica entre 2002 y 2009 muestran que un aumento del 10% en el precio mínimo de las bebidas causó un descenso en las muertes relacionadas con el alcohol en casi un tercio.
Según los expertos de la Universidad Victoria, el impacto de esta medida, la reducción de las muertes en un 32%, fue mucho mayor del esperado.
“Este estudio se suma a la evidencia científica de que, a pesar de que la gente piense lo contrario, incluso los mayores consumidores de alcohol reducen la ingesta de bebidas cuando se sube el precio mínimo de los tragos. De otra manera, es difícil explicar los numerosos cambios en la tasa de muertes por alcohol en la Columbia Británica”, dijo Tim Stockwell, director de la investigación.
Los científicos, que escribieron en la revista Addiction, señalan que los bebedores empedernidos no son los únicos afectados; el consumo total de alcohol en toda la población también cayó en más de 3%.
El estudio se centró en muertes que pueden ser “por completo atribuibles al alcohol”, que incluye causas como el envenenamiento, psicosis, problemas de corazón, pancreatitis y gastritis.
“Más licorerías, más muertes”
A la vez, la apertura de tiendas en la región con licencia para la venta de alcohol tuvo un efecto contrario al esperado, de acuerdo con los autores.
Un incremento del 10% en el número de tiendas abiertas se asoció con un aumento del 2% en las muertes relacionadas con el alcohol.
Antes de los cambios en la legislación de esta región canadiense, el alcohol sólo se podía vender de manera directa al público en un pequeño número de tiendas de propiedad del Gobierno.
Debate en otros países
El periodista de la BBC Tom Esslemont explicó que esta investigación será importante también para otros países.
Por ejemplo, en Inglaterra, Gales y Escocia se debate instaurar un precio mínimo para el alcohol, pero los productores de vino y licores aseguran que no hay una relación directa probada con la tasa de mortalidad.
“En general, este estudio muestra algunos impactos positivos del precio mínimo, así que debería suponer una importante contribución al debate actual sobre la medida en el Reino Unido”, dijo James Nicholls, de la organización no gubernamental Alcohol Research UK.
Sin embargo, Nicholls advirtió que todavía no está claro el efecto que el precio de las bebidas tiene en una serie de enfermedades crónicas agudas relacionadas con el exceso de consumo de alcohol.
Una prueba
Los científicos británicos crearon un análisis de sangre que muestra si el hígado ha sufrido daños debido al consumo de alcohol.
La prueba, que utiliza el código de semáforo para revelar el nivel del daño, podrá ofrecerse a las personas que beben regularmente más alcohol del nivel que se recomienda como seguro, afirman los científicos.
Según los expertos, será una herramienta valiosa porque muchas personas no suelen reconocer que beben en exceso y los daños causados en el hígado sólo son aparentes cuando están en niveles avanzados y el órgano comienza a fallar.
Incluso cuando un paciente con daño hepático deja de beber totalmente, suele ser demasiado tarde y las complicaciones son mortales, aseguran los expertos.
jueves, 7 de febrero de 2013
Tomar demasiado alcohol afecta el desarrollo cognitivo en los adolescentes
Los adolescentes consumen alcohol con mucha frecuencia pero este hábito es muy peligroso para ellos. Una excesiva cantidad de estas bebidas así como fumar marihuana pueden causar serios problemas en el desarrollo cognitivo de los chicos, concluyó una nueva investigación.
“Creemos que tomar demasiado en la adolescencia genera retrasos en el desarrollo o un crecimiento incompleto de las regiones frontales del cerebro, un factor que a su vez afecta la atención y las funciones ejecutivas”, dijo Susan Tapert, de la Universidad de California, San Diego (Estados Unidos). Las funciones ejecutivas son aquellas que permiten planear y elegir las acciones apropiadas en respuesta a un estímulo específico.
Sus conclusiones fueron publicadas en la revista Alcoholism: Clinical and Experimental Research.
PELIGROSO ALCOHOL
Para llegar a dichas conclusiones los investigadores trabajaron con adolescentes que sufrían de adicciones, con jóvenes con familiares que tenían este problema aunque ellos no lo sufrían y con chicos sin estas complicaciones.
Tapert les realizó a todos una gran cantidad de tests psicológicos y encontró que el uso frecuente del alcohol y marihuana afectan la mente de los adolescentes. Y a mayor cantidad de estos productos menor nivel de atención y de habilidad para cumplir con las funciones ejecutivas. La marihuana además disminuyó considerablemente la memoria.
Los autores explicaron que, durante la adolescencia, el desarrollo del lóbulo frontal tiene un rol importante en las habilidades sociales, la capacidad de tomar decisiones y el juicio. “Tomar mucho puede interrumpir los procesos normales de neurodesarrollo que mejoran la atención y las funciones ejecutivas durante la adolescencia”, explicaron.
Tapert subrayó que dejar de tomar alcohol puede ayudar a los adolescentes a recuperar algunas de las funciones cerebrales perdidas. “Los efectos del alcohol y la marihuana en la cognición de los adultos han sido estudiados por décadas pero los males que generan en los adolescentes solo ahora comienzan a recibir atención”, dijo el especialista.
“Creemos que tomar demasiado en la adolescencia genera retrasos en el desarrollo o un crecimiento incompleto de las regiones frontales del cerebro, un factor que a su vez afecta la atención y las funciones ejecutivas”, dijo Susan Tapert, de la Universidad de California, San Diego (Estados Unidos). Las funciones ejecutivas son aquellas que permiten planear y elegir las acciones apropiadas en respuesta a un estímulo específico.
Sus conclusiones fueron publicadas en la revista Alcoholism: Clinical and Experimental Research.
PELIGROSO ALCOHOL
Para llegar a dichas conclusiones los investigadores trabajaron con adolescentes que sufrían de adicciones, con jóvenes con familiares que tenían este problema aunque ellos no lo sufrían y con chicos sin estas complicaciones.
Tapert les realizó a todos una gran cantidad de tests psicológicos y encontró que el uso frecuente del alcohol y marihuana afectan la mente de los adolescentes. Y a mayor cantidad de estos productos menor nivel de atención y de habilidad para cumplir con las funciones ejecutivas. La marihuana además disminuyó considerablemente la memoria.
Los autores explicaron que, durante la adolescencia, el desarrollo del lóbulo frontal tiene un rol importante en las habilidades sociales, la capacidad de tomar decisiones y el juicio. “Tomar mucho puede interrumpir los procesos normales de neurodesarrollo que mejoran la atención y las funciones ejecutivas durante la adolescencia”, explicaron.
Tapert subrayó que dejar de tomar alcohol puede ayudar a los adolescentes a recuperar algunas de las funciones cerebrales perdidas. “Los efectos del alcohol y la marihuana en la cognición de los adultos han sido estudiados por décadas pero los males que generan en los adolescentes solo ahora comienzan a recibir atención”, dijo el especialista.
miércoles, 9 de enero de 2013
Alcohol Beneficios del consumo moderado
Las autoridades sanitarias británicas recomiendan que los hombres no beban más de tres o cuatro unidades al día, las mujeres no más de dos o tres. Y que se tenga dos días "libres de alcohol" después de haber bebido en exceso. Pero, ¿es cierto que un poco de alcohol es bueno para la salud? Bueno, sí, pero no en las cantidades que algunos podrían desear. Una de las desventajas de beber alcohol es el aumento en el riesgo de enfermedad hepática y cáncer. La ventaja es la posible protección contra enfermedades cardiovasculares. Pero la desventaja rápidamente supera a la ventaja.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
El alcohol es el principal problema de los latinos
“Se comienza a reconocer que el alcohol es un problema de salud. Y es el primer problema de salud de la región, no sólo de salud mental”, dijo Cohen en la IV Conferencia Latinoamericana sobre Políticas de Drogas (CLPD) efectuada en la ciudad de Bogotá.
A juicio del asesor de la OPS, “el primer factor de riesgo que impide una vida plena en las Américas es el alcohol, el segundo el tabaco, el tercero la obesidad y recién, en el noveno lugar, aparecen las drogas ilegales”. El especialista destacó además que en América Latina “no hay una capacitación adecuada para los profesionales de la salud ante una problemática de consumo de drogas”.
Señaló en ese sentido que “una persona accede al derecho sólo cuando tiene la posibilidad de elegir: si las únicas opciones son el hospital psiquiátrico o la calle, no puede ejercer su derecho”. Por tal razón, dijo, “el desafío es generar nuevas ofertas en cuanto a dispositivos de atención para que las personas puedan elegir”.
La CLPD se celebró en su cuarta versión tras crearse en 2009 en Buenos Aires, a iniciativa de la organización argentina Intercambios, con el objetivo de buscar alternativas a las políticas antidrogas actuales que —a juicio de los organizadores— han fracasado.
domingo, 25 de noviembre de 2012
El alcoholismo es una enfermedad crónica
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos en la mujer y 70 gramos en el hombre (una copa de licor o un combinado tiene aproximadamente 40 gramos de alcohol; un cuarto de litro de vino, 30 gramos, y un cuarto de litro de cerveza, 15 gramos).
El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos, sicológicos y genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.
El alcoholismo afecta más a los varones adultos, pero está aumentando su incidencia entre las mujeres y los jóvenes. El consumo y los problemas derivados del alcohol están aumentando en todo Occidente desde 1980, incluyendo los Estados Unidos, la Unión Europea y la Europa oriental, así como en los países en desarrollo, como Chile. (Ver: Alcoholismo en Chile)
El alcoholismo, a diferencia del consumo excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido considerado en el pasado un síntoma de estrés social o sicológico, o un comportamiento aprendido e inadaptado.
El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de forma más acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus consecuencias. Se desarrolla en el transcurso de años. Los primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o actividades.
El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos, sicológicos y genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.
El alcoholismo afecta más a los varones adultos, pero está aumentando su incidencia entre las mujeres y los jóvenes. El consumo y los problemas derivados del alcohol están aumentando en todo Occidente desde 1980, incluyendo los Estados Unidos, la Unión Europea y la Europa oriental, así como en los países en desarrollo, como Chile. (Ver: Alcoholismo en Chile)
El alcoholismo, a diferencia del consumo excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido considerado en el pasado un síntoma de estrés social o sicológico, o un comportamiento aprendido e inadaptado.
El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de forma más acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus consecuencias. Se desarrolla en el transcurso de años. Los primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o actividades.
domingo, 15 de julio de 2012
Ley quiere sacar a ebrios de la calle e impone horarios
El consumo, expendio, prevención, protección, rehabilitación y control de0 bebidas alcohólicas será por primera vez normado con una ley nacional en nuestro país.
Las normativas elaboradas y puestas en vigencia por los municipios en todo el país no son suficientes para evitar la reducción del consumo y en algunas poblaciones alejadas estas ni siquiera están reguladas motivo por el cual la Asamblea Legislativa decidió aprobar una nueva normativa para todo el territorio nacional que podría ser promulgada en los próximos días.
Sacar a las personas que consumen bebidas alcohólicas en vía pública es uno de los objetivos de la Ley 342 de Control al Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas que también impone un horario para su consumo que empieza a las 9.00 am y termina a las 3.00 am.
El consumo y venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años está prohibido por la ley, al igual que transitar en estado de ebriedad en compañía de un menor de edad.
Otro de los aspectos que también será regulado por la norma es la publicidad de todo tipo de bebidas alcohólicas que estará prohibida de 6.00 horas a 21.00 todos los días y que llevará mensajes que adviertan el daño que provoca su consumo.
ESTUDIO Bolivia ocupa el primer lugar en consumo de bebidas alcohólicas entre cinco países latinoamericanos, asegura el presidente de la Comisión de Gobierno, Defensa y Fuerza Armadas de la Cámara de Diputados, Carlos Aparicio.
