martes, 23 de octubre de 2012

Tatuajes: marcas eternas en la piel

Hacer un tatuaje en la piel implica pensar en muchas situaciones, desde el lugar ideal para la marca, hasta las consecuencias que esta puede traer a la larga.

Muchos tatuajes terminan en heridas infectadas porque no se toman en cuenta indicaciones previas. Por ejemplo las personas que tienen alergias, consumen fármacos, tienen infecciones, herpes, acné, etc., no deberían arriesgarse a un tatuaje en su piel.

Lo que se debe saber antes de hacerse un

tatuaje

Lugar

Donde se realiza la práctica, debe cumplir con las normas de higiene y seguridad pertinentes.

Es decir, la sala de espera debe estar separada de la sala de cirugía, además las agujas y todos los instrumentos que atraviesen la piel deben ser esterilizados y de un solo uso (desechables).



Cuidado

- Una vez que se quita la venda no se debe volver a poner nada encima del tatuaje.

- Lavar el tatuaje con la mano y un jabón antibacteriano líquido dos veces al día.

- Si sale una costra, no se debe rascar ni quitar.

- No tomar el sol. Después de la cicatrización, utilizar protector solar.

- Hasta que no esté totalmente cicatrizado no ir a la piscina, ni al sauna.

- Utilizar ropa que no apriete la zona del tatuaje.



Riesgo

- Alteraciones estéticas por desaparición o desvanecimiento del pigmento del tatuaje.

- Reacciones inflamatorias locales: dolor, hinchazón y enrojecimiento.

- Infecciones locales.

- Granulomas por el rechazo del pigmento y las punciones repetidas sobre la zona.

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