domingo, 22 de julio de 2012

El estudiante Shouryya Ray resolvió un problema que, en tres siglos, los físicos y científicos no pudieron.

El estudiante Shouryya Ray resolvió un problema que, en tres siglos, los físicos y científicos no pudieron.

La sagacidad juvenil pudo más que una compleja fórmula científica. Un adolescente de 16 años, de nacionalidad alemana pero de origen indio, visitó una universidad en Dresden (Alemania). Los expertos y académicos de aquel recinto lo llevaron a resolver lo que se pensó que era imposible, en una teoría de 350 años de antiguedad. Shouryya Ray resolvió dos enigmas de Isaac Newton que, como oráculos, permanecían ilegibles a la mirada científica. Las ecuaciones que el matemático y físico inglés había planteado misteriosamente hace más de tres siglos atrás, en un dos por tres, fueron desenmascaradas por Ray, quien no titubeó ni un segundo al desentrañarlas. Ambos problemas estaban relacionados con las teorías de dinámicas de partículas, que hasta ahora los físicos sólo habían podido llegar a aproximaciones, a través de cálculos y especulaciones.
El estudiante. Ray asiste actuamente a una escuela secundaria en Dresden (Alemania). El joven vivió en Calcuta (India) hasta sus 12 años, cuando migró al país germano. Cuentan sus familiares y mentores que, desde sus 10 ya resolvía ecuaciones complejas y sobresalía en el colegio por su inteligencia excepcional, sobre todo en las matemáticas y la física, hasta el punto en que sus maestros no pasaron por alto esta cualidad, y le hicieron acelerar los cursos.
Estímulo. Su padre encendió su vocación y lo inspiró para que siga destacándose en el área de ciencias exactas. Según señala el portal peru21.pe, el joven confesó a los medios de prensa mundiales que a futuro, cuando concluya sus estudios colegiales, piensa estudiar Matemáticas o Física en la universidad. No obstante, él confiesa que no se considera un genio en verdad y que preferiría jugar mejor el fútbol, preocupaciones que competen por ahora a un simple adolescente.

10 años tenía Ray cuando ya resolvía ecuaciones matemáticas de gran complejidad.

2 ecuaciones imposibles pudo develar el joven, ante unos expertos atónitos en la universidad.

Su talento y formación académica. Su padre es ingeniero, de él heredó su habilidad para las matemáticas. Su progenitor lo desafiaba constantemente con problemas aritméticos.
Su habilidad para el idioma. A los pocos días de haber llegado a Dresden aprendió el idioma y ya podía comunicarse en alemán, según cuentan sus seres cercanos a la edición virtual de The Daily Mail.




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