Los argumentos para la aprobación de la Ley 342 se basan en los resultados de estudios realizados.
Según los estudios en Perú, Ecuador, Colombia, Uruguay y Bolivia este último país ocupa el primer lugar en el consumo “problemático” de bebidas alcohólicas, es decir que ocasiona riñas, peleas y accidentes.
Aparicio manifiesta que se trata de datos alarmantes cuando a esto se agrega que nueve de cada diez estudiantes han admitido haber consumido bebidas alcohólicas en algún momento de su adolescencia y juventud. Y a estos temas, según el presidente de la Comisión, están relacionados los índices de criminalidad, inseguridad, violencia familiar y otros. El estudio fue realizado en adolescentes y jóvenes mayores de 12 años.
El conocimiento de estos datos fueron los que despertaron el interés por aprobar una normativa que pueda aportar sobre todo a la seguridad ciudadana, señala Aparicio.
La concejala de la Comisión Tercera de Desarrollo Humano del Concejo Municipal, Ninoska Lazarte, afirma que los operativos realizados han identificado que los jóvenes comienzan a beber desde los 14 años.
“Hay menores que se están iniciando en el consumo de alcohol cada vez más temprano y la sociedad lo ve como normal y eso no está bien”, manifiesta por su parte el diputado Aparicio asegurando que estos hechos luego provocan problemas a nivel de la salud, la disgregación del hogar y la destrucción de la comunidad.
Por tanto, la normativa también establece que ningún establecimiento de salud ni de educación (colegios y las universidades) pueden servir como un escenario para consumir bebidas alcohólicas.
Las disposiciones transitorias de la ley establecen que en un plazo de 60 días, luego de su publicación, el Órgano Ejecutivo deberá emitir el decreto supremo reglamentario.
Por otro lado, también determina que en un plazo de 90 días, a partir de la publicación, los gobiernos autónomos municipales, en el ámbito de sus competencias, elaborarán y aprobarán los instrumentos legales correspondientes para el cumplimiento de la presente ley. Es decir que reglamentos y ordenanzas a nivel local permitirán la aplicación de la norma a través de las alcaldías.
CUMPLIMIENTO Para el psicólogo especialista en adicciones Daniel Vázquez la nueva normativa es positiva y puede ser el principio de los cambios del estilo de vida en el país.
Sin embargo asegura que la misma puede ser incumplida tal como sucede en muchos países de Latinoamérica que cuentan con leyes de este tipo y que por falta de control se quedan en el papel.
Considera que la restricción en la publicidad en los medios de comunicación es uno de los aspectos más positivos, porque evitará que a través de esta haya una influencia para el consumo de alcohol.
Sin embargo asegura que el resto de las prohibiciones como el consumo en las calles y a ciertos horarios podría ocasionar mayores problemas de alcoholismo porque los consumidores comprarán cualquier tipo de alcohol y beberán de manera clandestina.
Además asegura que el consumo está muy ligado a la cultura y tradiciones de Bolivia ya que se bebe en todo tipo de fiestas; carnaval, graduaciones, bautizos y hasta festividades religiosas. Por otro lado también cuestiona las sanciones económicas a los infractores de la norma pues asegura que estas deben realizarce en bolivianos y no así en Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV) tal como establece la norma.
El psicólogo que el 2011 realizó un estudio acerca del consumo de alcohol en Cochabamba asegura que en el departamento el 72 por ciento de la población es alcohólico problema, es decir que lleva una vida normal toda la semana y beben más de 4 copas por ocasión normalmente los fines de semana provocando accidentes de tránsito, violencia intrafamiliar y riñas y peleas.
Las normativas elaboradas y puestas en vigencia por los municipios en todo el país no son suficientes para evitar la reducción del consumo y en algunas poblaciones alejadas estas ni siquiera están reguladas motivo por el cual la Asamblea Legislativa decidió aprobar una nueva normativa para todo el territorio nacional que podría ser promulgada en los próximos días.
Sacar a las personas que consumen bebidas alcohólicas en vía pública es uno de los objetivos de la Ley 342 de Control al Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas que también impone un horario para su consumo que empieza a las 9.00 am y termina a las 3.00 am.
El consumo y venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años está prohibido por la ley, al igual que transitar en estado de ebriedad en compañía de un menor de edad.
Otro de los aspectos que también será regulado por la norma es la publicidad de todo tipo de bebidas alcohólicas que estará prohibida de 6.00 horas a 21.00 todos los días y que llevará mensajes que adviertan el daño que provoca su consumo.
ESTUDIO Bolivia ocupa el primer lugar en consumo de bebidas alcohólicas entre cinco países latinoamericanos, asegura el presidente de la Comisión de Gobierno, Defensa y Fuerza Armadas de la Cámara de Diputados, Carlos Aparicio.
Los argumentos para la aprobación de la Ley 342 se basan en los resultados de estudios realizados.
Según los estudios en Perú, Ecuador, Colombia, Uruguay y Bolivia este último país ocupa el primer lugar en el consumo “problemático” de bebidas alcohólicas, es decir que ocasiona riñas, peleas y accidentes.
Aparicio manifiesta que se trata de datos alarmantes cuando a esto se agrega que nueve de cada diez estudiantes han admitido haber consumido bebidas alcohólicas en algún momento de su adolescencia y juventud. Y a estos temas, según el presidente de la Comisión, están relacionados los índices de criminalidad, inseguridad, violencia familiar y otros. El estudio fue realizado en adolescentes y jóvenes mayores de 12 años.
El conocimiento de estos datos fueron los que despertaron el interés por aprobar una normativa que pueda aportar sobre todo a la seguridad ciudadana, señala Aparicio.
La concejala de la Comisión Tercera de Desarrollo Humano del Concejo Municipal, Ninoska Lazarte, afirma que los operativos realizados han identificado que los jóvenes comienzan a beber desde los 14 años.
“Hay menores que se están iniciando en el consumo de alcohol cada vez más temprano y la sociedad lo ve como normal y eso no está bien”, manifiesta por su parte el diputado Aparicio asegurando que estos hechos luego provocan problemas a nivel de la salud, la disgregación del hogar y la destrucción de la comunidad.
Por tanto, la normativa también establece que ningún establecimiento de salud ni de educación (colegios y las universidades) pueden servir como un escenario para consumir bebidas alcohólicas.
Las disposiciones transitorias de la ley establecen que en un plazo de 60 días, luego de su publicación, el Órgano Ejecutivo deberá emitir el decreto supremo reglamentario.
Por otro lado, también determina que en un plazo de 90 días, a partir de la publicación, los gobiernos autónomos municipales, en el ámbito de sus competencias, elaborarán y aprobarán los instrumentos legales correspondientes para el cumplimiento de la presente ley. Es decir que reglamentos y ordenanzas a nivel local permitirán la aplicación de la norma a través de las alcaldías.
CUMPLIMIENTO Para el psicólogo especialista en adicciones Daniel Vázquez la nueva normativa es positiva y puede ser el principio de los cambios del estilo de vida en el país.
Sin embargo asegura que la misma puede ser incumplida tal como sucede en muchos países de Latinoamérica que cuentan con leyes de este tipo y que por falta de control se quedan en el papel.
Considera que la restricción en la publicidad en los medios de comunicación es uno de los aspectos más positivos, porque evitará que a través de esta haya una influencia para el consumo de alcohol.
Sin embargo asegura que el resto de las prohibiciones como el consumo en las calles y a ciertos horarios podría ocasionar mayores problemas de alcoholismo porque los consumidores comprarán cualquier tipo de alcohol y beberán de manera clandestina.
Además asegura que el consumo está muy ligado a la cultura y tradiciones de Bolivia ya que se bebe en todo tipo de fiestas; carnaval, graduaciones, bautizos y hasta festividades religiosas. Por otro lado también cuestiona las sanciones económicas a los infractores de la norma pues asegura que estas deben realizarce en bolivianos y no así en Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV) tal como establece la norma.
El psicólogo que el 2011 realizó un estudio acerca del consumo de alcohol en Cochabamba asegura que en el departamento el 72 por ciento de la población es alcohólico problema, es decir que lleva una vida normal toda la semana y beben más de 4 copas por ocasión normalmente los fines de semana provocando accidentes de tránsito, violencia intrafamiliar y riñas y peleas.
Limitaciones en otros países
La Ley Contra el Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas que espera su promulgación es la primera normativa de este tipo que se ha trabajado en Bolivia.
Los países del Continente Americano y otros del Mundo ya cuentan con normativas similares para controlar el consumo del alcohol y las principales variaciones entre la normativa nacional y la de otros países está en las edades mínimas para el consumo y los horarios de expendio de bebidas.
En países como Argentina, Perú, México, Chile, Venezuela, Colombia, Nicaragua, República Dominicana, Uruguay, Ecuador, Panamá, Cuba, Costa Rica, Honduras y Puerto Rico la edad mínima para el consumo y expendio de bebidas es de 18 años. Solamente existe una una excepción en Paraguay, país donde la edad mínima es de 21 años.
En el mundo uno de los países que tiene la normativa más flexible en cuanto a la edad que se requiere para consumir bebidas alcohólicas es Italia, donde los jóvenes están autorizados para beber desde los 16 años.
ARGENTINA
La ley que está a punto de ser promulgada en Bolivia coincide en varios aspectos con la Ley Nacional de Lucha Contra el Alcoholismo de Argentina.
Allí también se instruye que los envases de las bebidas alcohólicas lleven impresas las frases: "Beber con moderación", "Prohibida su venta a menores de 18 años".
Lo mismo sucede con la publicidad pues en este país también esta prohibido utilizar en spots la imagen de menores de 18 años y sugerir el consumo de las bebidas a estos.
Asimismo, la ley argentina también prevé aspectos socioeducativos al igual que la normativa boliviana.
CHILE
En este país las prohibiciones del horario y expendio de bebidas alcohólicas coinciden con las de la normativa boliviana que establece como máximo las 3:00 am. En ese país la normativa a dado resultado ya que a esa hora las discotecas, restaurantes, pubs y licorerías cierran sus puertas para no ser sometidos a sanciones.
COLOMBIA
La Ley Zanahoria que dio nombre a las demás restricciones, fue promulgada en 1995 en Bogotá. Zanahoria es un término colombiano para las conductas o personas sanas, usado en forma despectiva. Las restricciones de esta norma se aplican sólo a sitios públicos de expendio de alcohol, tales como licorerías, bares discotecas y la calle, y no tienen jurisdicción en clubes privados ni sobre el consumo en los hogares.
Esto ha provocado que los bares y discotecas cambien su razón social, haciéndose llamar "club" y ante los vacíos legales se han popularizado los "after party", que son establecimientos informales que funcionan en casas privadas y desocupadas donde se consume alcohol sin restricción de horarios.
PARAGUAY
De todos los países de Latinoamérica Paraguay es el que tiene la normativa con más restricciones para el consumo, pues está prohibida la venta y consumo de bebidas a menores de 21 años en todo tipo de locales. Para hacer la venta los administradores de estos lugares deben pedir al cliente el Documento Nacional de Identidad para verificar su edad.
Asimismo, está prohibido el consumo de bebidas en vía pública.
PERÚ
En el país vecino también hay restricciones para la publicidad radial, escrita y en televisión. Todas estas deben incluir mensajes no menor a un 10 por ciento del mensaje que diga que el consumo de bebidas alcohólicas es dañino para la salud.
VENEZUELA
En este país los horarios de expendio de bebidas difieren según el tipo de local. Por ejemplo, las licorerías y supermercados pueden hacer la venta de de 11:00 a 21:00 de lunes a sábado y los bares y restaurantes pueden vender las bebidas alcohólicas hasta más tarde, según las regulaciones de cada uno de los municipios, pero para ello se toma en cuenta las características de los locales y las zonas donde están establecidas.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la política más eficaz para la reducción del consumo de alcohol es el alza de los impuestos a las bebidas alcohólicas. En todo el mundo, el aumento de precio siempre hace disminuir el consumo. Según un informe de la OMS, Global Status Report: Alcohol Policy, el precio de la cerveza siempre debe ser mayor que el de una gaseosa. Y debido a que los efectos perjudiciales del consumo derivan del contenido etílico, las bebidas con mayor cantidad de alcohol deben pagar más impuestos.”
Sin embargo, esta institución recomienda otras medidas como; regular y restringir la disponibilidad de bebidas alcohólicas; promulgar normas apropiadas sobre la conducción de vehículos en estado de ebriedad; proporcionar tratamiento accesible y asequible a las personas que padecen trastornos por abuso del alcohol entre otros.
Los países del Continente Americano y otros del Mundo ya cuentan con normativas similares para controlar el consumo del alcohol y las principales variaciones entre la normativa nacional y la de otros países está en las edades mínimas para el consumo y los horarios de expendio de bebidas.
En países como Argentina, Perú, México, Chile, Venezuela, Colombia, Nicaragua, República Dominicana, Uruguay, Ecuador, Panamá, Cuba, Costa Rica, Honduras y Puerto Rico la edad mínima para el consumo y expendio de bebidas es de 18 años. Solamente existe una una excepción en Paraguay, país donde la edad mínima es de 21 años.
En el mundo uno de los países que tiene la normativa más flexible en cuanto a la edad que se requiere para consumir bebidas alcohólicas es Italia, donde los jóvenes están autorizados para beber desde los 16 años.
ARGENTINA
La ley que está a punto de ser promulgada en Bolivia coincide en varios aspectos con la Ley Nacional de Lucha Contra el Alcoholismo de Argentina.
Allí también se instruye que los envases de las bebidas alcohólicas lleven impresas las frases: "Beber con moderación", "Prohibida su venta a menores de 18 años".
Lo mismo sucede con la publicidad pues en este país también esta prohibido utilizar en spots la imagen de menores de 18 años y sugerir el consumo de las bebidas a estos.
Asimismo, la ley argentina también prevé aspectos socioeducativos al igual que la normativa boliviana.
CHILE
En este país las prohibiciones del horario y expendio de bebidas alcohólicas coinciden con las de la normativa boliviana que establece como máximo las 3:00 am. En ese país la normativa a dado resultado ya que a esa hora las discotecas, restaurantes, pubs y licorerías cierran sus puertas para no ser sometidos a sanciones.
COLOMBIA
La Ley Zanahoria que dio nombre a las demás restricciones, fue promulgada en 1995 en Bogotá. Zanahoria es un término colombiano para las conductas o personas sanas, usado en forma despectiva. Las restricciones de esta norma se aplican sólo a sitios públicos de expendio de alcohol, tales como licorerías, bares discotecas y la calle, y no tienen jurisdicción en clubes privados ni sobre el consumo en los hogares.
Esto ha provocado que los bares y discotecas cambien su razón social, haciéndose llamar "club" y ante los vacíos legales se han popularizado los "after party", que son establecimientos informales que funcionan en casas privadas y desocupadas donde se consume alcohol sin restricción de horarios.
PARAGUAY
De todos los países de Latinoamérica Paraguay es el que tiene la normativa con más restricciones para el consumo, pues está prohibida la venta y consumo de bebidas a menores de 21 años en todo tipo de locales. Para hacer la venta los administradores de estos lugares deben pedir al cliente el Documento Nacional de Identidad para verificar su edad.
Asimismo, está prohibido el consumo de bebidas en vía pública.
PERÚ
En el país vecino también hay restricciones para la publicidad radial, escrita y en televisión. Todas estas deben incluir mensajes no menor a un 10 por ciento del mensaje que diga que el consumo de bebidas alcohólicas es dañino para la salud.
VENEZUELA
En este país los horarios de expendio de bebidas difieren según el tipo de local. Por ejemplo, las licorerías y supermercados pueden hacer la venta de de 11:00 a 21:00 de lunes a sábado y los bares y restaurantes pueden vender las bebidas alcohólicas hasta más tarde, según las regulaciones de cada uno de los municipios, pero para ello se toma en cuenta las características de los locales y las zonas donde están establecidas.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la política más eficaz para la reducción del consumo de alcohol es el alza de los impuestos a las bebidas alcohólicas. En todo el mundo, el aumento de precio siempre hace disminuir el consumo. Según un informe de la OMS, Global Status Report: Alcohol Policy, el precio de la cerveza siempre debe ser mayor que el de una gaseosa. Y debido a que los efectos perjudiciales del consumo derivan del contenido etílico, las bebidas con mayor cantidad de alcohol deben pagar más impuestos.”
Sin embargo, esta institución recomienda otras medidas como; regular y restringir la disponibilidad de bebidas alcohólicas; promulgar normas apropiadas sobre la conducción de vehículos en estado de ebriedad; proporcionar tratamiento accesible y asequible a las personas que padecen trastornos por abuso del alcohol entre otros.
Menores de 18 que se encuentren bebiendo irán a terapia con sus padres
El consumo y la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años estará prohibido en todo el territorio nacional. Los adolescentes y jóvenes que incumplan la normativa serán llevados a la Defensoría de la Niñez en primera instancia y en caso de reincidencia tendrán que asistir a una terapia acompañados de sus padres. Con estas medidas la nueva Ley 342 de Control al Consumo y Expendio de Bebidas Alcohólicas busca evitar que los menores beban cada vez más a temprana edad.
La nueva ley busca disminuir el consumo en la sociedad y evitar que los menores de 18 años ingieran alcohol.
La norma establece en su Artículo 20 la prohibición de expendio de bebidas alcohólicas a menores de 18 años por lo que los locales “estarán obligados a exigir el documento de identificación original, que permita comprobar la mayoría de edad”.
Actualmente, las autoridades realizan inspecciones en los locales de expendio y consumo de bebidas y al identificar menores de edad son trasladados a dependencias de la Defensoría de la Niñez.
La directora de la Defensoría de la Niñez, Mabel Montaño, explica que el traslado de los menores implica adoptar una medida de protección social.
“Es decir de colocar bajo el cuidado y protección del progenitor, del tutor para que haga seguimiento del niño o adolescente”, dice Montaño agregando que también brindan apoyo psicológico.
En casos de reincidencia de los menores en el consumo de bebidas alcohólicas y de “conductas extremas”, según establece el Código Niño, Niña y Adolescente, los casos deben pasar a conocimiento del Juzgado de la Niñez y Adolescencia para que el juez pueda determinar medidas como trabajos comunitarios, para el progenitor o el adolescente, en beneficio de la sociedad, pero esta medida no se ha estado aplicando principalmente por el pedido de los padres para que sus hijos infractores de la norma no cumplan la sanción.
“Debe haber una corresponsabilidad de las familias, comunidades, organizaciones sociales, medios de comunicación, población en general para evitar problemas de conducta, evitar llegar a casos extremos como los niños en situación de calle”, expresa la directora de la Defensoría.
El Artículo 36 de la nueva norma determina medidas socieducativas. Los menores de 18 años de edad que consuman bebidas alcohólicas, serán conducidos a las Defensorías de la Niñez y Adolescencia dependientes de las alcaldías. La primera vez deberán ser recogidos por su padre, madre, tutor o tutora.
La ley también establece que la segunda vez deberán ser recogidos por su padre, madre, tutor o tutora “quien asumirá la responsabilidad de que tanto el menor como el padre o tutor asistan a cursos, charlas, terapia familiar o socioeducativa en la forma y plazos previstos por los Gobiernos Autónomos Municipales, en coordinación con la Policía Boliviana”.
El Artículo 22 hace referencia al consumo de bebidas alcohólicas en compañía de menores de 18 años de edad en establecimientos de acceso público “salvo en casos de degustación y/o acompañamiento de alimentos”.
El Artículo 23 determina la restricción al tránsito en vía pública en estado de embriaguez y en compañía de menores de 18 años.
El incumplimento de las disposiciones de la ley está sujeto a sanciones.
El riesgo mayor se da a partir de los 16 años
La directora de la Defensoría de la Niñez, Mabel Montaño, explica que conforme a un estudio realizado en ocho distritos de la ciudad de Cochabamba se ha dado a conocer que los adolescentes a partir de los 16 años están en situación de riesgo frente al consumo de bebidas alcohólicas.
Según los resultados del estudio entre las edades de cero a cinco años los niños están en riesgo de abandono, de seis a 14 años son sujetos de explotación laboral y a partir de los 16 está la relación con el consumo de bebidas alcohólicas que va asociado con el “embarazo precoz” o “embarazo adolescente”.
“Hemos podido visualizar a través de las estadísticas que se tienen más denuncias en las zonas periurbanas”, dice Montaño agregando que se trata de zonas y barrios de migrantes, donde principalmente los padres de familia están ausentes por trabajo o son familias desestructuradas o en las que existe violencia intrafamiliar.
La incidencia de los casos es diferente en los distritos, las zonas más alejadas tienen mayores riesgos para los niños y adolescentes respecto al consumo de alcohol.
Realizar este diagnóstico por parte de la Defensoría tiene como finalidad fortalecer las familias y ejecutar programas con educación en valores, deserción escolar, desestructuración familiar y otros problemas a través del servicio de Apoyo Familiar.
MAS DE INFORME ESPECIAL
La nueva ley busca disminuir el consumo en la sociedad y evitar que los menores de 18 años ingieran alcohol.
La norma establece en su Artículo 20 la prohibición de expendio de bebidas alcohólicas a menores de 18 años por lo que los locales “estarán obligados a exigir el documento de identificación original, que permita comprobar la mayoría de edad”.
Actualmente, las autoridades realizan inspecciones en los locales de expendio y consumo de bebidas y al identificar menores de edad son trasladados a dependencias de la Defensoría de la Niñez.
La directora de la Defensoría de la Niñez, Mabel Montaño, explica que el traslado de los menores implica adoptar una medida de protección social.
“Es decir de colocar bajo el cuidado y protección del progenitor, del tutor para que haga seguimiento del niño o adolescente”, dice Montaño agregando que también brindan apoyo psicológico.
En casos de reincidencia de los menores en el consumo de bebidas alcohólicas y de “conductas extremas”, según establece el Código Niño, Niña y Adolescente, los casos deben pasar a conocimiento del Juzgado de la Niñez y Adolescencia para que el juez pueda determinar medidas como trabajos comunitarios, para el progenitor o el adolescente, en beneficio de la sociedad, pero esta medida no se ha estado aplicando principalmente por el pedido de los padres para que sus hijos infractores de la norma no cumplan la sanción.
“Debe haber una corresponsabilidad de las familias, comunidades, organizaciones sociales, medios de comunicación, población en general para evitar problemas de conducta, evitar llegar a casos extremos como los niños en situación de calle”, expresa la directora de la Defensoría.
El Artículo 36 de la nueva norma determina medidas socieducativas. Los menores de 18 años de edad que consuman bebidas alcohólicas, serán conducidos a las Defensorías de la Niñez y Adolescencia dependientes de las alcaldías. La primera vez deberán ser recogidos por su padre, madre, tutor o tutora.
La ley también establece que la segunda vez deberán ser recogidos por su padre, madre, tutor o tutora “quien asumirá la responsabilidad de que tanto el menor como el padre o tutor asistan a cursos, charlas, terapia familiar o socioeducativa en la forma y plazos previstos por los Gobiernos Autónomos Municipales, en coordinación con la Policía Boliviana”.
El Artículo 22 hace referencia al consumo de bebidas alcohólicas en compañía de menores de 18 años de edad en establecimientos de acceso público “salvo en casos de degustación y/o acompañamiento de alimentos”.
El Artículo 23 determina la restricción al tránsito en vía pública en estado de embriaguez y en compañía de menores de 18 años.
El incumplimento de las disposiciones de la ley está sujeto a sanciones.
El riesgo mayor se da a partir de los 16 años
La directora de la Defensoría de la Niñez, Mabel Montaño, explica que conforme a un estudio realizado en ocho distritos de la ciudad de Cochabamba se ha dado a conocer que los adolescentes a partir de los 16 años están en situación de riesgo frente al consumo de bebidas alcohólicas.
Según los resultados del estudio entre las edades de cero a cinco años los niños están en riesgo de abandono, de seis a 14 años son sujetos de explotación laboral y a partir de los 16 está la relación con el consumo de bebidas alcohólicas que va asociado con el “embarazo precoz” o “embarazo adolescente”.
“Hemos podido visualizar a través de las estadísticas que se tienen más denuncias en las zonas periurbanas”, dice Montaño agregando que se trata de zonas y barrios de migrantes, donde principalmente los padres de familia están ausentes por trabajo o son familias desestructuradas o en las que existe violencia intrafamiliar.
La incidencia de los casos es diferente en los distritos, las zonas más alejadas tienen mayores riesgos para los niños y adolescentes respecto al consumo de alcohol.
Realizar este diagnóstico por parte de la Defensoría tiene como finalidad fortalecer las familias y ejecutar programas con educación en valores, deserción escolar, desestructuración familiar y otros problemas a través del servicio de Apoyo Familiar.
MAS DE INFORME ESPECIAL
martes, 10 de julio de 2012
Por qué no se debe beber alcohol antes de los 16
Para los jóvenes, la diversión y las bebidas van de la mano. Pero poco saben de los efectos sobre el hígado y otros trastornos de los que pueden ser víctimas. Qué dicen los especialistas
Entre los más jóvenes, el consumo de bebidas alcohólicas no sólo es extendido, sino que es abusivo, dado que la ebriedad es entendida como un sinónimo de diversión. Sin embargo, más allá del peligro de un coma o de las posibilidades de sufrir vómitos y dolores de cabeza, los especialistas advierten de que esta práctica social puede provocar graves problemas de salud en los adolescentes.
El efecto más común, y menos visible, es sobre el hígado. "Los menores de 16 años tienen el órgano inmaduro, por lo que metabolizan más lentamente el alcohol, llevando esta situación a una intoxicación alcohólica mayor en comparación con el adulto", explica la coordinadora de Pediatría del Swiss Medical Center, la argentina Valeria Blumetti, consultada por Infobae América.
"El hígado, a su vez, se ve afectado, pudiendo provocar desde un aumento de las enzimas hepáticas (hepatitis) hasta cirrosis hepática", añade. Según detalla a Infobae América la doctora del Grupo de Trabajo sobre Adicciones de la Sociedad Argentina de Pediatría Graciela Morales, esto se debe a que la enzima responsable de la metabolización del alcohol -la aldehído deshidrogenasa hepática- empieza a funcionar entre los 14 y 16 años, inducida por las hormonas sexuales de la pubertad.
La "madurez hepática" recién se alcanza entre los 18 y 20 años. "El alcohol pasa así más rápidamente al sistema nervioso central, provocando la sintomatología clásica que comienza con una fase de excitación, sigue con la de embriaguez y finaliza con el coma. Los adolescentes llegan en menos tiempo a la intoxicación alcohólica aguda y con menor cantidad de bebida", señala la experta.
Pero este no es el único problema asociado con el consumo precoz de alcohol. "Es causa de diversos tipos de lesiones, trastornos mentales y de la conducta, problemas gastrointestinales, cáncer, enfermedades cardiovasculares o trastornos inmunológicos", especifica Blumetti. "El alcohol produce hipoglucemia (disminución de azúcar en sangre), que también daña el funcionamiento cerebral", agrega Morales.
Y aunque los adolescentes sean más propensos a ingerir alcohol, el comienzo de esta práctica ya se registra desde los 10 años, de acuerdo con los especialistas. "El riesgo de daño del sistema nervioso central es muy alto si pensamos que, al no poder metabolizarse, el alcohol produce efectos directos a ese nivel", informa Morales.
¿Y si beben con moderación?
A diferencia de lo que se cree, la bebida moderada entre los menores de 16 años no es una verdadera solución porque no exonera de los problemas hepáticos. De todas formas, es preferible a un abuso del alcohol.
El efecto de embriaguez no solo es más rápido entre los adolescentes, sino que la eliminación también es más lenta. "Un adulto de 70 kg requiere de dos horas para eliminar de su organismo el alcohol de dos copas de vino. Los adolescentes tardan más", sostiene Valeria Blumetti.
"Los adolescentes beben grandes cantidades y es habitual que lo alternen con las llamadas bebidas energéticas, que retardan la aparición de los síntomas de la borrachera pero no la neutralizan", afirma, por su parte, Graciela Morales.
La especialista concluye que lo mejor es no ingerir alcohol hasta después de los 20 años, "por la madurez enzimática y porque los jóvenes alcanzan ya una cierta madurez psicoemocional que les permite medirse por sí mismos".
Pero dadas las presiones sociales, lo importante es ser conscientes del daño que se puede estar causando al organismo para cuidarlo y para, al menos, regular la cantidad de bebida que se consume.
Entre los más jóvenes, el consumo de bebidas alcohólicas no sólo es extendido, sino que es abusivo, dado que la ebriedad es entendida como un sinónimo de diversión. Sin embargo, más allá del peligro de un coma o de las posibilidades de sufrir vómitos y dolores de cabeza, los especialistas advierten de que esta práctica social puede provocar graves problemas de salud en los adolescentes.
El efecto más común, y menos visible, es sobre el hígado. "Los menores de 16 años tienen el órgano inmaduro, por lo que metabolizan más lentamente el alcohol, llevando esta situación a una intoxicación alcohólica mayor en comparación con el adulto", explica la coordinadora de Pediatría del Swiss Medical Center, la argentina Valeria Blumetti, consultada por Infobae América.
"El hígado, a su vez, se ve afectado, pudiendo provocar desde un aumento de las enzimas hepáticas (hepatitis) hasta cirrosis hepática", añade. Según detalla a Infobae América la doctora del Grupo de Trabajo sobre Adicciones de la Sociedad Argentina de Pediatría Graciela Morales, esto se debe a que la enzima responsable de la metabolización del alcohol -la aldehído deshidrogenasa hepática- empieza a funcionar entre los 14 y 16 años, inducida por las hormonas sexuales de la pubertad.
La "madurez hepática" recién se alcanza entre los 18 y 20 años. "El alcohol pasa así más rápidamente al sistema nervioso central, provocando la sintomatología clásica que comienza con una fase de excitación, sigue con la de embriaguez y finaliza con el coma. Los adolescentes llegan en menos tiempo a la intoxicación alcohólica aguda y con menor cantidad de bebida", señala la experta.
Pero este no es el único problema asociado con el consumo precoz de alcohol. "Es causa de diversos tipos de lesiones, trastornos mentales y de la conducta, problemas gastrointestinales, cáncer, enfermedades cardiovasculares o trastornos inmunológicos", especifica Blumetti. "El alcohol produce hipoglucemia (disminución de azúcar en sangre), que también daña el funcionamiento cerebral", agrega Morales.
Y aunque los adolescentes sean más propensos a ingerir alcohol, el comienzo de esta práctica ya se registra desde los 10 años, de acuerdo con los especialistas. "El riesgo de daño del sistema nervioso central es muy alto si pensamos que, al no poder metabolizarse, el alcohol produce efectos directos a ese nivel", informa Morales.
¿Y si beben con moderación?
A diferencia de lo que se cree, la bebida moderada entre los menores de 16 años no es una verdadera solución porque no exonera de los problemas hepáticos. De todas formas, es preferible a un abuso del alcohol.
El efecto de embriaguez no solo es más rápido entre los adolescentes, sino que la eliminación también es más lenta. "Un adulto de 70 kg requiere de dos horas para eliminar de su organismo el alcohol de dos copas de vino. Los adolescentes tardan más", sostiene Valeria Blumetti.
"Los adolescentes beben grandes cantidades y es habitual que lo alternen con las llamadas bebidas energéticas, que retardan la aparición de los síntomas de la borrachera pero no la neutralizan", afirma, por su parte, Graciela Morales.
La especialista concluye que lo mejor es no ingerir alcohol hasta después de los 20 años, "por la madurez enzimática y porque los jóvenes alcanzan ya una cierta madurez psicoemocional que les permite medirse por sí mismos".
Pero dadas las presiones sociales, lo importante es ser conscientes del daño que se puede estar causando al organismo para cuidarlo y para, al menos, regular la cantidad de bebida que se consume.
domingo, 1 de julio de 2012
Como tratar a un alcohólico
El alcoholismo es una enfermedad que no solo afecta a la persona directamente, pero también daña al entorno familiar que intentan ayudar, soportar y tratar a la persona alcohólica.
En muchos casos los parientes no saben la manera correcta de cómo tratar a un alcohólico, o no saben cómo ayudarlo una vez que el afectado decide acudir a un tratamiento para desintoxicación del alcohol y así saber cómo tratar a un alcohólico.
Instrucciones de cómo tratar a un alcohólico
Negarse a aceptar la responsabilidad de las decisiones tomadas por el alcohólico. Con demasiada frecuencia, a los relativos del alcohólico se les dice que son la principal razón del abuso y la adicción del alcohólico.
A pesar de las circunstancias si no le pones la botella en la mano y le obligas a beber tú NO eres el culpable de su adicción o enfermedad provocada por el alcohol.
Reconocer que el alcoholismo es una enfermedad y no un fallo en el carácter del individuo. No es un mal hábito con el que la principal ayuda del alcohólico pueda terminar con el toque del dedo. El alcoholismo es una condición que requiere tratamiento o cambios drásticos durante el resto de la vida del afectado.
Acepta el hecho de que el alcohólico no puede ser forzado a acudir a tratamiento. Cuando el alcohólico admita o se quiera dar cuenta que sufre de una enfermedad provocada por la adicción al alcohol es cuando nosotros podemos guiarle y aconsejarle de como se puede tratar para dejar su adicción, como y donde encontrar centros de rehabilitación o instituciones de alcohólicos anónimos.
No elija ser un facilitador. No le facilite ni le acerque ni le mencione cualquier bebida o lugar donde la sirvan. Evita decir excusas a favor del alcohólico o permitir las suyas. Sea firme pero a la vez amoroso de la manera que lo hable o discuta con el alcohólico/a.
Si te hace falta un descanso, tómatelo. Cuando se trata con un alcohólico pueden llegar situaciones con las que ya no podemos más, si esto ocurre es recomendable que nos alejemos durante un tiempo, visitar amigos o realizar alguna actividad que nos despeje la mente.
A la larga esto te ayudará a mantener un mejor balance emocional, y una mejor posición a la hora de ayudar a la persona afectada por el alcohol cuando decida que le hace falta ayuda o llegue hasta el punto que acepte que le lleves a tratamiento.
Obtenga soporte para consigo mismo. Hay muchos centros y comunidades que tienen soporte para quien lo busca y acuda a las reuniones convocadas por el centro. Puede encontrar centros de reunión en su zona buscando en la web de alcohólicos anónimos. Estos centros o grupos pueden ser de gran ayuda y le darán fuerza emocional, aprenderá maneras de ayudar a la persona alcohólica y realmente creer en lo que estás haciendo para ayudar y tratar a la persona afectada.
Consejos y Precauciones
Siempre sea realístico. Si el abuso del alcohólico llega hasta ser físicamente peligroso para nosotros debemos retirarnos de esta situación.
Si el alcohólico/a presenta peligro real físico para nosotros o a ellos mismos, debemos llamar a las autoridades inmediatamente. No intentes intervenir sin la presencia o apoyo de profesionales.
No existe cura para la adicción al alcohol. En el mejor caso, el alcohólico se recuperará lo suficiente como para llevar una vida completamente normal sin la necesidad de beber, de todas maneras la tentación siempre estará presente en la vida del alcohólico. Evita referirse a la persona como curada.
En muchos casos los parientes no saben la manera correcta de cómo tratar a un alcohólico, o no saben cómo ayudarlo una vez que el afectado decide acudir a un tratamiento para desintoxicación del alcohol y así saber cómo tratar a un alcohólico.
Instrucciones de cómo tratar a un alcohólico
Negarse a aceptar la responsabilidad de las decisiones tomadas por el alcohólico. Con demasiada frecuencia, a los relativos del alcohólico se les dice que son la principal razón del abuso y la adicción del alcohólico.
A pesar de las circunstancias si no le pones la botella en la mano y le obligas a beber tú NO eres el culpable de su adicción o enfermedad provocada por el alcohol.
Reconocer que el alcoholismo es una enfermedad y no un fallo en el carácter del individuo. No es un mal hábito con el que la principal ayuda del alcohólico pueda terminar con el toque del dedo. El alcoholismo es una condición que requiere tratamiento o cambios drásticos durante el resto de la vida del afectado.
Acepta el hecho de que el alcohólico no puede ser forzado a acudir a tratamiento. Cuando el alcohólico admita o se quiera dar cuenta que sufre de una enfermedad provocada por la adicción al alcohol es cuando nosotros podemos guiarle y aconsejarle de como se puede tratar para dejar su adicción, como y donde encontrar centros de rehabilitación o instituciones de alcohólicos anónimos.
No elija ser un facilitador. No le facilite ni le acerque ni le mencione cualquier bebida o lugar donde la sirvan. Evita decir excusas a favor del alcohólico o permitir las suyas. Sea firme pero a la vez amoroso de la manera que lo hable o discuta con el alcohólico/a.
Si te hace falta un descanso, tómatelo. Cuando se trata con un alcohólico pueden llegar situaciones con las que ya no podemos más, si esto ocurre es recomendable que nos alejemos durante un tiempo, visitar amigos o realizar alguna actividad que nos despeje la mente.
A la larga esto te ayudará a mantener un mejor balance emocional, y una mejor posición a la hora de ayudar a la persona afectada por el alcohol cuando decida que le hace falta ayuda o llegue hasta el punto que acepte que le lleves a tratamiento.
Obtenga soporte para consigo mismo. Hay muchos centros y comunidades que tienen soporte para quien lo busca y acuda a las reuniones convocadas por el centro. Puede encontrar centros de reunión en su zona buscando en la web de alcohólicos anónimos. Estos centros o grupos pueden ser de gran ayuda y le darán fuerza emocional, aprenderá maneras de ayudar a la persona alcohólica y realmente creer en lo que estás haciendo para ayudar y tratar a la persona afectada.
Consejos y Precauciones
Siempre sea realístico. Si el abuso del alcohólico llega hasta ser físicamente peligroso para nosotros debemos retirarnos de esta situación.
Si el alcohólico/a presenta peligro real físico para nosotros o a ellos mismos, debemos llamar a las autoridades inmediatamente. No intentes intervenir sin la presencia o apoyo de profesionales.
No existe cura para la adicción al alcohol. En el mejor caso, el alcohólico se recuperará lo suficiente como para llevar una vida completamente normal sin la necesidad de beber, de todas maneras la tentación siempre estará presente en la vida del alcohólico. Evita referirse a la persona como curada.
miércoles, 13 de junio de 2012
Alcohólicos, La solución que crearon ellos mismos
Fue a regañadientes. Tuvo dos accidentes cuando conducía ebrio y al llegar el momento de renovar su licencia de conducir, la Dirección de Tránsito envió a José Carlos a Alcohólicos Anónimos (AA). Sus colegas taxistas se reían por lo bajo, pero le aconsejaban: “A qué vas a ir para allá”. Todos imaginaban un sitio gris y lleno de desastrados seres ojerosos, vencidos, deprimidos y con las ropas ajadas por haber estado tirados en la calle. En suma, pensaba que iba a un lugar lleno de borrachitos que atravesaban o fingían estar en una transitoria pausa con el alcohol.
Un mes demoró en decidirse a asistir a la primera reunión hasta que el 21 de mayo llegó, a las 19:30, a una sencilla y pulcra sala en la calle Santa Bárbara No. 79. Quedó impresionado. En la tercera reunión reconoció que era un alcohólico y empezó a seguir un programa que empezó hace 77 años y ha probado ser el más exitoso para dejar de beber.
LO QUE VIO JOSÉ CARLOS
Tomó asiento en una de la veintena de sillas que están dispuestas en círculo. En las paredes vio cuadros en los que se lee: “Piense, piense, piense” y “Hágalo con calma”. Observó a los asistentes. Definitivamente, estos alcohólicos no lucen como borrachitos de la calle. Se ven pulcros y su elocuencia no es abrumadora, sino cálida. Los maletines y mochilas indican algunos que vienen directamente del trabajo. No falta alguna mujer joven acompañada por su pequeña hija. El segundo impacto es el rito del comienzo de la reunión. Todos se ponen de pie y se toman de las manos. Es extraño para el taxista sentir la mano de un hombre. Esa calidez parece ir directamente al corazón. Entonces vienen estas palabras, que se recitan en coro: “Dios, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que sí puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”.
ASÍ SE EMPIEZA A SENTIR
Después, la persona que dirige la reunión pregunta si alguien quiere ‘dar sus 24’. Se refiere a un relato breve acerca de las últimas 24 horas. Siempre hay alguien.
-“Hola, me llamo Sonia y soy alcohólica”
-“¡Hola, Sonia”!, responde el grupo.
-“Gracias al grupo y al ser superior, no he tomado ni una gota en estas 24 horas”.
-“¡Ánimo y adelante, Sonia!”, se oye retumbar en la sala.
Así, sucesivamente, los integrantes describen el logro de esas 24 horas. No prometen nada para las siguientes 24, tal como dicen los principios de Alcohólicos Anónimos. Todos conocen de sobra las promesas de dejar de beber que el alcohólico ha realizado a médicos, sicólogos, religiosos, esposas, hijos e hijas, jefes y novias. Entre ellos no se pueden mentir.
MÁS QUE TESTIMONIOS
Julio empieza a compartir su historia. Empezó a los 11 años, cuando un tío le dio un vaso de cerveza mientras le decía que los hombres toman. No le gustó el sabor, pero sí el efecto. Se sintió seguro y empezó a charlar con una primita que le agradaba. No tardó en considerar al alcohol como su mejor amigo. A los 12 años ya tomaba las sobras de los mayores. Robó una botella de guinda y salió a beber con amigos. No recuerda cómo apareció con la nariz rota. Fue su primera laguna mental, que en AA es considerada como un indicador claro de que se padece de alcoholismo. Antes de los 13 escapó de su casa y trabajó en una maderera. Su pago semanal aguantaba solo el fin de semana, que pasaba entregado a borracheras.
Carla viene de una familia de madre golpeadora y padre golpeador. Eso parecía una excusa, pero sus dos hermanos, que vivieron en el mismo ambiente, no son alcohólicos. Se emborrachó por primera vez a los ocho años y luego a los diez. A los 16 tuvo su primera laguna mental. Desde entonces fue considerada la oveja negra de la familia. Al poco tiempo, durante una borrachera, fue violada. Siguió bebiendo, pero no podía soportar que un hombre le ofreciera una copa porque empezaba a golpearlo. Al tiempo tuvo su primera hija, pero el problema no desapareció. “Un día llegué borracha y mi hija vino a abrazarme y la empujé. Me encerré en el cuarto, boté las cosas y me quedé dormida. Ese día supe que tenía problemas con el alcohol”. Pero siguió bebiendo. “No me molestaba que mi hija llorara. Un día me dijeron que ella estaba mal, con diarrea. No me importó. Después supe que su apéndice estaba a punto de reventarse. Así decidí que debía dejar de beber”.
El deseo de dejar de beber es el primer paso y el único requisito para ser parte de AA. No sirve “el deseo de querer dejar de beber”.
DE DÓNDE VIENEN TANTA FRANQUEZA… Y LUCIDEZ
“Quiero dejar de beber”. Este importante paso puede conducir a una desintoxicación, a una consulta médica, a una terapia sicológica, a visitas al curandero o a la búsqueda de la religión. Hay quienes han resuelto su problema con estos procedimientos. En AA se aplican 12 pasos. El primero consiste en admitir la impotencia ante el alcohol y que sus vidas se volvieron ingobernables. Este reconocimiento implica entender que el alcoholismo es una enfermedad, tal como hace más de 60 años lo ha declarado la Organización Mundial de la Salud. Es, además, una enfermedad incurable, progresiva y mortal. El hígado, el corazón, los intestinos y el sistema nervioso sufren daños graves. Además, el alcohólico necesita beber cada vez más.
Ángel dice, mientras señala sucesivamente el estómago y la cabeza: “La enfermedad está aquí y aquí”, es decir, tanto en la mente como en el cuerpo. Ángel lleva 19 años sobrio y ha sido padrino de algunos ‘novatos’ en AA. El padrino se encarga de guiar al recién llegado en el programa de 12 pasos. Según su experiencia, el problema más frecuente es la negación. Por eso los testimonios no son simples historias tristes. Son un espejo múltiple en el que el alcohólico se reflejará de una u otra manera, con algún detalle u otro.
Tanto el segundo como el tercer paso requieren de un poder superior. Puede ser Dios para unos, un orden supranatural para otros, una idea perfecta para los más inclinados a la filosofía o una energía universal. “Llegamos a creer que un poder superior a nosotros mismos puede devolvernos el sano juicio” y poner las voluntades y vidas al cuidado de ese poder superior, son la antesala para admitir ante ellos mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de los defectos propios. “Es como la confesión que se utiliza en la religión”, explica Ángel. Después de estar dispuestos a dejar que Dios, como ellos lo conciben, los libre de sus defectos de carácter, lo pidieron claramente.
El siguiente paso consiste en hacer una lista de todas las personas a quienes habían ofendido para reparar el daño causado. Puede ser devolver el dinero sustraído, disculparse por las palabras hirientes o confortar a quien lastimaron.
El inventario personal suele ser doloroso. “Empecé a beber desde que murió mi hijo. Culpé a mi suegro, a su madre”, dice Efraín. Otros, como Verónica, advierten que cuando se aleja del grupo, la gratitud se duerme. “Vivo con una madre que grita mucho y yo tengo varios defectos de carácter. Estoy aprendiendo a ser madre, pero estoy orgullosa de dejar las copas”, dice. Sus palabras son un cumplimiento de ese décimo paso.
Jorge lo dice de otra forma: “Si no soy feliz, vuelvo a beber. Tengo que aceptar el pasado y el presente. Si sufro, vuelvo a beber, porque yo me inventaba sufrimientos: ‘Mi papá murió’ o ‘no pude estudiar’. Bueno, ya, hacé algo por vos. Pero nadie puede hacer algo solo, sin ayuda es imposible. Estoy aquí porque quiero vivir una vida plena. Antes pensaba que los que bebían eran pobres cojudos y que el alcohol era para los opas, para los que no estudian. Y que uno bebe hasta los 40 y de ahí para”, reflexiona.
Cada día, después de ‘dar las 24’ se sugiere un tema de reflexión. Hay muchos. Uno de ellos es ‘Todos somos iguales’. La sugerencia dispara en Jorge el recuerdo de su primera visita a AA, en Lima. “Llegué a un lugar de millonarios. Todos tenían corbata y algunos hasta yates. Yo llegué de la calle, mal vestido y hediondo. Pero me abrazaron y me trataron bien”.
La reflexión, la oración y la meditación buscan mejorar el contacto consciente con Dios. Es el paso 11. El último paso consiste en ayudar a otros. Cuando fallan otras actividades, trabajar con otros alcohólicos asegura la inmunidad a la bebida. “Ver a las personas recuperarse, verlas ayudar a otras, ver cómo desaparece la soledad, ver una comunidad desarrollarse a nuestro alrededor, es una experiencia que no querrás perderte”, dice el libro que constantemente leen. Ellos saben que pueden ayudar mucho.
También lo han entendido instituciones como Tránsito, que ha enviado a quienes conducían ebrios a asistir a 15 o 30 sesiones en Alcohólicos Anónimos. Cinco se han quedado en el grupo. Asistieron al menos unas 50 personas desde octubre de 2011. La Defensoría de la Niñez del distrito 1 empezó a dar talleres en colegios donde los directores detectan problemas de alcohol. Los directores y profesores suelen escuchar a chicos de 13 años que van a salir a ‘tomar unas chelitas’, cuenta una de las asistentes. La reacción es el taller. Si hay algunos que ya tienen problemas, la sicóloga Nancy Toledo toma la posta y no es raro que pida la participación de Ángel, de AA. El Viceministerio de Defensa Social, a través de la jefatura de Prevención Holística, que ejerce Sandra Hensler, también visita los colegios. Participan integrantes de AA y Copenal, una instancia de coordinación que reúne a varias instituciones dedicadas a prevenir el abuso de drogas y alcohol. Siguen una planificación anual en la que han incluido los talleres en colegios como una de sus herramientas.
La efectividad de los 12 pasos es reconocida. Ángel lleva 19 años sobrio. José Carlos ha cumplido una semana. El domingo antepasado estuvo en una fiesta en San José, con su novia. “Vi a los demás borrachos, como si estuviera yo en otro lado. Tomé puro refresco”. El lunes, José Carlos pudo decir, al octavo día de su visita: “Hola, soy José Carlos. Soy alcohólico. No he bebido nada en estas 24 horas”.
1.000
Integrantes de AA en todo el país en recuperación.
50
Es el número de grupos en Bolivia. Teléfonos de contacto:
La Paz: 2000003 - 2313157
Cochabamba: 4525511
Potosí: 6242397 - 6223904
Oruro: 5235222
Sucre:71155773
Tarija: 6639000
Santa Cruz: 3329720
Beni: 72833621
Un mes demoró en decidirse a asistir a la primera reunión hasta que el 21 de mayo llegó, a las 19:30, a una sencilla y pulcra sala en la calle Santa Bárbara No. 79. Quedó impresionado. En la tercera reunión reconoció que era un alcohólico y empezó a seguir un programa que empezó hace 77 años y ha probado ser el más exitoso para dejar de beber.
LO QUE VIO JOSÉ CARLOS
Tomó asiento en una de la veintena de sillas que están dispuestas en círculo. En las paredes vio cuadros en los que se lee: “Piense, piense, piense” y “Hágalo con calma”. Observó a los asistentes. Definitivamente, estos alcohólicos no lucen como borrachitos de la calle. Se ven pulcros y su elocuencia no es abrumadora, sino cálida. Los maletines y mochilas indican algunos que vienen directamente del trabajo. No falta alguna mujer joven acompañada por su pequeña hija. El segundo impacto es el rito del comienzo de la reunión. Todos se ponen de pie y se toman de las manos. Es extraño para el taxista sentir la mano de un hombre. Esa calidez parece ir directamente al corazón. Entonces vienen estas palabras, que se recitan en coro: “Dios, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que sí puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”.
ASÍ SE EMPIEZA A SENTIR
Después, la persona que dirige la reunión pregunta si alguien quiere ‘dar sus 24’. Se refiere a un relato breve acerca de las últimas 24 horas. Siempre hay alguien.
-“Hola, me llamo Sonia y soy alcohólica”
-“¡Hola, Sonia”!, responde el grupo.
-“Gracias al grupo y al ser superior, no he tomado ni una gota en estas 24 horas”.
-“¡Ánimo y adelante, Sonia!”, se oye retumbar en la sala.
Así, sucesivamente, los integrantes describen el logro de esas 24 horas. No prometen nada para las siguientes 24, tal como dicen los principios de Alcohólicos Anónimos. Todos conocen de sobra las promesas de dejar de beber que el alcohólico ha realizado a médicos, sicólogos, religiosos, esposas, hijos e hijas, jefes y novias. Entre ellos no se pueden mentir.
MÁS QUE TESTIMONIOS
Julio empieza a compartir su historia. Empezó a los 11 años, cuando un tío le dio un vaso de cerveza mientras le decía que los hombres toman. No le gustó el sabor, pero sí el efecto. Se sintió seguro y empezó a charlar con una primita que le agradaba. No tardó en considerar al alcohol como su mejor amigo. A los 12 años ya tomaba las sobras de los mayores. Robó una botella de guinda y salió a beber con amigos. No recuerda cómo apareció con la nariz rota. Fue su primera laguna mental, que en AA es considerada como un indicador claro de que se padece de alcoholismo. Antes de los 13 escapó de su casa y trabajó en una maderera. Su pago semanal aguantaba solo el fin de semana, que pasaba entregado a borracheras.
Carla viene de una familia de madre golpeadora y padre golpeador. Eso parecía una excusa, pero sus dos hermanos, que vivieron en el mismo ambiente, no son alcohólicos. Se emborrachó por primera vez a los ocho años y luego a los diez. A los 16 tuvo su primera laguna mental. Desde entonces fue considerada la oveja negra de la familia. Al poco tiempo, durante una borrachera, fue violada. Siguió bebiendo, pero no podía soportar que un hombre le ofreciera una copa porque empezaba a golpearlo. Al tiempo tuvo su primera hija, pero el problema no desapareció. “Un día llegué borracha y mi hija vino a abrazarme y la empujé. Me encerré en el cuarto, boté las cosas y me quedé dormida. Ese día supe que tenía problemas con el alcohol”. Pero siguió bebiendo. “No me molestaba que mi hija llorara. Un día me dijeron que ella estaba mal, con diarrea. No me importó. Después supe que su apéndice estaba a punto de reventarse. Así decidí que debía dejar de beber”.
El deseo de dejar de beber es el primer paso y el único requisito para ser parte de AA. No sirve “el deseo de querer dejar de beber”.
DE DÓNDE VIENEN TANTA FRANQUEZA… Y LUCIDEZ
“Quiero dejar de beber”. Este importante paso puede conducir a una desintoxicación, a una consulta médica, a una terapia sicológica, a visitas al curandero o a la búsqueda de la religión. Hay quienes han resuelto su problema con estos procedimientos. En AA se aplican 12 pasos. El primero consiste en admitir la impotencia ante el alcohol y que sus vidas se volvieron ingobernables. Este reconocimiento implica entender que el alcoholismo es una enfermedad, tal como hace más de 60 años lo ha declarado la Organización Mundial de la Salud. Es, además, una enfermedad incurable, progresiva y mortal. El hígado, el corazón, los intestinos y el sistema nervioso sufren daños graves. Además, el alcohólico necesita beber cada vez más.
Ángel dice, mientras señala sucesivamente el estómago y la cabeza: “La enfermedad está aquí y aquí”, es decir, tanto en la mente como en el cuerpo. Ángel lleva 19 años sobrio y ha sido padrino de algunos ‘novatos’ en AA. El padrino se encarga de guiar al recién llegado en el programa de 12 pasos. Según su experiencia, el problema más frecuente es la negación. Por eso los testimonios no son simples historias tristes. Son un espejo múltiple en el que el alcohólico se reflejará de una u otra manera, con algún detalle u otro.
Tanto el segundo como el tercer paso requieren de un poder superior. Puede ser Dios para unos, un orden supranatural para otros, una idea perfecta para los más inclinados a la filosofía o una energía universal. “Llegamos a creer que un poder superior a nosotros mismos puede devolvernos el sano juicio” y poner las voluntades y vidas al cuidado de ese poder superior, son la antesala para admitir ante ellos mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de los defectos propios. “Es como la confesión que se utiliza en la religión”, explica Ángel. Después de estar dispuestos a dejar que Dios, como ellos lo conciben, los libre de sus defectos de carácter, lo pidieron claramente.
El siguiente paso consiste en hacer una lista de todas las personas a quienes habían ofendido para reparar el daño causado. Puede ser devolver el dinero sustraído, disculparse por las palabras hirientes o confortar a quien lastimaron.
El inventario personal suele ser doloroso. “Empecé a beber desde que murió mi hijo. Culpé a mi suegro, a su madre”, dice Efraín. Otros, como Verónica, advierten que cuando se aleja del grupo, la gratitud se duerme. “Vivo con una madre que grita mucho y yo tengo varios defectos de carácter. Estoy aprendiendo a ser madre, pero estoy orgullosa de dejar las copas”, dice. Sus palabras son un cumplimiento de ese décimo paso.
Jorge lo dice de otra forma: “Si no soy feliz, vuelvo a beber. Tengo que aceptar el pasado y el presente. Si sufro, vuelvo a beber, porque yo me inventaba sufrimientos: ‘Mi papá murió’ o ‘no pude estudiar’. Bueno, ya, hacé algo por vos. Pero nadie puede hacer algo solo, sin ayuda es imposible. Estoy aquí porque quiero vivir una vida plena. Antes pensaba que los que bebían eran pobres cojudos y que el alcohol era para los opas, para los que no estudian. Y que uno bebe hasta los 40 y de ahí para”, reflexiona.
Cada día, después de ‘dar las 24’ se sugiere un tema de reflexión. Hay muchos. Uno de ellos es ‘Todos somos iguales’. La sugerencia dispara en Jorge el recuerdo de su primera visita a AA, en Lima. “Llegué a un lugar de millonarios. Todos tenían corbata y algunos hasta yates. Yo llegué de la calle, mal vestido y hediondo. Pero me abrazaron y me trataron bien”.
La reflexión, la oración y la meditación buscan mejorar el contacto consciente con Dios. Es el paso 11. El último paso consiste en ayudar a otros. Cuando fallan otras actividades, trabajar con otros alcohólicos asegura la inmunidad a la bebida. “Ver a las personas recuperarse, verlas ayudar a otras, ver cómo desaparece la soledad, ver una comunidad desarrollarse a nuestro alrededor, es una experiencia que no querrás perderte”, dice el libro que constantemente leen. Ellos saben que pueden ayudar mucho.
También lo han entendido instituciones como Tránsito, que ha enviado a quienes conducían ebrios a asistir a 15 o 30 sesiones en Alcohólicos Anónimos. Cinco se han quedado en el grupo. Asistieron al menos unas 50 personas desde octubre de 2011. La Defensoría de la Niñez del distrito 1 empezó a dar talleres en colegios donde los directores detectan problemas de alcohol. Los directores y profesores suelen escuchar a chicos de 13 años que van a salir a ‘tomar unas chelitas’, cuenta una de las asistentes. La reacción es el taller. Si hay algunos que ya tienen problemas, la sicóloga Nancy Toledo toma la posta y no es raro que pida la participación de Ángel, de AA. El Viceministerio de Defensa Social, a través de la jefatura de Prevención Holística, que ejerce Sandra Hensler, también visita los colegios. Participan integrantes de AA y Copenal, una instancia de coordinación que reúne a varias instituciones dedicadas a prevenir el abuso de drogas y alcohol. Siguen una planificación anual en la que han incluido los talleres en colegios como una de sus herramientas.
La efectividad de los 12 pasos es reconocida. Ángel lleva 19 años sobrio. José Carlos ha cumplido una semana. El domingo antepasado estuvo en una fiesta en San José, con su novia. “Vi a los demás borrachos, como si estuviera yo en otro lado. Tomé puro refresco”. El lunes, José Carlos pudo decir, al octavo día de su visita: “Hola, soy José Carlos. Soy alcohólico. No he bebido nada en estas 24 horas”.
1.000
Integrantes de AA en todo el país en recuperación.
50
Es el número de grupos en Bolivia. Teléfonos de contacto:
La Paz: 2000003 - 2313157
Cochabamba: 4525511
Potosí: 6242397 - 6223904
Oruro: 5235222
Sucre:71155773
Tarija: 6639000
Santa Cruz: 3329720
Beni: 72833621
domingo, 10 de junio de 2012
El alcoholismo 'consume' al 10% de la población
Marcela, Ángel y Joaquín no solamente tienen en común su amistad, sino también un grave problema: el alcoholismo, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) está considera como una enfermedad letal parecida o peor que el VIH-Sida, el cáncer o la diabetes.
Es una realidad que no se puede ocultar en la sociedad. Marcela empezó a beber a sus 14 años y desde esa edad, dice que su principal problema con el alcohol fueron las "lagunas mentales" que le ocasionaba el trago, porque se perdía completamente y al otro día no sabía lo que había hecho. Sin embargo, hace el esfuerzo en recordar un episodio que le marcó la vida y que fue el detonante para alejarse del vicio. “Me dijeron que llegué a la casa complemente ebria y le falté el respeto a mi hijo con mis palabras y mis actos, de una forma que usted no se imagina”, rememora.
Aunque Ángel comenzó a beber a los 15 años, fue a la edad de 18 lo que vivió su peor pesadilla en el "mundo del alcoholismo". En estado de ebriedad completa, Ángel, después de salir de una fiesta conducía a toda velocidad el vehículo de su padre y desgraciadamente terminó en un grave accidente de tránsito. Chocó, destruyó el motorizado e hirió a sus amigos y familiares que iban a bordo del motorizado. De ese modo, se alejó de las bebidas alcohólicas.
Joaquín, a sus 18 años, era un joven "normal", bachiller, iba a la universidad, tenía una corteja, amigos y, sobre todo, dinero en la billetera para gastar; sin embargo, fue atrapado por las "garras" del alcoholismo y sumido hasta el abismo. Bebía hasta perderse y no sabía lo que hacía. “El alcohol llegó a quitarme todo lo bueno que había conseguido”, recuerda con mucha nostalgia.
Casi el 50% de la población boliviana consume alcohol. Como Marcela, Ángel y Joaquín, el 4% de la población del mundo tiene problemas con el alcohol y en Bolivia se estima que el 10%, cuyo porcentaje es un aproximado sacado de los países vecinos porque no hay datos oficiales. De acuerdo a estudios realizados por el Centro Latinoamericano de Investigación Científica (Celin Bolivia) en el país, existe una tendencia marcada en cuanto al consumo de alcohol se refiere. En los últimos 15 años el número de consumidores de bebidas alcohólicas se ha mantenido; sin embargo, llama la atención que casi la mitad de los bolivianos consumen alcohol actualmente. Otro hecho preocupante es la cantidad de mujeres fumadoras que va en ascenso cada año, mientras que los varones mantienen no aumentan, ni tampoco disminuyen. En 1992 había un 42% de bolivianos mayores de 18 años consumidores de alcohol, mientras que en 2010 se llegó a 45%, señala el informe elaborado por Franklin Alcaraz, director ejecutivo de Celin Bolivia. Sin embargo, Marcela, Ángel y Joaquín, aparte de tener en común la amistad y la misma enfermedad, también comparten el programa de Alcohólicos Anónimos (AA).
¿Qué es Alcohólicos Anónimos? El coordinador de información de Alcohólicos Anónimos (AA), Ángel N., sostiene que doble A es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia. El único requisito para ser miembro de AA es querer dejar de beber. "No se pagan honorarios ni cuotas, nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. No estamos afiliados a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución", explica. A decir de Ángel, en AA tratan de seguir “El plan de las 24 horas”, que consiste en mantenerse sobrios únicamente las 24 horas presentes. Tratan de vivir simplemente un día a la vez sin beber. "Si sentimos el deseo de no beber no cedemos ni luchamos contra ese deseo, simplemente decidimos dejar ese trago para mañana, dice. Pero ¿qué ocurre en la primera reunión? Esta puede tomar diferentes formas; no obstante, en cualquier reunión, escuchará a alcohólicos hablar acerca de los efectos que la bebida que tuvo en sus vidas y en sus diferentes personalidades de las medidas que tomaron para ayudarse a sí mismo y de las formas que hoy llevan sus propias vidas. Pero ¿cómo saber si una persona es alcohólica? Ángel dice: "Cuando empiezas a beber y no puedes pararla, no te acuerdas de nada, decís nunca más voy a beber y niegas ser un alcohólico. La persona que tiene estas cuatro características es alcohólica.
AA con resultados positivos. Desde octubre del 2011 hasta la fecha han asistido unas 60 personas a doble A., de las cuales 9 se han quedado. Con el ministerio de Defensa Social se ha trabajado
En dos años, han capacitado sobre alcoholismo y han logrado capacitar unos 5.000 profesores de diferentes unidades educativas fiscales del área urbana y rural. También han trabajado en todos los cuarteles del Ejército, capacitando a los militares. Hoy en su aniversario a nivel mundial, el mensaje es que “Alcohólicos Anónimos es un lugar indicado para las personas que tienen problemas de alcoholismo".
Importante
Los 12 Pasos de Alcohólicos Anónimos (AA)
1.- Admitimos que éramos incapaces de afrontar solos el alcohol, y que nuestra vida se había vuelto ingobernable.
2.- Llegamos a creer que un poder superior a nosotros podría devolvernos el sano juicio.
3.- Resolvimos confiar nuestra voluntad y nuestra vida a Dios.
4.- Sin temor hicimos un sincero y minucioso examen de conciencia.
5.- Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.
6.- Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase los defectos de carácter.
7.- Humildemente pedimos a Dios que nos librase de nuestras culpas.
8.- Hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos perjudicado, y estuvimos dispuestos a reparar el mal.
9.- Reparamos directamente el mal causado a estas personas cuando nos fue posible.
10.- Proseguimos con nuestro examen de conciencia.
11.- Mediante la oración y la meditación, tratamos de mejorar nuestro contacto consciente con Dios.
12.- Tratamos de llevar este mensaje a otras personas, y practicar estos principios.
Fuente: Alcohólicos Anónimos
Marcela /Miembro de Alcohólicos Anónimos
Le falté el respeto a mi hijo por ebria
Empecé a beber cuando tenía 14 años y ya a los 17 inició mi "carrera" alcohólica. Bebía cuatro veces al año, hasta que me dignosticaron como alcohólica. Tenía lagunas mentales porque me olvidaba de todo cuando estaba ebria, es más, empezaba beber y no la paraba. El detonante de todo fue que en una borrachera le falté el respeto a mi hijo que en ese entonces tenía 22 años. No me acordaba nada de lo que le había dicho y hecho. Llegaba a un hospital después de haber consumido bebidas alcohólicas para desintoxicarme y eso fue lo que marcó mi vida. Tengo tres hijos y hace tres años he dejado de consumir bebidas. Desde que llegué a Alcohólicos Anónimos (AA), he dejado de sufrir.
Ángel/ Miembro de Alcohólicos Anónimos
Choqué el vehículo de mi padre
La primera borrachera que más recuerdo fue a mis 15 años en una fiesta de promoción. Después a mis 18 años, ingresé a un centro de estudio donde empecé a realizar mi carrera técnica y luego a hacer mis prácticas en una empresa. Fue ahí donde empecé a consumir bebidas alcohólicas de manera más frecuente porque cada fin de mes que nos pagaban el sueldo me iba a beber con mis amigos. Ahí empezó a pasar algo diferente en mí, tenía más facilidad para hablar, conquistar, bailar y hasta pelear, algo que de sano no lo hacía. El detonante fue haber chocado el vehículo de mis padres y hasta ahora no recuerdo cómo pasó.
De ese modo, llegué a formar parte de Alcohólicos Anónimos.
Joaquín/Miembro de Alcohólicos Anónimos
A causa del alcohol lo perdí todo
Yo llevaba una vida “normal”, como casi todo joven de 18 años lleva, estudiaba en la Universidad, tenía mi “corteja”, jugaba fútbol los fines de semana y también tomaba mis “traguitos” con mis amigos y amigas... Normalmente los viernes, bueno eso al principio. Al llegar a mis 19, 20, 21 años, el alcohol había ingresado lenta, sutil y progresivamente en mi vida, y fue en esta etapa que empecé a tener ciertos “problemillas”con mis actividades que más me gustaban realizar. El alcohol me había quitado todo lo que yo más quería, y todo lo que más me gustaba, el estudio, el fútbol, la relación con la familia, el amor... Y Alcohólicos Anónimos me puso en condiciones para recuperarme y recuperar lo perdido.
Es una realidad que no se puede ocultar en la sociedad. Marcela empezó a beber a sus 14 años y desde esa edad, dice que su principal problema con el alcohol fueron las "lagunas mentales" que le ocasionaba el trago, porque se perdía completamente y al otro día no sabía lo que había hecho. Sin embargo, hace el esfuerzo en recordar un episodio que le marcó la vida y que fue el detonante para alejarse del vicio. “Me dijeron que llegué a la casa complemente ebria y le falté el respeto a mi hijo con mis palabras y mis actos, de una forma que usted no se imagina”, rememora.
Aunque Ángel comenzó a beber a los 15 años, fue a la edad de 18 lo que vivió su peor pesadilla en el "mundo del alcoholismo". En estado de ebriedad completa, Ángel, después de salir de una fiesta conducía a toda velocidad el vehículo de su padre y desgraciadamente terminó en un grave accidente de tránsito. Chocó, destruyó el motorizado e hirió a sus amigos y familiares que iban a bordo del motorizado. De ese modo, se alejó de las bebidas alcohólicas.
Joaquín, a sus 18 años, era un joven "normal", bachiller, iba a la universidad, tenía una corteja, amigos y, sobre todo, dinero en la billetera para gastar; sin embargo, fue atrapado por las "garras" del alcoholismo y sumido hasta el abismo. Bebía hasta perderse y no sabía lo que hacía. “El alcohol llegó a quitarme todo lo bueno que había conseguido”, recuerda con mucha nostalgia.
Casi el 50% de la población boliviana consume alcohol. Como Marcela, Ángel y Joaquín, el 4% de la población del mundo tiene problemas con el alcohol y en Bolivia se estima que el 10%, cuyo porcentaje es un aproximado sacado de los países vecinos porque no hay datos oficiales. De acuerdo a estudios realizados por el Centro Latinoamericano de Investigación Científica (Celin Bolivia) en el país, existe una tendencia marcada en cuanto al consumo de alcohol se refiere. En los últimos 15 años el número de consumidores de bebidas alcohólicas se ha mantenido; sin embargo, llama la atención que casi la mitad de los bolivianos consumen alcohol actualmente. Otro hecho preocupante es la cantidad de mujeres fumadoras que va en ascenso cada año, mientras que los varones mantienen no aumentan, ni tampoco disminuyen. En 1992 había un 42% de bolivianos mayores de 18 años consumidores de alcohol, mientras que en 2010 se llegó a 45%, señala el informe elaborado por Franklin Alcaraz, director ejecutivo de Celin Bolivia. Sin embargo, Marcela, Ángel y Joaquín, aparte de tener en común la amistad y la misma enfermedad, también comparten el programa de Alcohólicos Anónimos (AA).
¿Qué es Alcohólicos Anónimos? El coordinador de información de Alcohólicos Anónimos (AA), Ángel N., sostiene que doble A es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia. El único requisito para ser miembro de AA es querer dejar de beber. "No se pagan honorarios ni cuotas, nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. No estamos afiliados a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución", explica. A decir de Ángel, en AA tratan de seguir “El plan de las 24 horas”, que consiste en mantenerse sobrios únicamente las 24 horas presentes. Tratan de vivir simplemente un día a la vez sin beber. "Si sentimos el deseo de no beber no cedemos ni luchamos contra ese deseo, simplemente decidimos dejar ese trago para mañana, dice. Pero ¿qué ocurre en la primera reunión? Esta puede tomar diferentes formas; no obstante, en cualquier reunión, escuchará a alcohólicos hablar acerca de los efectos que la bebida que tuvo en sus vidas y en sus diferentes personalidades de las medidas que tomaron para ayudarse a sí mismo y de las formas que hoy llevan sus propias vidas. Pero ¿cómo saber si una persona es alcohólica? Ángel dice: "Cuando empiezas a beber y no puedes pararla, no te acuerdas de nada, decís nunca más voy a beber y niegas ser un alcohólico. La persona que tiene estas cuatro características es alcohólica.
AA con resultados positivos. Desde octubre del 2011 hasta la fecha han asistido unas 60 personas a doble A., de las cuales 9 se han quedado. Con el ministerio de Defensa Social se ha trabajado
En dos años, han capacitado sobre alcoholismo y han logrado capacitar unos 5.000 profesores de diferentes unidades educativas fiscales del área urbana y rural. También han trabajado en todos los cuarteles del Ejército, capacitando a los militares. Hoy en su aniversario a nivel mundial, el mensaje es que “Alcohólicos Anónimos es un lugar indicado para las personas que tienen problemas de alcoholismo".
Importante
Los 12 Pasos de Alcohólicos Anónimos (AA)
1.- Admitimos que éramos incapaces de afrontar solos el alcohol, y que nuestra vida se había vuelto ingobernable.
2.- Llegamos a creer que un poder superior a nosotros podría devolvernos el sano juicio.
3.- Resolvimos confiar nuestra voluntad y nuestra vida a Dios.
4.- Sin temor hicimos un sincero y minucioso examen de conciencia.
5.- Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.
6.- Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase los defectos de carácter.
7.- Humildemente pedimos a Dios que nos librase de nuestras culpas.
8.- Hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos perjudicado, y estuvimos dispuestos a reparar el mal.
9.- Reparamos directamente el mal causado a estas personas cuando nos fue posible.
10.- Proseguimos con nuestro examen de conciencia.
11.- Mediante la oración y la meditación, tratamos de mejorar nuestro contacto consciente con Dios.
12.- Tratamos de llevar este mensaje a otras personas, y practicar estos principios.
Fuente: Alcohólicos Anónimos
Marcela /Miembro de Alcohólicos Anónimos
Le falté el respeto a mi hijo por ebria
Empecé a beber cuando tenía 14 años y ya a los 17 inició mi "carrera" alcohólica. Bebía cuatro veces al año, hasta que me dignosticaron como alcohólica. Tenía lagunas mentales porque me olvidaba de todo cuando estaba ebria, es más, empezaba beber y no la paraba. El detonante de todo fue que en una borrachera le falté el respeto a mi hijo que en ese entonces tenía 22 años. No me acordaba nada de lo que le había dicho y hecho. Llegaba a un hospital después de haber consumido bebidas alcohólicas para desintoxicarme y eso fue lo que marcó mi vida. Tengo tres hijos y hace tres años he dejado de consumir bebidas. Desde que llegué a Alcohólicos Anónimos (AA), he dejado de sufrir.
Ángel/ Miembro de Alcohólicos Anónimos
Choqué el vehículo de mi padre
La primera borrachera que más recuerdo fue a mis 15 años en una fiesta de promoción. Después a mis 18 años, ingresé a un centro de estudio donde empecé a realizar mi carrera técnica y luego a hacer mis prácticas en una empresa. Fue ahí donde empecé a consumir bebidas alcohólicas de manera más frecuente porque cada fin de mes que nos pagaban el sueldo me iba a beber con mis amigos. Ahí empezó a pasar algo diferente en mí, tenía más facilidad para hablar, conquistar, bailar y hasta pelear, algo que de sano no lo hacía. El detonante fue haber chocado el vehículo de mis padres y hasta ahora no recuerdo cómo pasó.
De ese modo, llegué a formar parte de Alcohólicos Anónimos.
Joaquín/Miembro de Alcohólicos Anónimos
A causa del alcohol lo perdí todo
Yo llevaba una vida “normal”, como casi todo joven de 18 años lleva, estudiaba en la Universidad, tenía mi “corteja”, jugaba fútbol los fines de semana y también tomaba mis “traguitos” con mis amigos y amigas... Normalmente los viernes, bueno eso al principio. Al llegar a mis 19, 20, 21 años, el alcohol había ingresado lenta, sutil y progresivamente en mi vida, y fue en esta etapa que empecé a tener ciertos “problemillas”con mis actividades que más me gustaban realizar. El alcohol me había quitado todo lo que yo más quería, y todo lo que más me gustaba, el estudio, el fútbol, la relación con la familia, el amor... Y Alcohólicos Anónimos me puso en condiciones para recuperarme y recuperar lo perdido.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Consejos para prevenir y soportar la resaca
Pasó el fin de semana, estuvieron de fiesta, bebieron bastante y muchos son los que dicen: “Nunca más”.
La cuestión es que siempre habrá otro fin de semana y otro festejo. Los amigos volverán a llamar y si la moderación no es parte de sus planes, la mañana siguiente vendrá acompañada de una “buena” resaca.
A continuación podrá leer algunas recomendaciones para el antes y después de la fiesta con el fin de prevenir la resaca, o al menos poder sobrellevarla mejor.
De acuerdo a la nutricionista Brenda Áñez, el malestar después de una noche de copas se produce por el etanol, que no es más que el alcohol que contienen las bebidas que ingerimos.
“El etanol tiene propiedades diuréticas, lo que significa que te hace ir al baño con mayor frecuencia provocando deshidratación y esto puede desembocar en dolores de cabeza y náuseas”, dijo Áñez.
En el alcohol existen también unas toxinas, que son impurezas provocadas por el proceso de fermentación.
Las bebidas que contienen el mayor número de toxinas son el vino tinto y los destilados como el brandy y el whisky.
En el alcohol existen también unas toxinas, que son impurezas provocadas por el proceso de fermentación. Añez agregó que “el vino blanco y las bebidas blancas como el ron o el vodka contienen menos impurezas y provocan resacas más benévolas”. Sin embargo, cuando se mezclas bebidas, las toxinas se juntan y ésta es la manera idónea de asegurarte la mejor de las resacas.
comer algo siempre
Áñez recomienda no beber con el estómago vacío. Es recomendable comer algo sólido, como un buen plato de pasta, antes de empezar a beber. Un vaso de leche entera también puede ayudar en la absorción del alcohol.
alternar bebidas
Intenta alternar cada trago con un vaso de agua sin gas o un jugo de frutas. Esto ayudará a mantenerte hidratado y puede reducir el consumo de alcohol. Las gaseosas y la cerveza aceleran la absorción del alcohol.
importante
Si fuera posible, toma bebidas blancas y evita el whisky y el vino tinto. Y, sobre todo, no mezcles.
dejar de beber
La nutricionista recomienda intentar dejar de beber pronto. Cuanto antes termines de beber, más tiempo le darás al organismo para que elimine el alcohol antes de la mañana siguiente.
para recordar
Si estás bebiendo en algún local también es recomendable caminar. El aire fresco te ayudará a despejarte.
Recuerda beber un par de vasos de agua antes de acostarte para compensar la deshidratación.
Durante el día bebe tanta agua como te sea posible. Deja a mano una botella de agua cerca de tu cama.
vitaminas naturales
Así también Áñez recomienda beber zumo de fruta fresco, por su alto contenido de vitaminas.
“Si te duele la cabeza, seguramente necesitarás tomarte un analgésico; opta entonces por un paracetamol soluble, que es más suave para el estómago, sobre todo si tienes náuseas”, dijo la nutricionista.
evitar energizantes
Evita la cafeína (té, café, bebidas energizantes). Aunque la cafeína puede otorgar un sentimiento de mejora temporal, contribuye a la deshidratación y cuando se vaya el efecto, te sentirás peor.
La cuestión es que siempre habrá otro fin de semana y otro festejo. Los amigos volverán a llamar y si la moderación no es parte de sus planes, la mañana siguiente vendrá acompañada de una “buena” resaca.
A continuación podrá leer algunas recomendaciones para el antes y después de la fiesta con el fin de prevenir la resaca, o al menos poder sobrellevarla mejor.
De acuerdo a la nutricionista Brenda Áñez, el malestar después de una noche de copas se produce por el etanol, que no es más que el alcohol que contienen las bebidas que ingerimos.
“El etanol tiene propiedades diuréticas, lo que significa que te hace ir al baño con mayor frecuencia provocando deshidratación y esto puede desembocar en dolores de cabeza y náuseas”, dijo Áñez.
En el alcohol existen también unas toxinas, que son impurezas provocadas por el proceso de fermentación.
Las bebidas que contienen el mayor número de toxinas son el vino tinto y los destilados como el brandy y el whisky.
En el alcohol existen también unas toxinas, que son impurezas provocadas por el proceso de fermentación. Añez agregó que “el vino blanco y las bebidas blancas como el ron o el vodka contienen menos impurezas y provocan resacas más benévolas”. Sin embargo, cuando se mezclas bebidas, las toxinas se juntan y ésta es la manera idónea de asegurarte la mejor de las resacas.
comer algo siempre
Áñez recomienda no beber con el estómago vacío. Es recomendable comer algo sólido, como un buen plato de pasta, antes de empezar a beber. Un vaso de leche entera también puede ayudar en la absorción del alcohol.
alternar bebidas
Intenta alternar cada trago con un vaso de agua sin gas o un jugo de frutas. Esto ayudará a mantenerte hidratado y puede reducir el consumo de alcohol. Las gaseosas y la cerveza aceleran la absorción del alcohol.
importante
Si fuera posible, toma bebidas blancas y evita el whisky y el vino tinto. Y, sobre todo, no mezcles.
dejar de beber
La nutricionista recomienda intentar dejar de beber pronto. Cuanto antes termines de beber, más tiempo le darás al organismo para que elimine el alcohol antes de la mañana siguiente.
para recordar
Si estás bebiendo en algún local también es recomendable caminar. El aire fresco te ayudará a despejarte.
Recuerda beber un par de vasos de agua antes de acostarte para compensar la deshidratación.
Durante el día bebe tanta agua como te sea posible. Deja a mano una botella de agua cerca de tu cama.
vitaminas naturales
Así también Áñez recomienda beber zumo de fruta fresco, por su alto contenido de vitaminas.
“Si te duele la cabeza, seguramente necesitarás tomarte un analgésico; opta entonces por un paracetamol soluble, que es más suave para el estómago, sobre todo si tienes náuseas”, dijo la nutricionista.
evitar energizantes
Evita la cafeína (té, café, bebidas energizantes). Aunque la cafeína puede otorgar un sentimiento de mejora temporal, contribuye a la deshidratación y cuando se vaya el efecto, te sentirás peor.
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